Hay fantasmas que América Latina creía enterrados. Uno de ellos es la idea de que Washington puede decidir qué ocurre al sur del Río Bravo, qué gobiernos son aceptables, qué amenazas justifican una acción unilateral y qué intereses propios están por encima de la soberanía ajena. La actitud del Gobierno de los Estados Unidos de Donald Trump evoca ese pasado que tanto costó superar, una visión del mundo que remite a los peores reflejos del imperialismo y que amenaza el orden internacional construido para evitar que la ley del más fuerte se convierta en la única regla.. Seguir leyendo
En democracias como México, Brasil o Colombia, EE UU practica una injerencia propia de otros tiempos
Hay fantasmas que América Latina creía enterrados. Uno de ellos es la idea de que Washington puede decidir qué ocurre al sur del Río Bravo, qué gobiernos son aceptables, qué amenazas justifican una acción unilateral y qué intereses propios están por encima de la soberanía ajena. La actitud del Gobierno de los Estados Unidos de Donald Trump evoca ese pasado que tanto costó superar, una visión del mundo que remite a los peores reflejos del imperialismo y que amenaza el orden internacional construido para evitar que la ley del más fuerte se convierta en la única regla.. Seguir leyendo
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