Aitana ha inaugurado su ambiciosa «Cuarto Azul World Tour» en su retorno al estadio municipal Antonio Peroles de Roquetas de Mar, marcando el inicio de una gira internacional que recorrerá España, Latinoamérica y Estados Unidos, para terminar en París en febrero del 2027. Desde Almería, una provincia marcada por el arte y el azul Mediterráneo, congregó hasta 18 mil fieles venidos de todas partes para recibir la explosión de luz y la voz más honesta de una artista que evoluciona hacia una identidad musical más madura, sincera y personal.. Con una puesta en escena que recrea su universo a través de estancias de una vivienda donde dar rienda libre a su personalidad, Aitana alcanza la comunión con su publico abrazando su identidad y llenando cada faceta de su vida con una fuerza arrolladora. Una mirada emocional que juega con una estética visual impactante, pantallas LED de alta definición y una coreografía que acompaña los sentimientos de la cantante hasta las propias sábanas de su dormitorio.. Tras un poderoso arranque con ‘6 de febrero’, Aitana enlazó sin fisuras con ‘Segundo Intento’, marcando así el grado de complicidad con un público entregado al que regalaría en seguida ‘Duele Un Montón Despedirme De Ti’. Todo un avance de lo que sentirían dos horas más tarde sus fans con los que inició un diálogo directo, “sorprendida de que estáis dándolo todo, casi no me escucho”, como reconoció “muy feliz”, cercana y dejando continuos guiños. “Muchas gracias”, “cuantas pancartas”, “todas azules”, bromeó, valorando el camino conjunto con tantos seguidores que han crecido y evolucionado con su música.. Confianza y seguridad en la veintena de temas, “algunos de mis otros discos, pero no muchos”, que salpicaron el repertorio de momentos cumbre, porque Aitana se adueña del sonido y el movimiento con un directo que funciona cada vez más como experiencia visual y corporal. «Ahora que ya no estás, me quiero yo y me quiere alguien más», fue gritado con fuerza por un público roquetero que también recibía con vítores y aplausos a la actual pareja de la artista y sus amigos, tan atento a la situación sentimental de su ídolo, como a un nuevo hito en su carrera musical.. Porque un directo de Aitana ha dejado de ser un recital de voz para convertirse en una experiencia sensorial completa. El cuerpo de Aitana como extensión de su mensaje, una herramienta narrativa que adueña del escenario con una seguridad felina, demostrando que la música también se siente en la piel.. Además, el diseño de iluminación también actúa como un personaje: cuando la temperatura emocional sube y los ritmos electrónicos se vuelven más densos y profundos, el estadio se tiñe de un rojo visceral. Es en estos momentos cuando la propuesta visual alcanza su clímax. El uso de sombras chinescas tras las cortinas y el contacto físico medido con sus bailarines proyectan una imagen de Aitana empoderada y dueña de sí misma. Ya no busca la aprobación externa; ahora, ella impone el ritmo.. “Las Babys confirmó la dimensión más explosiva del concierto, porque el público saltó, gritó, rio y bailó. Hacia un tramo final que tornó directamente en celebración. ‘Ex Ex Ex’ y ‘LIA’ elevaron el descaro, para reafirmar un carácter único e indomable.. Por eso ‘La Chica Perfecta’, ‘Conexión Psíquica’ y ‘Superestrella’ cerraron la noche como un resumen de lo que es Aitana hoy: una artista pop en plena expansión, capaz de abrazar la vulnerabilidad sin renunciar al brillo, de cantarle al desamor sin quedar inerte en la tristeza y de construir un espectáculo masivo, sin desconectar de la amabilidad y cariño a su gente.. Aitana ha abierto su ‘Cuarto Azul’ e invita entrar a todos quienes han amado, perdido, bailado, dudado o vuelto a empezar. En este arranque de gira, ha dado ya forma a todo eso, habitando su realidad ante una audiencia que confirma, entre luces de neón y coros unísonos, que tiene un espacio cálido y acogedor en la propuesta de una mujer libre, artista y, por encima de todo, humana.
Más de 18 mil personas arropan la nueva propuesta conceptual de la estrella pop en el inicio de su gira mundial
Aitana ha inaugurado su ambiciosa «Cuarto Azul World Tour» en su retorno al estadio municipal Antonio Peroles de Roquetas de Mar, marcando el inicio de una gira internacional que recorrerá España, Latinoamérica y Estados Unidos, para terminar en París en febrero del 2027. Desde Almería, una provincia marcada por el arte y el azul Mediterráneo, congregó hasta 18 mil fieles venidos de todas partes para recibir la explosión de luz y la voz más honesta de una artista que evoluciona hacia una identidad musical más madura, sincera y personal.. Con una puesta en escena que recrea su universo a través de estancias de una vivienda donde dar rienda libre a su personalidad, Aitana alcanza la comunión con su publico abrazando su identidad y llenando cada faceta de su vida con una fuerza arrolladora. Una mirada emocional que juega con una estética visual impactante, pantallas LED de alta definición y una coreografía que acompaña los sentimientos de la cantante hasta las propias sábanas de su dormitorio.. Tras un poderoso arranque con ‘6 de febrero’, Aitana enlazó sin fisuras con ‘Segundo Intento’, marcando así el grado de complicidad con un público entregado al que regalaría en seguida ‘Duele Un Montón Despedirme De Ti’. Todo un avance de lo que sentirían dos horas más tarde sus fans con los que inició un diálogo directo, “sorprendida de que estáis dándolo todo, casi no me escucho”, como reconoció “muy feliz”, cercana y dejando continuos guiños. “Muchas gracias”, “cuantas pancartas”, “todas azules”, bromeó, valorando el camino conjunto con tantos seguidores que han crecido y evolucionado con su música.. Confianza y seguridad en la veintena de temas, “algunos de mis otros discos, pero no muchos”, que salpicaron el repertorio de momentos cumbre, porque Aitana se adueña del sonido y el movimiento con un directo que funciona cada vez más como experiencia visual y corporal. «Ahora que ya no estás, me quiero yo y me quiere alguien más», fue gritado con fuerza por un público roquetero que también recibía con vítores y aplausos a la actual pareja de la artista y sus amigos, tan atento a la situación sentimental de su ídolo, como a un nuevo hito en su carrera musical.. Porque un directo de Aitana ha dejado de ser un recital de voz para convertirse en una experiencia sensorial completa. El cuerpo de Aitana como extensión de su mensaje, una herramienta narrativa que adueña del escenario con una seguridad felina, demostrando que la música también se siente en la piel.. Además, el diseño de iluminación también actúa como un personaje: cuando la temperatura emocional sube y los ritmos electrónicos se vuelven más densos y profundos, el estadio se tiñe de un rojo visceral. Es en estos momentos cuando la propuesta visual alcanza su clímax. El uso de sombras chinescas tras las cortinas y el contacto físico medido con sus bailarines proyectan una imagen de Aitana empoderada y dueña de sí misma. Ya no busca la aprobación externa; ahora, ella impone el ritmo.. “Las Babys confirmó la dimensión más explosiva del concierto, porque el público saltó, gritó, rio y bailó. Hacia un tramo final que tornó directamente en celebración. ‘Ex Ex Ex’ y ‘LIA’ elevaron el descaro, para reafirmar un carácter único e indomable.. Por eso ‘La Chica Perfecta’, ‘Conexión Psíquica’ y ‘Superestrella’ cerraron la noche como un resumen de lo que es Aitana hoy: una artista pop en plena expansión, capaz de abrazar la vulnerabilidad sin renunciar al brillo, de cantarle al desamor sin quedar inerte en la tristeza y de construir un espectáculo masivo, sin desconectar de la amabilidad y cariño a su gente.. Aitana ha abierto su ‘Cuarto Azul’ e invita entrar a todos quienes han amado, perdido, bailado, dudado o vuelto a empezar. En este arranque de gira, ha dado ya forma a todo eso, habitando su realidad ante una audiencia que confirma, entre luces de neón y coros unísonos, que tiene un espacio cálido y acogedor en la propuesta de una mujer libre, artista y, por encima de todo, humana.
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