Sara Zamora (Murcia, 1987) es, sin duda, una de las mejores voces femeninas que hay en la Región de Murcia. Una garganta privilegiada, capaz de ‘surfear’ con elegancia y naturalidad por sonidos como el jazz, el R&B o el soul. Su tercer disco de estudio se llama ‘Butterfly’ y dice que le ha supuesto “una transformación”, como la crisálida que muda su piel para convertirse en un ser precioso, que nos regala la naturaleza. Su ‘Universal Tour’ le va a llevar por buena parte de la geografía española y los murcianos tienen una oportunidad única para disfrutar de su talento el próximo 31 de mayo en el Teatro Circo de la capital. La cantante murciana atiende en esta entrevista a LA RAZÓN, para hablar de música, de su pasado como docente, de su autenticidad y de que nada le hace más feliz, que ser coherente con ella misma y disfrutar de este bonito camino, que se llama carrera musical.
1.- Señora Zamora, tiene disco nuevo bajo el brazo, ‘Butterfly’, un álbum en el que navega por sonidos como el R&B, el soul o el funk. ¿En qué se diferencia de sus trabajos anteriores, hacia dónde ha evolucionado su música?
Este disco marca un antes y un después en mi camino. Con ‘Butterfly’ siento más libertad que nunca y soy más yo que nunca. Además, contar con la producción de Aure Ortega y grabar con músicos enormes, como Sergio Bernal, Juan Tae, Roberto Lavella o Xiluva Tomás ha hecho que este álbum haya cogido unas dimensiones titánicas. He evolucionado hacia un sonido más arriesgado. Sigo muy conectada al jazz y al soul, que es mi raíz, pero en este álbum me he permitido abrir la puerta al R&B contemporáneo y a matices más funk, jugando más con los ritmos, las texturas y la producción. También hay un cambio importante en lo emocional: antes hablaba más desde la observación, y ahora todo es mucho más personal, más honesto. ‘Butterfly’ es, en cierto modo, una transformación, un dejar atrás miedos y una manera de mostrarme sin filtros, tanto a nivel musical como vital.
2.- Comenzó usted su carrera explorando músicas como el jazz. ¿Qué le ha enseñado este género para poder ahora abrirse a otros estilos?
El jazz fue mi escuela y, de alguna manera, sigue siendo mi base. Es un género que te obliga a escuchar de verdad, a entender la música más allá de lo evidente y a convivir con la improvisación y el riesgo. Me enseñó a respetar el silencio tanto como las notas, a jugar con la voz como un instrumento más y a no tener miedo a salirme de lo establecido. Creo que, gracias al jazz, desarrollé una sensibilidad muy especial hacia la armonía, que ahora aplico al soul, al R&B o al funk de una forma más natural. También me dio libertad. Libertad para reinterpretar, para no encasillarme y para confiar en mi intuición. Y eso es clave cuando exploras otros estilos: no se trata de cambiar de género, sino de llevar contigo todo lo que has aprendido y hacerlo parte de tu propio lenguaje.
3.- ¿Cómo de importante ha sido aparcar su carrera como docente, para dedicarse por entero a la música? ¿Está encontrando dificultades? ¿Cuáles?
Ha sido una decisión muy importante y también muy valiente. La docencia me daba estabilidad y una rutina muy clara, pero llegó un punto en el que sentí que necesitaba apostar por la música al cien por cien, sin red. ‘Butterfly’ nace precisamente de ese salto, de ese momento de decir: “ahora voy con todo”. Aparcar esa etapa no ha sido fácil, porque enseñar también me aportaba muchísimo a nivel personal y creativo. Pero necesitaba ese espacio mental y emocional para profundizar en mi propio proyecto, para arriesgar y para crecer como artista. ¿Dificultades? Muchas, claro. La principal es la incertidumbre: no tener esa seguridad económica o esa estructura fija. También está la autoexigencia, el tener que sostenerlo todo tú misma, desde lo creativo hasta lo profesional. Pero, al mismo tiempo, es un camino muy bonito. Cada paso que doy ahora está completamente alineado con lo que soy y con lo que quiero contar, y eso compensa todo lo demás.
4.- Háblenos de sus músicos. El nombre de Juan Tae suponemos que es muy importante para usted. Además, acaban de estrenar un estudio, que está abierto a otros artistas de la Región.
Mis músicos son una parte esencial de todo esto, no solo a nivel profesional, sino también humano. Siempre he sentido que la música se construye en equipo, y en este disco eso se nota más que nunca. Hay una conexión muy real y eso se traduce directamente en el sonido. Juan Tae, sin duda, es una figura clave para mí. No solo por su talento como músico, productor y, aunque no ha producido este último disco, sigue llevando la batuta en la dirección musical de los directos. Ha sabido entender mi universo desde un lugar muy profundo. Hemos crecido mucho juntos en este proceso. Y sí, el estudio de Juan, ‘Producciones Tae’ es otro paso muy importante. Nace un poco de esa necesidad de tener un espacio propio donde crear sin prisas, sin presión, cuidando cada detalle. Pero también con la idea de abrirlo, de que sea un punto de encuentro para otros artistas.
5.- ¿Cómo ve la escena musical de la Región de Murcia? ¿Cree que los grupos emergentes tienen posibilidades para defender sus propuestas en directo?
Creo que la escena musical de la Región de Murcia está en un momento muy interesante, muy vivo. Están surgiendo muchísimos proyectos con personalidad, y además en estilos muy distintos, lo cual es muy sano para la escena murciana. Ahora bien, también es cierto que no todo es fácil. Hay talento y hay ganas, pero sigue habiendo ciertas limitaciones a la hora de defender proyectos en directo: menos salas de las que nos gustaría, circuitos todavía por consolidar, y una cierta precariedad que obliga a muchos artistas a autogestionarse constantemente. Aun así, soy optimista. Cada vez hay más ciclos de conciertos, más festivales y más iniciativas que apuestan por lo local, y eso abre puertas reales.
6.- ¿Qué opina de plataformas como Spotify? ¿Cree que son un buen trampolín para los artistas o, por el contrario, cree que son un ‘enemigo’ más para la industria?
Creo que plataformas como Spotify forman parte del presente de la música, y sería ingenuo verlas solo como algo positivo, o solo como un enemigo. Tienen un poco de las dos cosas. Por un lado, son un escaparate enorme. Para artistas como yo, o para cualquier proyecto emergente, es una herramienta muy potente para llegar a gente que, de otra manera, sería imposible. Rompe barreras, y te permite estar en cualquier parte del mundo con un solo clic. En ese sentido, es un trampolín clarísimo. Pero también hay una cara más complicada. La forma en la que se consume la música ha cambiado muchísimo: todo es más rápido, más inmediato y, a veces, más superficial. Y luego está el tema de la remuneración, que sigue siendo una asignatura pendiente para muchos artistas. Yo prefiero verlo como una herramienta.
7.- Quedó en segunda posición en el festival de San Remo en Italia. ¿Con qué se queda de esa experiencia? ¿Son los concursos una buena alternativa para darse a conocer?
Quedar en segunda posición en el Festival de San Remo fue una experiencia muy intensa y muy transformadora. Me quedo, sobre todo, con el aprendizaje y con todo lo que pasa más allá del resultado: el nivel de exigencia, el compartir espacio con otros artistas increíbles, y el tener que subirte a un escenario así y defender quién eres en pocos minutos. Eso te coloca en un sitio muy claro, te obliga a confiar en ti y a entender muy bien tu propuesta.
8.- Con quién le gustaría compartir escenario, o hacer un dueto.
Hay muchos artistas con los que me encantaría compartir escenario, como Gregory Porter, Michael Bublé, Steffen Morrison, Celine Dion, Barbra Streisand… Y, por supuesto, también me encantaría colaborar con artistas de aquí, de la escena nacional, porque creo que es muy importante crear vínculos cercanos y hacer crecer lo que tenemos alrededor, como por ejemplo Ruth Lorenzo, o Carlos Tarque, de M-Clan.
9.- Recomiéndenos 3 discos imprescindibles para escuchar este 2026.
Sin duda, y con el que más identificada, me siento es: ‘The Romantic’, de Bruno Mars; ‘The way I am’, de Luke Combs; y ‘This music may contain hope’, de Raye.
10. Díganos 3 artistas de la Región, a los que no deberíamos perderle el ojo y por qué.
Aurora Plazza, sin duda, es la nueva promesa del jazz en Murcia. Tiene una voz y una presencia única. Además, es compositora de todas sus canciones y está preparando actualmente un disco que no va a pasar desapercibido. Aarón Sáez y su proyecto ‘Bicicleta’, acompañado de músicos como Cristina Sanz, Sergio Bernal y Juan Tae, entre otros, crea un sonido que mezcla pop, jazz y rock, sin encasillarse en etiquetas fijas y, aunque es de Orihuela, sé que se siente muy murciano. Además, tienen un directo súper potente y de gran calidad. Ruth Lorenzo, que ha lanzado recientemente un nuevo disco titulado ‘Blacksheep’, deja atrás el pop más comercial de sus trabajos anteriores y se sumerge de lleno en el rock, con una banda que la acompaña de una forma salvaje.
Noticias de Murcia: última hora de hoy en La Razón
Sara Zamora (Murcia, 1987) es, sin duda, una de las mejores voces femeninas que hay en la Región de Murcia. Una garganta privilegiada, capaz de ‘surfear’ con elegancia y naturalidad por sonidos como el jazz, el R&B o el soul. Su tercer disco de estudio se llama ‘Butterfly’ y dice que le ha supuesto “una transformación”, como la crisálida que muda su piel para convertirse en un ser precioso, que nos regala la naturaleza. Su ‘Universal Tour’ le va a llevar por buena parte de la geografía española y los murcianos tienen una oportunidad única para disfrutar de su talento el próximo 31 de mayo en el Teatro Circo de la capital. La cantante murciana atiende en esta entrevista a LA RAZÓN, para hablar de música, de su pasado como docente, de su autenticidad y de que nada le hace más feliz, que ser coherente con ella misma y disfrutar de este bonito camino, que se llama carrera musical.. 1.- Señora Zamora, tiene disco nuevo bajo el brazo, ‘Butterfly’, un álbum en el que navega por sonidos como el R&B, el soul o el funk. ¿En qué se diferencia de sus trabajos anteriores, hacia dónde ha evolucionado su música?. Este disco marca un antes y un después en mi camino. Con ‘Butterfly’ siento más libertad que nunca y soy más yo que nunca. Además, contar con la producción de Aure Ortega y grabar con músicos enormes, como Sergio Bernal, Juan Tae, Roberto Lavella o Xiluva Tomás ha hecho que este álbum haya cogido unas dimensiones titánicas. He evolucionado hacia un sonido más arriesgado. Sigo muy conectada al jazz y al soul, que es mi raíz, pero en este álbum me he permitido abrir la puerta al R&B contemporáneo y a matices más funk, jugando más con los ritmos, las texturas y la producción. También hay un cambio importante en lo emocional: antes hablaba más desde la observación, y ahora todo es mucho más personal, más honesto. ‘Butterfly’ es, en cierto modo, una transformación, un dejar atrás miedos y una manera de mostrarme sin filtros, tanto a nivel musical como vital.. 2.- Comenzó usted su carrera explorando músicas como el jazz. ¿Qué le ha enseñado este género para poder ahora abrirse a otros estilos?. El jazz fue mi escuela y, de alguna manera, sigue siendo mi base. Es un género que te obliga a escuchar de verdad, a entender la música más allá de lo evidente y a convivir con la improvisación y el riesgo. Me enseñó a respetar el silencio tanto como las notas, a jugar con la voz como un instrumento más y a no tener miedo a salirme de lo establecido. Creo que, gracias al jazz, desarrollé una sensibilidad muy especial hacia la armonía, que ahora aplico al soul, al R&B o al funk de una forma más natural. También me dio libertad. Libertad para reinterpretar, para no encasillarme y para confiar en mi intuición. Y eso es clave cuando exploras otros estilos: no se trata de cambiar de género, sino de llevar contigo todo lo que has aprendido y hacerlo parte de tu propio lenguaje.. 3.- ¿Cómo de importante ha sido aparcar su carrera como docente, para dedicarse por entero a la música? ¿Está encontrando dificultades? ¿Cuáles?. Ha sido una decisión muy importante y también muy valiente. La docencia me daba estabilidad y una rutina muy clara, pero llegó un punto en el que sentí que necesitaba apostar por la música al cien por cien, sin red. ‘Butterfly’ nace precisamente de ese salto, de ese momento de decir: “ahora voy con todo”. Aparcar esa etapa no ha sido fácil, porque enseñar también me aportaba muchísimo a nivel personal y creativo. Pero necesitaba ese espacio mental y emocional para profundizar en mi propio proyecto, para arriesgar y para crecer como artista. ¿Dificultades? Muchas, claro. La principal es la incertidumbre: no tener esa seguridad económica o esa estructura fija. También está la autoexigencia, el tener que sostenerlo todo tú misma, desde lo creativo hasta lo profesional. Pero, al mismo tiempo, es un camino muy bonito. Cada paso que doy ahora está completamente alineado con lo que soy y con lo que quiero contar, y eso compensa todo lo demás.. 4.- Háblenos de sus músicos. El nombre de Juan Tae suponemos que es muy importante para usted. Además, acaban de estrenar un estudio, que está abierto a otros artistas de la Región.. Mis músicos son una parte esencial de todo esto, no solo a nivel profesional, sino también humano. Siempre he sentido que la música se construye en equipo, y en este disco eso se nota más que nunca. Hay una conexión muy real y eso se traduce directamente en el sonido. Juan Tae, sin duda, es una figura clave para mí. No solo por su talento como músico, productor y, aunque no ha producido este último disco, sigue llevando la batuta en la dirección musical de los directos. Ha sabido entender mi universo desde un lugar muy profundo. Hemos crecido mucho juntos en este proceso. Y sí, el estudio de Juan, ‘Producciones Tae’ es otro paso muy importante. Nace un poco de esa necesidad de tener un espacio propio donde crear sin prisas, sin presión, cuidando cada detalle. Pero también con la idea de abrirlo, de que sea un punto de encuentro para otros artistas.. 5.- ¿Cómo ve la escena musical de la Región de Murcia? ¿Cree que los grupos emergentes tienen posibilidades para defender sus propuestas en directo?. Creo que la escena musical de la Región de Murcia está en un momento muy interesante, muy vivo. Están surgiendo muchísimos proyectos con personalidad, y además en estilos muy distintos, lo cual es muy sano para la escena murciana. Ahora bien, también es cierto que no todo es fácil. Hay talento y hay ganas, pero sigue habiendo ciertas limitaciones a la hora de defender proyectos en directo: menos salas de las que nos gustaría, circuitos todavía por consolidar, y una cierta precariedad que obliga a muchos artistas a autogestionarse constantemente. Aun así, soy optimista. Cada vez hay más ciclos de conciertos, más festivales y más iniciativas que apuestan por lo local, y eso abre puertas reales.. 6.- ¿Qué opina de plataformas como Spotify? ¿Cree que son un buen trampolín para los artistas o, por el contrario, cree que son un ‘enemigo’ más para la industria?. Creo que plataformas como Spotify forman parte del presente de la música, y sería ingenuo verlas solo como algo positivo, o solo como un enemigo. Tienen un poco de las dos cosas. Por un lado, son un escaparate enorme. Para artistas como yo, o para cualquier proyecto emergente, es una herramienta muy potente para llegar a gente que, de otra manera, sería imposible. Rompe barreras, y te permite estar en cualquier parte del mundo con un solo clic. En ese sentido, es un trampolín clarísimo. Pero también hay una cara más complicada. La forma en la que se consume la música ha cambiado muchísimo: todo es más rápido, más inmediato y, a veces, más superficial. Y luego está el tema de la remuneración, que sigue siendo una asignatura pendiente para muchos artistas. Yo prefiero verlo como una herramienta.. 7.- Quedó en segunda posición en el festival de San Remo en Italia. ¿Con qué se queda de esa experiencia? ¿Son los concursos una buena alternativa para darse a conocer?. Quedar en segunda posición en el Festival de San Remo fue una experiencia muy intensa y muy transformadora. Me quedo, sobre todo, con el aprendizaje y con todo lo que pasa más allá del resultado: el nivel de exigencia, el compartir espacio con otros artistas increíbles, y el tener que subirte a un escenario así y defender quién eres en pocos minutos. Eso te coloca en un sitio muy claro, te obliga a confiar en ti y a entender muy bien tu propuesta.. 8.- Con quién le gustaría compartir escenario, o hacer un dueto.. Hay muchos artistas con los que me encantaría compartir escenario, como Gregory Porter, Michael Bublé, Steffen Morrison, Celine Dion, Barbra Streisand… Y, por supuesto, también me encantaría colaborar con artistas de aquí, de la escena nacional, porque creo que es muy importante crear vínculos cercanos y hacer crecer lo que tenemos alrededor, como por ejemplo Ruth Lorenzo, o Carlos Tarque, de M-Clan.. 9.- Recomiéndenos 3 discos imprescindibles para escuchar este 2026.. Sin duda, y con el que más identificada, me siento es: ‘The Romantic’, de Bruno Mars; ‘The way I am’, de Luke Combs; y ‘This music may contain hope’, de Raye.. 10. Díganos 3 artistas de la Región, a los que no deberíamos perderle el ojo y por qué.. Aurora Plazza, sin duda, es la nueva promesa del jazz en Murcia. Tiene una voz y una presencia única. Además, es compositora de todas sus canciones y está preparando actualmente un disco que no va a pasar desapercibido. Aarón Sáez y su proyecto ‘Bicicleta’, acompañado de músicos como Cristina Sanz, Sergio Bernal y Juan Tae, entre otros, crea un sonido que mezcla pop, jazz y rock, sin encasillarse en etiquetas fijas y, aunque es de Orihuela, sé que se siente muy murciano. Además, tienen un directo súper potente y de gran calidad. Ruth Lorenzo, que ha lanzado recientemente un nuevo disco titulado ‘Blacksheep’, deja atrás el pop más comercial de sus trabajos anteriores y se sumerge de lleno en el rock, con una banda que la acompaña de una forma salvaje.
La murciana lanza su tercer disco con el que se refrenda como una de las mejores voces femeninas de la Región
