Junio es un mes de grandes estímulos para toda clase de públicos. Muchos melómanos viven con ilusión que la temporada de conciertos esté abriendo sus puertas inaugurales, siendo la primera parada el Primavera Sound en Barcelona, que está teniendo lugar en estos precisos instantes (sin olvidarnos de Bad Bunny, por si se ha hablado poco de él). Los que lleven todo el año sentados en el despacho desearán que lleguen ya las vacaciones para estar “clavados en la tumbona”. Y, además, el colectivo LGBT está celebrando el mes dedicado a su historia y supervivencia.. Nos reunimos con Carolina Yuste, declarada bisexual, y Afioco Gnecco, nombre artístico de Rafael, chico trans, en estas fechas con tanta simbología. Él considera a referentes a las hermanas Wachowski, que antes de ambas realizar su transición de género dirigieron uno de los grandes clásicos contemporáneos, “Matrix”, y Pier Paolo Passolini. La actriz se decanta por “todas las travestis que mi madre, que era peluquera, peinaba cuando yo era chica”. Y, dado que su compañero ha citado inspiraciones audiovisuales, ella nos proporciona una de reciente, “Te estoy amando locamente”. “me gustó mucho que una película sobre el colectivo fuera en Andalucía”, explaya.. Aparte de amigos, ellos son artistas. Ya en 2024 se juntaron para un cortometraje, “Ciao bambina”, que consiguió una nominación en su categoría en los Goya de 2025. Sin embargo, ese proyecto ya lo empezaron sabiendo que se convertiría en un largometraje, y acaba llegar a cartelera. “Este cuerpo mío” narra el proceso de aceptación y cambio físico de Rafael en sus primeros años de transición acompañado de la protagonista de “La infiltrada”. “Nuestra primera intención era investigar lo que significaba ser un hombre, y aunque esa pregunta inicial está en el metraje, nos dimos cuenta de que es una historia sobre la amistad”, aclara ella.. Es la primera vez que Yuste se pone detrás de la cámara, pues es también la directora junto a su compañero. “Aunque mi motor tiene que ver con la interpretación, siempre me ha interesado mucho que haya una parte que tenga que ver con mi propia creación. Así, Afi (así lo llama cariñosamente) me propuso colaborar en su proyecto, lo que permitió entrar en este campo con más calma”, explica sobre esta “salida del armario” realizadora. “Cómo está hecha sin pretensión, creo que no se ha sentido la presión de ser una primera película”, atestigua Afioco Gnecco.. Historias LGBT. En el metraje, el artista transgénero también habla de su anterior identidad, mostrando fotos de la infancia. “Es una terapia de choque fuerte, pues no me reconozco en esa persona. Sin embargo, ya no es disforia, como en el pasado, ahora me hace gracia verme”, explica. “En este proceso cada día es una aventura, pero lo que más paz me dio fue que los desconocidos me empezaran a leer como un chico, y fue gracias a la barba”, prosigue.. La lucha de la comunidad LGBT para salir adelante, afortunadamente, está cada vez más presente en el audiovisual. “La ficción está para mostrarnos la realidad, no me apetece darle más densidad”, comenta Yuste, que aboga porque las historias LGBT se cuenten con “simplicidad”. “Me estoy cansando de la categorización entre cine feminista, cine queer, como si fueran un complemento”, prosigue.. Para seguir en el camino hacia la normalización está este documental, pues hay aún senda por labrar. Pedimos al dúo entrevistado que nos confiesen un deseo para que se cumpla durante este venidero Orgullo. Yuste dice que se conforma con “juntarme con mis amigues en una mesa, que con las prisas no es fácil”. Afioco Gnecco se muestra más reivindicativo: “Que las personas trans migrantes, como yo, puedan hacer el cambio de género en España”.
Junto a su amigo trans Afioco Gnecco, dirige por primera vez una película, un documental sobre el valor de la identidad de género y, sobre todo, la amistad
Junio es un mes de grandes estímulos para toda clase de públicos. Muchos melómanos viven con ilusión que la temporada de conciertos esté abriendo sus puertas inaugurales, siendo la primera parada el Primavera Sound en Barcelona, que está teniendo lugar en estos precisos instantes (sin olvidarnos de Bad Bunny, por si se ha hablado poco de él). Los que lleven todo el año sentados en el despacho desearán que lleguen ya las vacaciones para estar “clavados en la tumbona”. Y, además, el colectivo LGBT está celebrando el mes dedicado a su historia y supervivencia.. Nos reunimos con Carolina Yuste, declarada bisexual, y Afioco Gnecco, nombre artístico de Rafael, chico trans, en estas fechas con tanta simbología. Él considera a referentes a las hermanas Wachowski, que antes de ambas realizar su transición de género dirigieron uno de los grandes clásicos contemporáneos, “Matrix”, y Pier Paolo Passolini. La actriz se decanta por “todas las travestis que mi madre, que era peluquera, peinaba cuando yo era chica”. Y, dado que su compañero ha citado inspiraciones audiovisuales, ella nos proporciona una de reciente, “Te estoy amando locamente”. “me gustó mucho que una película sobre el colectivo fuera en Andalucía”, explaya.. Aparte de amigos, ellos son artistas. Ya en 2024 se juntaron para un cortometraje, “Ciao bambina”, que consiguió una nominación en su categoría en los Goya de 2025. Sin embargo, ese proyecto ya lo empezaron sabiendo que se convertiría en un largometraje, y acaba llegar a cartelera. “Este cuerpo mío” narra el proceso de aceptación y cambio físico de Rafael en sus primeros años de transición acompañado de la protagonista de “La infiltrada”. “Nuestra primera intención era investigar lo que significaba ser un hombre, y aunque esa pregunta inicial está en el metraje, nos dimos cuenta de que es una historia sobre la amistad”, aclara ella.. Es la primera vez que Yuste se pone detrás de la cámara, pues es también la directora junto a su compañero. “Aunque mi motor tiene que ver con la interpretación, siempre me ha interesado mucho que haya una parte que tenga que ver con mi propia creación. Así, Afi (así lo llama cariñosamente) me propuso colaborar en su proyecto, lo que permitió entrar en este campo con más calma”, explica sobre esta “salida del armario” realizadora. “Cómo está hecha sin pretensión, creo que no se ha sentido la presión de ser una primera película”, atestigua Afioco Gnecco.. En el metraje, el artista transgénero también habla de su anterior identidad, mostrando fotos de la infancia. “Es una terapia de choque fuerte, pues no me reconozco en esa persona. Sin embargo, ya no es disforia, como en el pasado, ahora me hace gracia verme”, explica. “En este proceso cada día es una aventura, pero lo que más paz me dio fue que los desconocidos me empezaran a leer como un chico, y fue gracias a la barba”, prosigue.. La lucha de la comunidad LGBT para salir adelante, afortunadamente, está cada vez más presente en el audiovisual. “La ficción está para mostrarnos la realidad, no me apetece darle más densidad”, comenta Yuste, que aboga porque las historias LGBT se cuenten con “simplicidad”. “Me estoy cansando de la categorización entre cine feminista, cine queer, como si fueran un complemento”, prosigue.. Para seguir en el camino hacia la normalización está este documental, pues hay aún senda por labrar. Pedimos al dúo entrevistado que nos confiesen un deseo para que se cumpla durante este venidero Orgullo. Yuste dice que se conforma con “juntarme con mis amigues en una mesa, que con las prisas no es fácil”. Afioco Gnecco se muestra más reivindicativo: “Que las personas trans migrantes, como yo, puedan hacer el cambio de género en España”.
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