Con las elecciones extremeñas a la vuelta de la esquina, los políticos regionales intentan rascar votos de donde sea. La coincidente muerte de uno de los mayores representantes de la región, el líder de Extremoduro Robe Iniesta, ha brindao a los candidatos una buena oportunidad de arrimar el ascua a su sardina, que, por supuesto, ninguno ha desaprovechado. Así, más o menos genuinamente, los dos principales candidatos a la Junta de Extremadura, la actual presidenta [[LINK:TAG|||tag|||664b0b48c1ea3425cce8a2df|||María Guardiola]] (Partido Popular) y el imputado aspirante [[LINK:TAG|||tag|||682eec16f094cc38b41a7388|||Miguel Ángel Gallardo]] han lamentado públicamente la pérdida, como el más fanático de los seguidores de Extremoduro, de Iniesta.. Así, María Guardiola escribió en X: «Se va la voz de mi generación y de mi tierra. Se va un poeta. La rebeldía y el talento de Extremadura. Su rock y su palabra nos acompañarán siempre. Robe nos regaló una herida que cerrará de noche y abrirá de día. Descanse en paz. Un abrazo a su familia, a sus amigos y a todos sus seguidores, que hoy le lloran.». Gallardo, por su parte, hizo lo propio en dicha red social: «Nos ha dejado Robe, un poeta capaz de convertir lo cotidiano en poesía y lo difícil en verdad. Su música seguirá haciendo lo que siempre hizo: ensancharnos por dentro. Gracias por tanto, maestro.». Una larga desavenencia pacificada con una medalla. Intentar adscribir a Robe Iniesta, ya no a un partido político, sino a una ideología, es tan inútil como buscarle el sexo a los ángeles, «husmearles en la bragueta» que diría el bardo cacereño.. Claro que Robe, como todo ciudadano y más siendo uno notable, representativo para una comunidad, tuvo sus roces con la política, con los políticos. Es especialmente sonada su mala relación con quien fuera Presidente de la Junta de Extremadura entre diciembre de 1982 y junio de 2007, el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra, también conocido como ‘El Bellotari’, por ese juego de palabras entre las bellotas (‘radioactivas’), símbolo extremeño, y el Lehendakari vasco.. Con Ibarra, y con toda la cúpula socialista extremeña, se las tuvo tiesas desde que en 1989 Extremoduro sacase a la luz el tema ‘Extremaydura’, incluido dentro de su álbum ‘Tú en tu casa, nosotros en la hoguera’. El estribillo de dicha canción, que no pocos extremeños acogieron como himno oficioso de su comunidad, es poco clemente con aquella tierra de conquistadores: «Hizo el mundo en siete días, Extremaydura al octavo, a ver qué coño salía, y ese día no había giñado. Cagó Dios en Cáceres y en Badajoz.». Las desavenencias entre Robe Iniesta y el Gobierno de la Junta extemeña se extendieron durante todo el largo mandato socialista, al igual que pasara en Andalucía con el PSOE de la Junta andaluza y Carlos Cano, vetado por canciones como ‘Las murgas de Emilio el Moro’.. Un pico de tensión entre político (Ibarra) y artista (Iniesta) se produjo cuando a finales de mayo de 2008, en la previa de un concierto en su tierra natal (Plasencia), el líder de Extremoduro, entrevistado en el diario ‘HOY’, criticó duramente el proyecto de una refinería proyectada para Extremadura entonces.. El presidente de Extremadura recogió el guante, y días más tarde respondió en las mismas páginas, con más dureza aún si cabe, al desaparecido Robe Iniesta… No hubo reconciliación.. No se produjo una pequeña tregua política entre la clase política regional y el roquero hasta la llegada al poder del Partido Popular (por más paradójico que suene) de la mano de José Antonio Monago. Entonces, en septiembre de 2014, Robe Iniesta, agradecido, recogió la Medalla de Extremadura a manos del entonces presidente de la Junta extemeña. Algo que parecía del todo impensable con el PSOE en el poder.
Como un buitre negro, de los de Monfragüe, hasta una muerte es capitalizable por un político. Robe Iniesta fue coronado oficialmente como Rey de Extremadura en 2014 por el Partido Popular de Monago, tras una larga desavenencia con el PSOE de Ibarra que tuvo su origen en la canción ‘Extremaydura’
Con las elecciones extremeñas a la vuelta de la esquina, los políticos regionales intentan rascar votos de donde sea. La coincidente muerte de uno de los mayores representantes de la región, el líder de Extremoduro Robe Iniesta, ha brindao a los candidatos una buena oportunidad de arrimar el ascua a su sardina, que, por supuesto, ninguno ha desaprovechado. Así, más o menos genuinamente, los dos principales candidatos a la Junta de Extremadura, la actual presidenta María Guardiola (Partido Popular) y el imputado aspirante Miguel Ángel Gallardo han lamentado públicamente la pérdida, como el más fanático de los seguidores de Extremoduro, de Iniesta.. Así, María Guardiola escribió en X: «Se va la voz de mi generación y de mi tierra. Se va un poeta. La rebeldía y el talento de Extremadura. Su rock y su palabra nos acompañarán siempre. Robe nos regaló una herida que cerrará de noche y abrirá de día. Descanse en paz. Un abrazo a su familia, a sus amigos y a todos sus seguidores, que hoy le lloran.». Gallardo, por su parte, hizo lo propio en dicha red social: «Nos ha dejado Robe, un poeta capaz de convertir lo cotidiano en poesía y lo difícil en verdad. Su música seguirá haciendo lo que siempre hizo: ensancharnos por dentro. Gracias por tanto, maestro.». Una larga desavenencia pacificada con una medalla. Intentar adscribir a Robe Iniesta, ya no a un partido político, sino a una ideología, es tan inútil como buscarle el sexo a los ángeles, «husmearles en la bragueta» que diría el bardo cacereño.. Claro que Robe, como todo ciudadano y más siendo uno notable, representativo para una comunidad, tuvo sus roces con la política, con los políticos. Es especialmente sonada su mala relación con quien fuera Presidente de la Junta de Extremadura entre diciembre de 1982 y junio de 2007, el socialista Juan Carlos Rodríguez Ibarra, también conocido como ‘El Bellotari’, por ese juego de palabras entre las bellotas (‘radioactivas’), símbolo extremeño, y el Lehendakari vasco.. Con Ibarra, y con toda la cúpula socialista extremeña, se las tuvo tiesas desde que en 1989 Extremoduro sacase a la luz el tema ‘Extremaydura’, incluido dentro de su álbum ‘Tú en tu casa, nosotros en la hoguera’. El estribillo de dicha canción, que no pocos extremeños acogieron como himno oficioso de su comunidad, es poco clemente con aquella tierra de conquistadores: «Hizo el mundo en siete días, Extremaydura al octavo, a ver qué coño salía, y ese día no había giñado. Cagó Dios en Cáceres y en Badajoz.». Las desavenencias entre Robe Iniesta y el Gobierno de la Junta extemeña se extendieron durante todo el largo mandato socialista, al igual que pasara en Andalucía con el PSOE de la Junta andaluza y Carlos Cano, vetado por canciones como ‘Las murgas de Emilio el Moro’.. Un pico de tensión entre político (Ibarra) y artista (Iniesta) se produjo cuando a finales de mayo de 2008, en la previa de un concierto en su tierra natal (Plasencia), el líder de Extremoduro, entrevistado en el diario ‘HOY’, criticó duramente el proyecto de una refinería proyectada para Extremadura entonces.. El presidente de Extremadura recogió el guante, y días más tarde respondió en las mismas páginas, con más dureza aún si cabe, al desaparecido Robe Iniesta… No hubo reconciliación.. No se produjo una pequeña tregua política entre la clase política regional y el roquero hasta la llegada al poder del Partido Popular (por más paradójico que suene) de la mano de José Antonio Monago. Entonces, en septiembre de 2014, Robe Iniesta, agradecido, recogió la Medalla de Extremadura a manos del entonces presidente de la Junta extemeña. Algo que parecía del todo impensable con el PSOE en el poder.
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