Castilla-La Mancha amplía su red de turismo de naturaleza con una nueva propuesta senderista en la Serranía Baja de Cuenca.. La iniciativa permitirá enlazar el casco urbano de Víllora con el paraje de Las Chorreras del Cabriel a través de un itinerario circular de 14 kilómetros diseñado para facilitar el acceso y disfrute de este entorno natural.. Desde el Ejecutivo, se ve este proyecto como un refuerzo del atractivo turístico de la zona y que podrá favorecer un modelo de visita más ordenado y conectado con el patrimonio paisajístico del territorio.. Según figura en una nota informativa, esta actuación ha salido adelante gracias a una financiación autonómica de 100.000 euros canalizada a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible y destinada al Ayuntamiento de Víllora. Además, esta ayuda forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que está nutrido con fondos europeos Next Generation EU y gestionado en Castilla-La Mancha a través de la Junta de Comunidades.. José Ignacio Benito, delegado provincial de Desarrollo Sostenible, que inauguró el recurso esta semana, confesó que «permite poner en valor uno de los entornos naturales más singulares de la provincia de Cuenca, al tiempo que ofrece nuevas oportunidades para el turismo sostenible y para el desarrollo de los municipios de la Serranía Baja».. El recorrido aprovecha antiguos trazados de la zona, para que ahora se puedan combinar senderos más ‘históricos’ para los visitantes. A su vez, contarán con caminos rurales y pistas forestales que ayudan a adentrarse a algunos de los paisajes más representativos de la Serranía Baja conquense.. A lo largo del itinerario, el turista podrá atravesar un entorno marcado por la presencia de cultivos de almendro, viñedo y olivar, alternados con áreas de monte mediterráneo y extensiones de pinar que definen buena parte del paisaje natural de esta comarca.
El nuevo sendero comienza desde Víllora, ha recibido 100.000 euros vinculados a fondos europeos Next Generation y refuerza el turismo sostenible en la Serranía Baja conquense
Castilla-La Mancha amplía su red de turismo de naturaleza con una nueva propuesta senderista en la Serranía Baja de Cuenca.. La iniciativa permitirá enlazar el casco urbano de Víllora con el paraje de Las Chorreras del Cabriel a través de un itinerario circular de 14 kilómetros diseñado para facilitar el acceso y disfrute de este entorno natural.. Desde el Ejecutivo, se ve este proyecto como un refuerzo del atractivo turístico de la zona y que podrá favorecer un modelo de visita más ordenado y conectado con el patrimonio paisajístico del territorio.. Según figura en una nota informativa, esta actuación ha salido adelante gracias a una financiación autonómica de 100.000 euros canalizada a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible y destinada al Ayuntamiento de Víllora. Además, esta ayuda forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que está nutrido con fondos europeos Next Generation EU y gestionado en Castilla-La Mancha a través de la Junta de Comunidades.. José Ignacio Benito, delegado provincial de Desarrollo Sostenible, que inauguró el recurso esta semana, confesó que «permite poner en valor uno de los entornos naturales más singulares de la provincia de Cuenca, al tiempo que ofrece nuevas oportunidades para el turismo sostenible y para el desarrollo de los municipios de la Serranía Baja».. El recorrido aprovecha antiguos trazados de la zona, para que ahora se puedan combinar senderos más ‘históricos’ para los visitantes. A su vez, contarán con caminos rurales y pistas forestales que ayudan a adentrarse a algunos de los paisajes más representativos de la Serranía Baja conquense.. A lo largo del itinerario, el turista podrá atravesar un entorno marcado por la presencia de cultivos de almendro, viñedo y olivar, alternados con áreas de monte mediterráneo y extensiones de pinar que definen buena parte del paisaje natural de esta comarca.
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