El acceso a la vivienda es, desde hace varios años, uno de los grandes problemas en nuestro país. La subida del precio del alquiler y la dificultad para adquirir una vivienda en propiedad se ha convertido en una de las preocupaciones de los jóvenes.. Así, este miércoles, La mirada crítica ha conectado en directo con Antía, una joven que ha asegurado que, pese a tener dos trabajos, se ve obligada a seguir viviendo con su madre y no puede independizarse.. Con 26 años, la joven trabaja como recepcionista de hotel y, además, da clases particulares en su tiempo libre. Pese a ello, marcharse del hogar familiar es algo completamente inviable para ella: «Tengo dos trabajos, pero sigo viviendo con mi madre».. Tal como ha explicado Antía, sus ingresos se sitúan en torno a los 1.400 euros mensuales, pero los alquileres en su ciudad no bajan de 700 euros, una cifra a la que habría que añadir gastos como la luz, el gas o la comida: «Estoy buscando en toda la ciudad, en barrios alejados del centro, pero todo está al mismo precio».. «Con 26 años, quiero empezar mi vida, dejar de depender de mis padres, pero no puedo», ha agregado Antía que, finalmente, ha señalado que también su madre, con quien convive, comparte esta preocupación por la imposibilidad de su hija de independizarse y comenzar una vida por su cuenta.
La joven ha asegurado que el precio de los alquileres hace imposible su independencia.
20MINUTOS.ES – Televisión
El acceso a la vivienda es, desde hace varios años, uno de los grandes problemas en nuestro país. La subida del precio del alquiler y la dificultad para adquirir una vivienda en propiedad se ha convertido en una de las preocupaciones de los jóvenes.. Así, este miércoles, La mirada crítica ha conectado en directo con Antía, una joven que ha asegurado que, pese a tener dos trabajos, se ve obligada a seguir viviendo con su madre y no puede independizarse.. Con 26 años, la joven trabaja como recepcionista de hotel y, además, da clases particulares en su tiempo libre. Pese a ello, marcharse del hogar familiar es algo completamente inviable para ella: «Tengo dos trabajos, pero sigo viviendo con mi madre».. Tal como ha explicado Antía, sus ingresos se sitúan en torno a los 1.400 euros mensuales, pero los alquileres en su ciudad no bajan de 700 euros, una cifra a la que habría que añadir gastos como la luz, el gas o la comida: «Estoy buscando en toda la ciudad, en barrios alejados del centro, pero todo está al mismo precio».. «Con 26 años, quiero empezar mi vida, dejar de depender de mis padres, pero no puedo», ha agregado Antía que, finalmente, ha señalado que también su madre, con quien convive, comparte esta preocupación por la imposibilidad de su hija de independizarse y comenzar una vida por su cuenta.
