Si algo ha demostrado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que no parece muy partidario de dejarse asesorar por nadie. Su errático comportamiento y sus continuos cambios de criterio, especialmente en el último momento, han hecho que sea conocido como TACO («Trump Always Chickens Out»), es decir, “Trump siempre se acobarda”.. ¿Hay alguien que le asesore antes de tomar una decisión? ¿Alguno de sus colaboradores tiene algo de predicamento sobre él? ¿Consulta sus decisiones con alguien antes de tomarlas, o al menos las más importantes?. La respuesta a las tres preguntas suele ser “no”, aunque algunos medios de EE UU están hablando ya de una persona que puede ser la excepción. Se llama Boris Epshteyn (un apellido que, de forma poco oportuna, se parece bastante al del depredador sexual del que Trump intenta desprenderse), y es una figura tan habitual en la Casa Blanca de Donald Trump que asiste a las reuniones en el Despacho Oval sin que algunos de los asistentes lo sepan.. Según el perfil que ha realizado el medio especializado en política Axios, Epshteyn es el principal asesor personal del presidente y habla con «el jefe» con tanta frecuencia que Trump a veces lo pone en altavoz sin avisar a los demás presentes, según informaron a este medio dos personas familiarizadas con la situación.. Epshteyn es hoy en día una de las personas más influyentes de Washington D.C., no solo porque está al tanto de todo, sino porque Trump también lo escucha. «Es como mi psiquiatra», bromeó Trump, refiriéndose a la frecuencia con la que habla con Epshteyn, quien suele ofrecerle un apoyo tan entusiasta que es como una terapia para el presidente, recuerda Axios.. “Es un auténtico promotor y seguidor incondicional del presidente», asegura un asesor, que matiza a continuación: «A veces se pasa un poco».. Aunque Epshteyn trabaja alejado de los focos, ha sido visto en televisión en algunas ocasiones. Pocas para el predicamento que, según dicen, tiene sobre el presidente.. Epshteyn está en el Despacho Oval aproximadamente una vez por semana, según un funcionario de la Casa Blanca, y entretanto está «constantemente» hablando por teléfono con Trump.. Como principal abogado personal de Trump, Epshteyn ha supervisado una oleada de litigios civiles sin precedentes por parte de un presidente contra los medios de comunicación y las empresas de redes sociales.. Bajo su asesoramiento, Trump ha ganado o forzado acuerdos con ABC (16 millones de dólares), CBS (16 millones de dólares, más anuncios de servicio público), Meta (25 millones de dólares), Google (22 millones de dólares) y X (10 millones de dólares).. Otros medios de comunicación que siguen siendo objeto de litigio contra Trump son: la BBC, la CNN, The New York Times, The Wall Street Journal e incluso el Comité Pulitzer.. Epshteyn se convirtió en una figura influyente en el entorno de Trump al reunir al equipo legal y trazar la arriesgada estrategia que dio sus frutos durante el ciclo electoral de 2024, cuando Trump se enfrentó a cuatro casos penales y dos civiles.. Según explica Axios, siguiendo el ejemplo de su cliente, Epshteyn convirtió la política de confrontación en la táctica por defecto, luchando en todos los frentes, apelando todo lo posible (obteniendo una histórica declaración de inmunidad presidencial por parte de la Corte Suprema) y aumentando la presión política sobre jueces y fiscales a medida que los casos se desarrollaban en el fragor de una elección.. «Boris cumplió en el crisol de la batalla donde Trump iba a terminar en prisión o ser presidente», dijo Steve Bannon, influyente podcaster de MAGA y exfuncionario de Trump en su primer mandato. “Es el hombre de confianza del presidente para solucionar cualquier problema», afirma un visitante frecuente de la Casa Blanca.. Según algunos asesores de Trump, Epshteyn tiene una influencia significativa en el Departamento de Justicia debido a su estrecha relación con el fiscal general interino Todd Blanche, quien reemplazó a Pam Bondi. Es decir, su poder está intacto.. Habrá que ver hasta cuándo. El último alter ego de Trump, Elon Musk, no terminó muy bien con el “jefe”.
Si algo ha demostrado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que no parece muy partidario de dejarse asesorar por nadie. Su errático comportamiento y sus continuos cambios de criterio, especialmente en el último momento, han hecho que sea conocido como TACO («Trump Always Chickens Out»), es decir, “Trump siempre se acobarda”.. ¿Hay alguien que le asesore antes de tomar una decisión? ¿Alguno de sus colaboradores tiene algo de predicamento sobre él? ¿Consulta sus decisiones con alguien antes de tomarlas, o al menos las más importantes?. La respuesta a las tres preguntas suele ser “no”, aunque algunos medios de EE UU están hablando ya de una persona que puede ser la excepción. Se llama Boris Epshteyn (un apellido que, de forma poco oportuna, se parece bastante al del depredador sexual del que Trump intenta desprenderse), y es una figura tan habitual en la Casa Blanca de Donald Trump que asiste a las reuniones en el Despacho Oval sin que algunos de los asistentes lo sepan.. Según el perfil que ha realizado el medio especializado en política Axios, Epshteyn es el principal asesor personal del presidente y habla con «el jefe» con tanta frecuencia que Trump a veces lo pone en altavoz sin avisar a los demás presentes, según informaron a este medio dos personas familiarizadas con la situación.. Epshteyn es hoy en día una de las personas más influyentes de Washington D.C., no solo porque está al tanto de todo, sino porque Trump también lo escucha. «Es como mi psiquiatra», bromeó Trump, refiriéndose a la frecuencia con la que habla con Epshteyn, quien suele ofrecerle un apoyo tan entusiasta que es como una terapia para el presidente, recuerda Axios.. “Es un auténtico promotor y seguidor incondicional del presidente», asegura un asesor, que matiza a continuación: «A veces se pasa un poco».. Aunque Epshteyn trabaja alejado de los focos, ha sido visto en televisión en algunas ocasiones. Pocas para el predicamento que, según dicen, tiene sobre el presidente.. Epshteyn está en el Despacho Oval aproximadamente una vez por semana, según un funcionario de la Casa Blanca, y entretanto está «constantemente» hablando por teléfono con Trump.. Como principal abogado personal de Trump, Epshteyn ha supervisado una oleada de litigios civiles sin precedentes por parte de un presidente contra los medios de comunicación y las empresas de redes sociales.. Bajo su asesoramiento, Trump ha ganado o forzado acuerdos con ABC (16 millones de dólares), CBS (16 millones de dólares, más anuncios de servicio público), Meta (25 millones de dólares), Google (22 millones de dólares) y X (10 millones de dólares).. Otros medios de comunicación que siguen siendo objeto de litigio contra Trump son: la BBC, la CNN, The New York Times, The Wall Street Journal e incluso el Comité Pulitzer.. Epshteyn se convirtió en una figura influyente en el entorno de Trump al reunir al equipo legal y trazar la arriesgada estrategia que dio sus frutos durante el ciclo electoral de 2024, cuando Trump se enfrentó a cuatro casos penales y dos civiles.. Según explica Axios, siguiendo el ejemplo de su cliente, Epshteyn convirtió la política de confrontación en la táctica por defecto, luchando en todos los frentes, apelando todo lo posible (obteniendo una histórica declaración de inmunidad presidencial por parte de la Corte Suprema) y aumentando la presión política sobre jueces y fiscales a medida que los casos se desarrollaban en el fragor de una elección.. «Boris cumplió en el crisol de la batalla donde Trump iba a terminar en prisión o ser presidente», dijo Steve Bannon, influyente podcaster de MAGA y exfuncionario de Trump en su primer mandato. “Es el hombre de confianza del presidente para solucionar cualquier problema», afirma un visitante frecuente de la Casa Blanca.. Según algunos asesores de Trump, Epshteyn tiene una influencia significativa en el Departamento de Justicia debido a su estrecha relación con el fiscal general interino Todd Blanche, quien reemplazó a Pam Bondi. Es decir, su poder está intacto.. Habrá que ver hasta cuándo. El último alter ego de Trump, Elon Musk, no terminó muy bien con el “jefe”.
Epshteyn convirtió la política de confrontación en la táctica por defecto, luchando en todos los frentes, apelando todo lo posible y aumentando la presión política sobre jueces y fiscales. Habla a menudo con Trump… y el presidente le escucha
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