El entrenador Xavi Pascual se ha desvinculado del Barça formalmente tras hacer efectiva la cláusula de rescisión presente en su contrato y ha fichado por el Dubai Basketball hasta junio de 2029, según anunciaron este martes ambos clubes. El importe de dicha cláusula, según confirmaron a EFE fuentes conocedoras del caso, es de unos 400.000 euros y libera al técnico de los dos años de contrato que le quedaban en el Barça. Se trata de un formalismo, pues el Barça ya informó el 27 de mayo de que Pascual les había comunicado su decisión de abandonar el club en verano y de terminar así su segunda etapa en el banquillo del Palau Blaugrana, tras relevar en el cargo al destituido Joan Peñarroya el pasado 17 de noviembre. El club lo incorporó para que se convirtiera en el máximo referente de la sección, sin rumbo tras el adiós de Sarunas Jasikevicius en el verano de 2023, pero el distanciamiento con la junta directiva debido a la falta de inversión y las dudas sobre la confección de un plantel capaz de competir por la Euroliga desembocaron en su salida. En su rueda de prensa de despedida, Pascual afirmó que él y el club no estaban «en la misma página», y admitió el desgaste personal que le suponía perder con el Barça. «No he llevado el Barça a los ‘play-off’ de la Euroliga y no me lo perdonaré», añadió. Distanciamiento con la directiva Tras un inicio fulgurante, el distanciamiento entre Pascual y la directiva se evidenció debido a la falta de inversión, algo que ya había sucedido en los dos cursos anteriores. El Barça cayó en la final de la Liga Endesa, en las semifinales de la Copa del Rey y en el ‘play-in’ de la Euroliga, certificando su tercer curso en blanco. El club no fichó un pívot, refuerzo que el entrenador veía como troncal, ni tampoco acudió al mercado por la baja de larga duración de Nico Laprovittola, a la que se sumaron los recurrentes problemas físicos de Tomas Satoransky, Jan Vesely, Tornike Shengelia y Will Clyburn en una plantilla envejecida. El Barça, por su parte, considera que el incremento de presupuesto de la próxima campaña, de 28,5 a unos 36 millones de euros brutos de salarios, sumado a la reestructuración de una plantilla que será prácticamente nueva, ofrecerá los mimbres para competir por todo. El club también había trabajado con el entrenador para cerrar los primeros fichajes de la próxima temporada. Pascual quiere dirigir a un equipo que aspire a ganar la Euroliga de manera inmediata y que le garantice que la posibilidad de fichar si sucede cualquier contratiempo, una flexibilidad económica que el Barça, por las limitaciones del ‘fair play’ financiero de LaLiga de fútbol, no puede ofrecer. Además, el conjunto azulgrana tampoco puede competir con los tres millones de euros netos durante tres temporadas que le ofrece el club de los Emiratos Árabes.
El ya ex técnico azulgrana tuvo que abonar su cláusula de rescisión
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El entrenador Xavi Pascual se ha desvinculado del Barça formalmente tras hacer efectiva la cláusula de rescisión presente en su contrato y ha fichado por el Dubai Basketball hasta junio de 2029, según anunciaron este martes ambos clubes. El importe de dicha cláusula, según confirmaron a EFE fuentes conocedoras del caso, es de unos 400.000 euros y libera al técnico de los dos años de contrato que le quedaban en el Barça.Se trata de un formalismo, pues el Barça ya informó el 27 de mayo de que Pascual les había comunicado su decisión de abandonar el club en verano y de terminar así su segunda etapa en el banquillo del Palau Blaugrana, tras relevar en el cargo al destituido Joan Peñarroya el pasado 17 de noviembre. El club lo incorporó para que se convirtiera en el máximo referente de la sección, sin rumbo tras el adiós de Sarunas Jasikevicius en el verano de 2023, pero el distanciamiento con la junta directiva debido a la falta de inversión y las dudas sobre la confección de un plantel capaz de competir por la Euroliga desembocaron en su salida.En su rueda de prensa de despedida, Pascual afirmó que él y el club no estaban «en la misma página», y admitió el desgaste personal que le suponía perder con el Barça. «No he llevado el Barça a los ‘play-off’ de la Euroliga y no me lo perdonaré», añadió.Tras un inicio fulgurante, el distanciamiento entre Pascual y la directiva se evidenció debido a la falta de inversión, algo que ya había sucedido en los dos cursos anteriores. El Barça cayó en la final de la Liga Endesa, en las semifinales de la Copa del Rey y en el ‘play-in’ de la Euroliga, certificando su tercer curso en blanco. El club no fichó un pívot, refuerzo que el entrenador veía como troncal, ni tampoco acudió al mercado por la baja de larga duración de Nico Laprovittola, a la que se sumaron los recurrentes problemas físicos de Tomas Satoransky, Jan Vesely, Tornike Shengelia y Will Clyburn en una plantilla envejecida.El Barça, por su parte, considera que el incremento de presupuesto de la próxima campaña, de 28,5 a unos 36 millones de euros brutos de salarios, sumado a la reestructuración de una plantilla que será prácticamente nueva, ofrecerá los mimbres para competir por todo. El club también había trabajado con el entrenador para cerrar los primeros fichajes de la próxima temporada.Pascual quiere dirigir a un equipo que aspire a ganar la Euroliga de manera inmediata y que le garantice que la posibilidad de fichar si sucede cualquier contratiempo, una flexibilidad económica que el Barça, por las limitaciones del ‘fair play’ financiero de LaLiga de fútbol, no puede ofrecer. Además, el conjunto azulgrana tampoco puede competir con los tres millones de euros netos durante tres temporadas que le ofrece el club de los Emiratos Árabes.
