Skip to content
Crónica Actual
  viernes 31 julio 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
31 de julio de 2026Dan por estabilizado el incendio forestal en Castellón y vuelven todos los evacuados casi una semana después tras quemar 9.568 hectáreas 31 de julio de 2026El Ibex sube un 1,6% en julio en un desafío a la crisis energética y el repunte de la deuda 31 de julio de 2026La provincia de Burgos ensaya un transporte público a la demanda 31 de julio de 2026Casi la mitad de los desalojados del Putxet de Barcelona no volverán a sus casas hasta septiembre 31 de julio de 2026Los fondos de Bolsa extranjera lideran la captación de dinero en España pese a los máximos del Ibex 31 de julio de 2026Pollán defiende las «deportaciones masivas» tras la entrada de inmigrantes en Ceuta y pide retirar ayudas a ONG 31 de julio de 2026Faúndez lanza una campaña informativa para enseñar a los zamoranos del medio rural cómo actuar ante un incendio forestal 31 de julio de 2026Preacuerdo histórico para mejorar las condiciones de los bomberos de la Región 31 de julio de 2026La Meridiana dejará de ser una frontera en otoño: Barcelona asfalta la autopista que partió Sant Andreu y Nou Barris 31 de julio de 2026Rueda promete una reforma «valiente» de la Atención Primaria en septiembre mientras ultima la renovación del sistema
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Cultura  Una década hablando de la España vacía
Cultura

Una década hablando de la España vacía

30 de marzo de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Hace justo diez años, en el mes de abril de 2016, la editorial Turner publicó el ensayo «La España vacía: viaje por un país que nunca fue», escrito por Sergio del Molino (Madrid, 1979). Pese a agotar ediciones y reimpresiones vorazmente –de hecho, yo compré el libro al año y medio de su publicación, y ya iba por la tercera edición y la undécima reimpresión (octubre de 2017); a lo que cabe añadir que en mayo de 2022 se republicó por Alfaguara–, este título fue un éxito «sin precedentes» en tanto que el tema abordado en el mismo protagonizó el debate social, político y cultural en el lustro (e incluso la década) que siguió a su aparición: se escribieron libros a colación del asunto, se estrenaron películas y obras de teatro que abordaban el tema, partidos políticos capitalizaron la cuestión y se debatió –en foros, en la academia y en los bares– hasta la extenuación sobre la España vacía. Incluso un ministerio gubernamental recibió el apellido de «Reto Demográfico».. Del Molino, por supuesto, no era consciente de la que iba a «liar»: «Lo escribí desde la marginalidad absoluta; de hecho, me interesan todas las cuestiones que están en el libro precisamente porque no estaban en el debate o no parecía que fueran estar», confiesa su autor. Claro, que, a posteriori sí pudo intuir –más que certificar– qué tecla había tocado para que se armase tal «pifostio»: «Se dieron una serie de circunstancias que hicieron que prendiera la mecha del libro sobre una paja que tenía ya mucho material inflamable. Creo que había ya una preocupación que en buena medida, de forma inconsciente, yo recojo, y el libro pues ayudó a sacar a la luz –explica–. Igual que yo de forma intuitiva creía que eso era importante, una cuestión relevante que estaba dejada de lado, pues seguramente había mucha otra gente que no había reflexionado, pero sí que tenía claro que era una deuda que había que tratar en algún momento y aprovechar el libro para atraparla».. «Las circunstancias hicieron prender la mecha del libro sobre una paja seca», explica Del Molino. Daniel Gascón, paisano y coetáneo de Sergio del Molino, escribió la novela satírica «Un hipster en la España vacía» (Random House, 2020) –llevada a la gran pantalla en 2024 por Emilio Martínez-Lázaro («Ocho apellidos vascos»)– y su continuación, «La muerte del hipster» (Ramdom House 2021). Le preguntamos a este, editor de «Letras Libres» en España, qué tecla piensa él que tocó Del Molino: «Aportó una mirada distinta y una forma de nombrar una realidad que estaba allí, y al nombrarla la hizo visible de nuevo. Se han escrito muchos libros sobre la despoblación porque el traslado del mundo rural a la ciudad es una experiencia importante en la España del siglo XX, mucha gente tiene raíces rurales. Tienes obras de Delibes, Llamazares, Labordeta, Moncada… Sergio le dio un ángulo ensayístico y periodístico y redescubrió ese mundo para una nueva generación», explica.. Añade Gascón que en su obra recurrió a la referencia de la España vacía «porque el concepto ya se había establecido: usabas ese sintagma e inmediatamente te venía una imagen mental, con un montón de asociaciones. Es un gran logro crear un concepto (no es solo el nombre, también es cómo lo dibujas) así como hizo Sergio.». «Sergio aportó otra mirada y una forma de nombrar una realidad que estaba allí», dice Gascón. De «vacía» a «vaciada». Poco tardó la política, la clase política, en apropiarse de esta bandera o recogerla, aunque lo hizo con un matiz victimista: cambiando «vacía» por «vaciada». De ahí, para capitalizar las rentas de este eje de debate, nacen partídos políticos «provincialistas» como Teruel Existe o Soria ¡Ya! –aunque ya existían como plataformas cívicas–, cuyo periplo, a la vista de los resultados de las últimas elecciones parece que está en los estertores. Por este fenómeno le interrogamos a Ignacio Urquizu, sociólogo que fue alcalde de Alcañiz (Teruel): «Estas organizaciones surgieron como movilizaciones ciudadanas y tenían un objetivo: visibilizar los problemas –explica quien también fuera diputado nacional por el PSOE–. Pero en el momento que quisieron ir más allá, estaban condenados al fracaso. En el momento que eres un partido político, tienes que tomar decisiones: hacer listas electorales, cooptar a dirigentes, elegir socios de gobierno, votar iniciativas en los parlamentos o en los ayuntamientos… Todo esto es una dinámica de ganadores y perdedores y es ahí donde los movimientos provincialistas se condenaron al desgaste, a asumir costes y a perder apoyos. Se cambiaron los objetivos y entraron en una dinámica más propia de la política que de la sociedad. Es una pena porque han perdido parte de su capital de credibilidad.». Urquizu considera que «estamos mejor que hace diez años porque se habla más de este territorio». Al padre de la España vacía no le gusta un pelo lo de «vaciada»: «Me parece un término horroroso, fruto de un malentendido muy grosero que invade la intención de lo que significa la literatura y de lo que puede aportar al debate político», opina Del Molino. «Decían que era [un término] más preciso, cuando la precisión no era un valor que yo buscara al escribir o nombrar la España vacía, sino todo lo contrario, la España vacía no es una categoría sociológica o científica, ni siquiera aspira a tener un ámbito geográfico: la España vacía que a mí me interesa tiene que ver con estados de ánimo, tiene que ver con decepciones, tiene que ver con los imaginarios culturales, y eso es inaprensible», explica. Y agrega que «El adjetivo vacío yo creo que lo vuelven a usar porque suena mejor, y pasada la fiebre activista la gente al final tiende a hablar bien: cuando a la gente no le fuerzas a usar un término y dejas que hable tranquilamente pues al final escoge la palabra más natural».. Urquizu considera que más que victimismo, «es no asumir la responsabilidad de lo que está pasando. Los pueblos no solo se vacían porque las ciudades son una aspiradora de personas y proyectos. Además, en muchas ocasiones, sacar adelante proyectos es muy difícil y no es por culpa de los demás. Cuando, por ejemplo, montas un negocio en una pequeña población, no siempre eres recibido con alegría».. ¿Soluciones?. Sobre todo, cabe preguntarse y preguntar si después de una década debatiendo sobre la cuestión hemos avanzado algo en vías de solucionar el problema de la España vacía. Se muestra pesimista al respecto Daniel Gascón, quien considera que «la despoblación no creo que se pueda solucionar. Además, si la gente se quiere ir, qué vas a hacer. Se decía que ahora podríamos trabajar a distancia, que no sería tan necesaria la cercanía. Ahora el mundo cultural es mucho más cercano, en un pueblo de 200 habitantes puedes tener la misma información y ver las mismas películas que en Madrid o Barcelona, pero las ciudades siguen siendo muy atractivas, ofrecen muchas oportunidades, la creatividad (entendida no solo de manera artística: también la empresarial) florence más cuando está en contacto. Lo importante es que encontremos la manera de ofrecer servicios a quien está ahí: escuelas, centros de salud, etc., y por supuesto facilitar que quien se quiera quedar pueda hacerlo. Y para ello es esencial que se mantengan las ciudades intermedias, las cabeceras de comarca, que puedan dar esos servicios y empleos y cierto ocio.». Sí muestra un mayor optimismo Ignacio Urquizu: «Estamos mejor que hace diez años porque se habla más de esta parte del territorio, porque se han hecho políticas públicas dirigidas a la España despoblada y porque han surgido oportunidades a las energías renovables. Por lo tanto, ha habido visibilidad, se ha invertido dinero público y han surgido oportunidades tecnológicas como las energías renovables y centros de datos. Eso no significa que el problema esté resuelto, porque el problema es social. La dificultad está en que la mayoría de la gente sigue prefiriendo los entornos urbanos para vivir. Y estas dinámicas sociales se revierten en el largo plazo y con medidas como la educación, la descentralización del poder…. La solución no es sencilla».. Por su parte, Sergio del Molino asegura que «se ha avanzado en muchos niveles». Subraya el hecho de que «hay instituciones específicas dedicadas a pensar y a plantear políticas que afecten al territorio: podemos criticarlas como inanes, como cosméticas, como poco dotadas de presupuestos, como segundonas…, podemos ir a la crítica menuda, pero el hecho de que existan ya es un avance enorme». Además, resalta que «ha ido cobrando fuerza un activismo que va mucho más allá de lo que se planteaba hace unos años: en 2016 cuando se hablaba de desarrollo rural se hablaba básicamente solo del sector primario y de turismo rural. Sin embargo ha ido surgiendo un activismo intelectual, de profesionales muy cualificados que están preocupados por sus pueblos y han originado asociaciones pequeñitas y fundaciones que trabajan en otro sentido, que buscan llevar el espíritu urbano emprendedor al campo y buscar fórmulas de desarrollo para que profesionales cualificados se instalen en cualquier sitio».. A más España vacía, más bibliotecas llenas. Es ingente la literatura que ha generado la España vacía. No sólo, por supuesto, a raíz del «boom» causado por el ensayo de Sergio del Molino. El de la España rural y ancestral ha sido un tema de narrativa secular en nuestro país: ahí están las obras de Miguel Delibes, de Abel Hernández (de cuyas «Historias de la Alcarama» se hace eco Del Molino en el prólogo a la edición de Alfaguara) o de Julio Llamazares, cuya «Lluvia amarilla» es una referencia en «La España vacía». Además, otros títulos surgieron al calor de la obra incialmente publicada por Turner: a las citadas novelas del hipster de Daniel Gascón, hay que sumarle en clave cómica otro éxito: la novela «Los Asquerosos» (Blackie Books) de Santiago Lorenzo. Asimismo, el propio Sergio del Molino publicó el ensayo «Contra la España vacía» en 2021.

Más noticias

Antonio Banderas se confiesa víctima del hechizo de Dios

7 de junio de 2026

Robbie Williams sorprende a los viandantes cantando con un músico callejero en Sevilla

30 de junio de 2026

Jürgen Habermas, la fecundidad de las Humanidades y la Teoría Crítica de la Sociedad

15 de marzo de 2026

La fragilidad del ‘Guernica’: grietas, mala pintura y demasiados viajes

20 de abril de 2026

 

La publicación del ensayo de Sergio del Molino en abril de 2016 despertó un intenso debate social, político y cultural

  

Hace justo diez años, en el mes de abril de 2016, la editorial Turner publicó el ensayo «La España vacía: viaje por un país que nunca fue», escrito por Sergio del Molino (Madrid, 1979). Pese a agotar ediciones y reimpresiones vorazmente –de hecho, yo compré el libro al año y medio de su publicación, y ya iba por la tercera edición y la undécima reimpresión (octubre de 2017); a lo que cabe añadir que en mayo de 2022 se republicó por Alfaguara–, este título fue un éxito «sin precedentes» en tanto que el tema abordado en el mismo protagonizó el debate social, político y cultural en el lustro (e incluso la década) que siguió a su aparición: se escribieron libros a colación del asunto, se estrenaron películas y obras de teatro que abordaban el tema, partidos políticos capitalizaron la cuestión y se debatió –en foros, en la academia y en los bares– hasta la extenuación sobre la España vacía. Incluso un ministerio gubernamental recibió el apellido de «Reto Demográfico».. Del Molino, por supuesto, no era consciente de la que iba a «liar»: «Lo escribí desde la marginalidad absoluta; de hecho, me interesan todas las cuestiones que están en el libro precisamente porque no estaban en el debate o no parecía que fueran estar», confiesa su autor. Claro, que, a posteriori sí pudo intuir –más que certificar– qué tecla había tocado para que se armase tal «pifostio»: «Se dieron una serie de circunstancias que hicieron que prendiera la mecha del libro sobre una paja que tenía ya mucho material inflamable. Creo que había ya una preocupación que en buena medida, de forma inconsciente, yo recojo, y el libro pues ayudó a sacar a la luz –explica–. Igual que yo de forma intuitiva creía que eso era importante, una cuestión relevante que estaba dejada de lado, pues seguramente había mucha otra gente que no había reflexionado, pero sí que tenía claro que era una deuda que había que tratar en algún momento y aprovechar el libro para atraparla».. «Las circunstancias hicieron prender la mecha del libro sobre una paja seca», explica Del Molino. Daniel Gascón, paisano y coetáneo de Sergio del Molino, escribió la novela satírica «Un hipster en la España vacía» (Random House, 2020) –llevada a la gran pantalla en 2024 por Emilio Martínez-Lázaro («Ocho apellidos vascos»)– y su continuación, «La muerte del hipster» (Ramdom House 2021). Le preguntamos a este, editor de «Letras Libres» en España, qué tecla piensa él que tocó Del Molino: «Aportó una mirada distinta y una forma de nombrar una realidad que estaba allí, y al nombrarla la hizo visible de nuevo. Se han escrito muchos libros sobre la despoblación porque el traslado del mundo rural a la ciudad es una experiencia importante en la España del siglo XX, mucha gente tiene raíces rurales. Tienes obras de Delibes, Llamazares, Labordeta, Moncada… Sergio le dio un ángulo ensayístico y periodístico y redescubrió ese mundo para una nueva generación», explica.. Añade Gascón que en su obra recurrió a la referencia de la España vacía «porque el concepto ya se había establecido: usabas ese sintagma e inmediatamente te venía una imagen mental, con un montón de asociaciones. Es un gran logro crear un concepto (no es solo el nombre, también es cómo lo dibujas) así como hizo Sergio.». «Sergio aportó otra mirada y una forma de nombrar una realidad que estaba allí», dice Gascón. De «vacía» a «vaciada». Poco tardó la política, la clase política, en apropiarse de esta bandera o recogerla, aunque lo hizo con un matiz victimista: cambiando «vacía» por «vaciada». De ahí, para capitalizar las rentas de este eje de debate, nacen partídos políticos «provincialistas» como Teruel Existe o Soria ¡Ya! –aunque ya existían como plataformas cívicas–, cuyo periplo, a la vista de los resultados de las últimas elecciones parece que está en los estertores. Por este fenómeno le interrogamos a Ignacio Urquizu, sociólogo que fue alcalde de Alcañiz (Teruel): «Estas organizaciones surgieron como movilizaciones ciudadanas y tenían un objetivo: visibilizar los problemas –explica quien también fuera diputado nacional por el PSOE–. Pero en el momento que quisieron ir más allá, estaban condenados al fracaso. En el momento que eres un partido político, tienes que tomar decisiones: hacer listas electorales, cooptar a dirigentes, elegir socios de gobierno, votar iniciativas en los parlamentos o en los ayuntamientos… Todo esto es una dinámica de ganadores y perdedores y es ahí donde los movimientos provincialistas se condenaron al desgaste, a asumir costes y a perder apoyos. Se cambiaron los objetivos y entraron en una dinámica más propia de la política que de la sociedad. Es una pena porque han perdido parte de su capital de credibilidad.». Urquizu considera que «estamos mejor que hace diez años porque se habla más de este territorio». Al padre de la España vacía no le gusta un pelo lo de «vaciada»: «Me parece un término horroroso, fruto de un malentendido muy grosero que invade la intención de lo que significa la literatura y de lo que puede aportar al debate político», opina Del Molino. «Decían que era [un término] más preciso, cuando la precisión no era un valor que yo buscara al escribir o nombrar la España vacía, sino todo lo contrario, la España vacía no es una categoría sociológica o científica, ni siquiera aspira a tener un ámbito geográfico: la España vacía que a mí me interesa tiene que ver con estados de ánimo, tiene que ver con decepciones, tiene que ver con los imaginarios culturales, y eso es inaprensible», explica. Y agrega que «El adjetivo vacío yo creo que lo vuelven a usar porque suena mejor, y pasada la fiebre activista la gente al final tiende a hablar bien: cuando a la gente no le fuerzas a usar un término y dejas que hable tranquilamente pues al final escoge la palabra más natural».. Urquizu considera que más que victimismo, «es no asumir la responsabilidad de lo que está pasando. Los pueblos no solo se vacían porque las ciudades son una aspiradora de personas y proyectos. Además, en muchas ocasiones, sacar adelante proyectos es muy difícil y no es por culpa de los demás. Cuando, por ejemplo, montas un negocio en una pequeña población, no siempre eres recibido con alegría».. ¿Soluciones?. Sobre todo, cabe preguntarse y preguntar si después de una década debatiendo sobre la cuestión hemos avanzado algo en vías de solucionar el problema de la España vacía. Se muestra pesimista al respecto Daniel Gascón, quien considera que «la despoblación no creo que se pueda solucionar. Además, si la gente se quiere ir, qué vas a hacer. Se decía que ahora podríamos trabajar a distancia, que no sería tan necesaria la cercanía. Ahora el mundo cultural es mucho más cercano, en un pueblo de 200 habitantes puedes tener la misma información y ver las mismas películas que en Madrid o Barcelona, pero las ciudades siguen siendo muy atractivas, ofrecen muchas oportunidades, la creatividad (entendida no solo de manera artística: también la empresarial) florence más cuando está en contacto. Lo importante es que encontremos la manera de ofrecer servicios a quien está ahí: escuelas, centros de salud, etc., y por supuesto facilitar que quien se quiera quedar pueda hacerlo. Y para ello es esencial que se mantengan las ciudades intermedias, las cabeceras de comarca, que puedan dar esos servicios y empleos y cierto ocio.». Sí muestra un mayor optimismo Ignacio Urquizu: «Estamos mejor que hace diez años porque se habla más de esta parte del territorio, porque se han hecho políticas públicas dirigidas a la España despoblada y porque han surgido oportunidades a las energías renovables. Por lo tanto, ha habido visibilidad, se ha invertido dinero público y han surgido oportunidades tecnológicas como las energías renovables y centros de datos. Eso no significa que el problema esté resuelto, porque el problema es social. La dificultad está en que la mayoría de la gente sigue prefiriendo los entornos urbanos para vivir. Y estas dinámicas sociales se revierten en el largo plazo y con medidas como la educación, la descentralización del poder…. La solución no es sencilla».. Por su parte, Sergio del Molino asegura que «se ha avanzado en muchos niveles». Subraya el hecho de que «hay instituciones específicas dedicadas a pensar y a plantear políticas que afecten al territorio: podemos criticarlas como inanes, como cosméticas, como poco dotadas de presupuestos, como segundonas…, podemos ir a la crítica menuda, pero el hecho de que existan ya es un avance enorme». Además, resalta que «ha ido cobrando fuerza un activismo que va mucho más allá de lo que se planteaba hace unos años: en 2016 cuando se hablaba de desarrollo rural se hablaba básicamente solo del sector primario y de turismo rural. Sin embargo ha ido surgiendo un activismo intelectual, de profesionales muy cualificados que están preocupados por sus pueblos y han originado asociaciones pequeñitas y fundaciones que trabajan en otro sentido, que buscan llevar el espíritu urbano emprendedor al campo y buscar fórmulas de desarrollo para que profesionales cualificados se instalen en cualquier sitio».. Es ingente la literatura que ha generado la España vacía. No sólo, por supuesto, a raíz del «boom» causado por el ensayo de Sergio del Molino. El de la España rural y ancestral ha sido un tema de narrativa secular en nuestro país: ahí están las obras de Miguel Delibes, de Abel Hernández (de cuyas «Historias de la Alcarama» se hace eco Del Molino en el prólogo a la edición de Alfaguara) o de Julio Llamazares, cuya «Lluvia amarilla» es una referencia en «La España vacía». Además, otros títulos surgieron al calor de la obra incialmente publicada por Turner: a las citadas novelas del hipster de Daniel Gascón, hay que sumarle en clave cómica otro éxito: la novela «Los Asquerosos» (Blackie Books) de Santiago Lorenzo. Asimismo, el propio Sergio del Molino publicó el ensayo «Contra la España vacía» en 2021.

 

​Noticias de cultura en La Razón

Melón Diesel: «Gibraltar, de los gibraltareños»
Curtis Yarvin y la nueva batalla por el poder político de la derecha occidental
Leer también
Comunidad de Valencia

Dan por estabilizado el incendio forestal en Castellón y vuelven todos los evacuados casi una semana después tras quemar 9.568 hectáreas

31 de julio de 2026 8587
Economía

El Ibex sube un 1,6% en julio en un desafío a la crisis energética y el repunte de la deuda

31 de julio de 2026 9248
Castilla y León

La provincia de Burgos ensaya un transporte público a la demanda

31 de julio de 2026 10253
Cataluña

Casi la mitad de los desalojados del Putxet de Barcelona no volverán a sus casas hasta septiembre

31 de julio de 2026 13586
Economía

Los fondos de Bolsa extranjera lideran la captación de dinero en España pese a los máximos del Ibex

31 de julio de 2026 2782
Castilla y León

Pollán defiende las «deportaciones masivas» tras la entrada de inmigrantes en Ceuta y pide retirar ayudas a ONG

31 de julio de 2026 13804
Cargar más
Entradas Recientes

Dan por estabilizado el incendio forestal en Castellón y vuelven todos los evacuados casi una semana después tras quemar 9.568 hectáreas

31 de julio de 2026

El Ibex sube un 1,6% en julio en un desafío a la crisis energética y el repunte de la deuda

31 de julio de 2026

La provincia de Burgos ensaya un transporte público a la demanda

31 de julio de 2026

Casi la mitad de los desalojados del Putxet de Barcelona no volverán a sus casas hasta septiembre

31 de julio de 2026

Los fondos de Bolsa extranjera lideran la captación de dinero en España pese a los máximos del Ibex

31 de julio de 2026

Pollán defiende las «deportaciones masivas» tras la entrada de inmigrantes en Ceuta y pide retirar ayudas a ONG

31 de julio de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad