En plena irrupción de la inteligencia artificial, cuando las máquinas amenazan con superar al ser humano en casi cualquier tarea, el físico Guido Tonelli propone mirar hacia las preguntas esenciales. En La elegancia del vacío, el científico —uno de los responsables del hallazgo del bosón de Higgs— invita a replantear nuestra idea del vacío. Frente a la tradición occidental que lo asocia con la nada, la física cuántica revela un vacío fértil, atravesado por fluctuaciones y partículas efímeras. También desmonta la solidez del mundo: la materia que nos compone apenas ocuparía un grano de arena. Para Tonelli, el universo es una forma del vacío cuántico y nosotros, vacío consciente de sí mismo. Una visión vertiginosa y, para algunos, liberadora.. Seguir leyendo
Un libro de uno de los descubridores del Higgs nos enfrenta a un prejuicio de hace 2.500 años
En plena irrupción de la inteligencia artificial, cuando las máquinas amenazan con superar al ser humano en casi cualquier tarea, el físico Guido Tonelli propone mirar hacia las preguntas esenciales. En La elegancia del vacío, el científico —uno de los responsables del hallazgo del bosón de Higgs— invita a replantear nuestra idea del vacío. Frente a la tradición occidental que lo asocia con la nada, la física cuántica revela un vacío fértil, atravesado por fluctuaciones y partículas efímeras. También desmonta la solidez del mundo: la materia que nos compone apenas ocuparía un grano de arena. Para Tonelli, el universo es una forma del vacío cuántico y nosotros, vacío consciente de sí mismo. Una visión vertiginosa y, para algunos, liberadora.. Seguir leyendo
