La hiperactiva ficción criminal en España ha tenido castigada en un rincón a la novela judicial. No ha habido aquí nada parecido a la tradición de la literatura en inglés, representada con fuerza por nombres como John Grisham o Steve Cavanagh, pero puede que esa sequía se haya acabado. O, al menos, que exista una novela que abra un camino. El abogado Javier Melero presenta en Crímenes decentes (Tusquets) un libro ajeno a modas y tendencias, lleno de virtudes y escrito con una prosa sobria y cuidada.. Seguir leyendo
La hiperactiva ficción criminal en España ha tenido castigada en un rincón a la novela judicial. No ha habido aquí nada parecido a la tradición de la literatura en inglés, representada con fuerza por nombres como John Grisham o Steve Cavanagh, pero puede que esa sequía se haya acabado. O, al menos, que exista una novela que abra un camino. El abogado Javier Melero presenta en Crímenes decentes (Tusquets) un libro ajeno a modas y tendencias, lleno de virtudes y escrito con una prosa sobria y cuidada. Seguir leyendo
La hiperactiva ficción criminal en España ha tenido castigada en un rincón a la novela judicial. No ha habido aquí nada parecido a la tradición de la literatura en inglés, representada con fuerza por nombres como John Grisham o Steve Cavanagh, pero puede que esa sequía se haya acabado. O, al menos, que exista una novela que abra un camino. El abogado Javier Melero presenta en Crímenes decentes (Tusquets) un libro ajeno a modas y tendencias, lleno de virtudes y escrito con una prosa sobria y cuidada.. Seguir leyendo
