Una relación sana no es cuestión de dar un chasquido y que aparezcan por arte de magia, como tampoco se construyen únicamente a base de compatibilidad. Paula Orell, psicóloga especializada en relaciones sentimentales, ha sido tajante con respecto a este tema. Ella misma ha puesto el foco en el esfuerzo emocional que implica mantener un vínculo estable, honesto y duradero con otra persona.. «Todo el mundo quiere tener relaciones sanas, pero no todo el mundo está dispuesto a hacer los esfuerzos necesarios», plantea la experta en un mensaje que invita a mirar más allá de ese romanticismo o esos sentimientos positivos por encontrar el amor perfecto. Para Orell, una relación equilibrada exige atravesar momentos incómodos y aceptar que convivir con otra persona implica también revisar conductas propias.. Entre los ejemplos que menciona, la psicóloga habla de la importancia de mostrarse vulnerable, aceptar críticas constructivas y expresar aquello que molesta «con asertividad». Según explica, muchas personas desean estabilidad afectiva, pero no siempre están preparadas para afrontar conversaciones difíciles o escuchar aspectos de sí mismas que necesitan cambiar para que la relación avance.. Es algo que verdaderamente «merece la pena». La especialista también insiste en la necesidad de tener paciencia con los procesos de transformación personales. «¿Estás dispuesta a esperar lo suficiente a que esa persona pueda cambiar esas cosillas?», plantea. Del mismo modo, invita a reflexionar sobre cuánto cuesta modificar hábitos o dinámicas que llevan décadas acompañando a alguien. «Cambiar lo que llevas 20, 30 o 50 años haciendo» no siempre resulta sencillo.. Otro de los pilares que destaca Paula Orell es la capacidad de reconocer errores y aprender a ceder en determinados momentos. Hablar de dinero, sexo, miedos, inseguridades o expectativas de cara al futuro forma parte, según su visión, de una intimidad emocional que requiere madurez y compromiso mutuo. También subraya la importancia de respetar la historia personal de la otra persona y entender que nadie llega a una relación completamente resuelto.. Eso sí, el amor no es algo sencillo, por lo que requiere de entrar en ese «modo equipo» para que todo salga lo mejor posible. ella, no se trata de encontrar a alguien perfecto, sino a una persona con «características potenciales a desarrollar» junto a quien crecer, negociar y evolucionar. Un proceso que, reconoce, mezcla momentos extraordinarios con otros mucho más complejos, pero que «merece la pena».
Paula Orell ha desgranado todos los aspectos importantes y las fases por las que hay que pasar pero, al final, será algo que «merecerá la pena»
Una relación sana no es cuestión de dar un chasquido y que aparezcan por arte de magia, como tampoco se construyen únicamente a base de compatibilidad. Paula Orell, psicóloga especializada en relaciones sentimentales, ha sido tajante con respecto a este tema. Ella misma ha puesto el foco en el esfuerzo emocional que implica mantener un vínculo estable, honesto y duradero con otra persona.. «Todo el mundo quiere tener relaciones sanas, pero no todo el mundo está dispuesto a hacer los esfuerzos necesarios», plantea la experta en un mensaje que invita a mirar más allá de ese romanticismo o esos sentimientos positivos por encontrar el amor perfecto. Para Orell, una relación equilibrada exige atravesar momentos incómodos y aceptar que convivir con otra persona implica también revisar conductas propias.. Entre los ejemplos que menciona, la psicóloga habla de la importancia de mostrarse vulnerable, aceptar críticas constructivas y expresar aquello que molesta «con asertividad». Según explica, muchas personas desean estabilidad afectiva, pero no siempre están preparadas para afrontar conversaciones difíciles o escuchar aspectos de sí mismas que necesitan cambiar para que la relación avance.. La especialista también insiste en la necesidad de tener paciencia con los procesos de transformación personales. «¿Estás dispuesta a esperar lo suficiente a que esa persona pueda cambiar esas cosillas?», plantea. Del mismo modo, invita a reflexionar sobre cuánto cuesta modificar hábitos o dinámicas que llevan décadas acompañando a alguien. «Cambiar lo que llevas 20, 30 o 50 años haciendo» no siempre resulta sencillo.. Otro de los pilares que destaca Paula Orell es la capacidad de reconocer errores y aprender a ceder en determinados momentos. Hablar de dinero, sexo, miedos, inseguridades o expectativas de cara al futuro forma parte, según su visión, de una intimidad emocional que requiere madurez y compromiso mutuo. También subraya la importancia de respetar la historia personal de la otra persona y entender que nadie llega a una relación completamente resuelto.. Eso sí, el amor no es algo sencillo, por lo que requiere de entrar en ese «modo equipo» para que todo salga lo mejor posible. ella, no se trata de encontrar a alguien perfecto, sino a una persona con «características potenciales a desarrollar» junto a quien crecer, negociar y evolucionar. Un proceso que, reconoce, mezcla momentos extraordinarios con otros mucho más complejos, pero que «merece la pena».
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