El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció ayer una inversión de hasta 260 millones en los próximos cinco años para «recoser» el barrio y el entorno de la estación de la Sagrera, en obras desde hace más de 15 años. Lo hizo en un encuentro organizado por el Colegio de Periodistas de Cataluña llamado «El alcalde Responde», en el que cuatro periodistas especializados en noticias municipales realizaron preguntas al edil barcelonés.. Collboni apostó por transformar los distritos de Sant Martí y Sant Andreu con la edificación de hasta 11.000 viviendas, la mitad de ellas públicas, un parque de cuatro kilómetros que se convertirá en el más grande de la ciudad, y la construcción de casi 500.000 metros cuadrados dedicados al sector terciario y económico.. «Queremos romper la idea de que la ciudad está terminada y que no se puede construir nuevas viviendas. Además, a finales de año la infraestructura ferroviaria ya estará terminada y estaremos en condiciones de comenzar a construir este nuevo espacio que cubrirá la estación», defendió el alcalde.. En este mismo sentido, Collboni aseguró que no quiere esperar a 2032, la fecha prevista para que la estación esté lista, para comenzar la reconstrucción del barrio. Así, el alcalde aseguró que la ciudad «ya estará presente» con viviendas, equipamientos y el parque una vez acaben definitivamente las obras ferroviarias. Así, hoy mismo el gobierno municipal aprobará la reparcelación de la nave Mercedes para la construcción de 1.300 de las viviendas y en los próximos meses la revisión de la modificación del plan general metropolitano (MPGM) de la Sagrera y del sector Prim, dos de las zonas que acogerán gran parte de las 11.000 viviendas.. En este sentido, al ser preguntado por si estos avances se paralizarán si el próximo gobierno municipal, autonómico o estatal es diferente al actual, Collboni ha subrayado que estas transformaciones dependen únicamente del Ayuntamiento y así el próximo gobierno, «sea del color que sea, se encuentre este trabajo hecho».. Más de 11.000 viviendas. El alcalde destacó que la mitad de las más de 11.00 viviendas que se construirán en la ciudad serán protegidas, dando así respuesta al principal reto de la ciudad, el acceso a la vivienda. Esta construcción supondrá la llegada de unos 30.000 vecinos y que, por ello, también deben avanzar en la construcción de los más de 20 equipamientos municipales previstos para «la gente que vendrá y los que ya necesitan quienes viven allí».. Además, Collboni relacionó la construcción de vivienda con la futura estación terminada, que se convertirá en un gran polo de movilidad metropolitana, y que servirá para conectar barrios que «históricamente han quedado separados por la infraestructura ferroviaria», en referencia a los distritos de Sant Andreu y Sant Martí.. El parque «más grande» de la ciudad. El entorno del futuro barrio de la Sagrera contará también con «el parque más grande de la ciudad», que tendrá unos cuatro kilómetros de longitud y un total de 36 hectáreas. En comparación con otros actuales parques de la ciudad, el de la Sagrera será el doble de grande que el de la Ciutadella y cuatro veces más extenso que el de las Glòries.. «Es tan largo como ir de la plaza España hasta la plaza Tetuán», dibujó el alcalde, que añadió que la idea es visibilizar el parque a finales de año, abriendo procesos participativos para «redefinir los usos del parque, a ojos de las exigencias del cambio climático, uso del agua y generar más sombras».. Sector financiero. Por último, Collboni aseguró que se construirán casi 480.000 metros cuadrados destinados al sector terciario y comercial para que se puedan instalar empresas. «Tenemos que poder vivir en la ciudad, y también tenemos que poder trabajar en la ciudad», argumentó, a la vez que afirmó que seguirán la estela de transformaciones como la del distrito del 22@ o el actual de la Zona Franca para atraer actividad económica que genere puestos de trabajo estables y de calidad.
Collboni apuesta por transformar el entorno de la futura estación ferroviaria, en obras desde hace más de 15 años
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció ayer una inversión de hasta 260 millones en los próximos cinco años para «recoser» el barrio y el entorno de la estación de la Sagrera, en obras desde hace más de 15 años. Lo hizo en un encuentro organizado por el Colegio de Periodistas de Cataluña llamado «El alcalde Responde», en el que cuatro periodistas especializados en noticias municipales realizaron preguntas al edil barcelonés.. Collboni apostó por transformar los distritos de Sant Martí y Sant Andreu con la edificación de hasta 11.000 viviendas, la mitad de ellas públicas, un parque de cuatro kilómetros que se convertirá en el más grande de la ciudad, y la construcción de casi 500.000 metros cuadrados dedicados al sector terciario y económico.. «Queremos romper la idea de que la ciudad está terminada y que no se puede construir nuevas viviendas. Además, a finales de año la infraestructura ferroviaria ya estará terminada y estaremos en condiciones de comenzar a construir este nuevo espacio que cubrirá la estación», defendió el alcalde.. En este mismo sentido, Collboni aseguró que no quiere esperar a 2032, la fecha prevista para que la estación esté lista, para comenzar la reconstrucción del barrio. Así, el alcalde aseguró que la ciudad «ya estará presente» con viviendas, equipamientos y el parque una vez acaben definitivamente las obras ferroviarias. Así, hoy mismo el gobierno municipal aprobará la reparcelación de la nave Mercedes para la construcción de 1.300 de las viviendas y en los próximos meses la revisión de la modificación del plan general metropolitano (MPGM) de la Sagrera y del sector Prim, dos de las zonas que acogerán gran parte de las 11.000 viviendas.. En este sentido, al ser preguntado por si estos avances se paralizarán si el próximo gobierno municipal, autonómico o estatal es diferente al actual, Collboni ha subrayado que estas transformaciones dependen únicamente del Ayuntamiento y así el próximo gobierno, «sea del color que sea, se encuentre este trabajo hecho».. Más de 11.000 viviendas. El alcalde destacó que la mitad de las más de 11.00 viviendas que se construirán en la ciudad serán protegidas, dando así respuesta al principal reto de la ciudad, el acceso a la vivienda. Esta construcción supondrá la llegada de unos 30.000 vecinos y que, por ello, también deben avanzar en la construcción de los más de 20 equipamientos municipales previstos para «la gente que vendrá y los que ya necesitan quienes viven allí».. Además, Collboni relacionó la construcción de vivienda con la futura estación terminada, que se convertirá en un gran polo de movilidad metropolitana, y que servirá para conectar barrios que «históricamente han quedado separados por la infraestructura ferroviaria», en referencia a los distritos de Sant Andreu y Sant Martí.. El parque «más grande» de la ciudad. El entorno del futuro barrio de la Sagrera contará también con «el parque más grande de la ciudad», que tendrá unos cuatro kilómetros de longitud y un total de 36 hectáreas. En comparación con otros actuales parques de la ciudad, el de la Sagrera será el doble de grande que el de la Ciutadella y cuatro veces más extenso que el de las Glòries.. «Es tan largo como ir de la plaza España hasta la plaza Tetuán», dibujó el alcalde, que añadió que la idea es visibilizar el parque a finales de año, abriendo procesos participativos para «redefinir los usos del parque, a ojos de las exigencias del cambio climático, uso del agua y generar más sombras».. Sector financiero. Por último, Collboni aseguró que se construirán casi 480.000 metros cuadrados destinados al sector terciario y comercial para que se puedan instalar empresas. «Tenemos que poder vivir en la ciudad, y también tenemos que poder trabajar en la ciudad», argumentó, a la vez que afirmó que seguirán la estela de transformaciones como la del distrito del 22@ o el actual de la Zona Franca para atraer actividad económica que genere puestos de trabajo estables y de calidad.
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