El sector del hidrógeno verde ha entrado en una fase de realismo incierto. Tras años de grandes anuncios y planes estratégicos, los años 2026 y 2027 se presentan como los de la «ejecución», pero también como aquellos en los que se ha de dar respuesta a retos sin cuya consecución no será posible esa ejecución.. Francisco Montalbán, presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde, que hace unos días cerró en Huelva su tercera edición, analiza, en una entrevista con LA RAZÓN, el estado de un vector energético que, si bien es clave para la descarbonización, se enfrenta a una carrera de obstáculos técnica, regulatoria y económica.. Para Montalbán, la euforia inicial ha dado paso a una necesaria ordenación del mercado: «Se generó demasiada expectativa en su día y ahora lo que pasa es que el sector se va ordenando. Hay empresas que están abandonando y equipos de trabajo que se están reduciendo; es lo normal y no me asusta», explica.. Parte de la solución. Bajo su óptica, el hidrógeno no debe verse como la solución universal a la crisis climática, sino como «una patita más» de un cambio mucho más complejo.. A pesar de que este 2026 debería ser el año en el que se empiecen a «levantar ladrillos», existe un impedimento físico que amenaza con paralizar la inversión: la infraestructura de la red eléctrica española que, para Francisco Montalbán, constituye el «principal cuello de botella» para el desarrollo, es tajante al señalar que este es el principal freno para los proyectos de electrólisis a gran escala.. «Si yo no tengo puntos de conexión eléctrica en la red para poder poner un proyecto en marcha, no lo voy a poder hacer. O lo elimino o me lo llevo a otro lugar», advierte. El problema radica en que la ampliación de la red eléctrica no sigue el ritmo de la ambición industrial: «No puedo resolver un problema de falta de red en cuestión de meses, es cuestión de años. Este es hoy por hoy el peor cuello de botella que tenemos en nuestro país».. En el caso de la comunidad de Andalucía, la situación es crítica. Con Sevilla rozando el 90% de saturación y Huelva en niveles similares, la deslocalización de proyectos es un riesgo real. Sin embargo, Montalbán destaca el caso de éxito de empresas como Moeve, que han logrado desbloquear soluciones de conexión para seguir adelante con su planta, demostrando que donde hay «cable», hay proyecto.. Otro de los pilares que Montalbán defiende con vehemencia es la necesidad de que el hidrógeno sea competitivo económicamente. Descarbonizar a cualquier precio, asegura, podría condenar a la industria local a la desaparición.. El ejemplo más claro está en la industria térmica de alta temperatura, como la cerámica en Castellón. Aunque técnicamente es posible usar un 100% de hidrógeno, el coste actual del gas renovable podría quintuplicar al del gas natural: «Lo que no podemos hacer es descarbonizar una industria tanto y tan caro que al final la industria cierre y se vaya a Egipto, donde es más barato», señala Montalbán.. Por tanto, el presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde considera que, actualmente, el reto social y empresarial es incentivar el mercado para que los precios bajen sin que las empresas pierdan su músculo frente a competidores extranjeros.. El experto en hidrógeno verde tiene claro dónde será protagonista este vector energético, hidrógeno, señalando en primer lugar que «será ideal» para la descarbonización de la industria, es decir, sustituirá el hidrógeno gris (gas natural) en refinerías y plantas de fertilizantes. Esto dará lugar, también, a su uso en procesos químicos, lo que permitirá la producción de combustibles sintéticos y sostenibles como el SAF (Aviation Fuel).. También será clave, en su opinión, en el transporte pesado: Donde la batería no es viable por peso y tiempos de recarga. «El hidrógeno permite un comportamiento parecido al actual: un camionero para, toma un café, y en 15 minutos ha repostado para otros 700 kilómetros».. Para que los bancos financien este cambio, Montalbán reclama una regulación clara y ágil. Critica la lentitud en la trasposición de leyes como la RED III, que genera una inseguridad jurídica paralizante. «Si a mitad del partido te cambian la normativa y te dan uno cuando te dijeron cinco, el modelo de negocio cambia por completo».. Los profesionales. Finalmente, el presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde pone el foco en el capital humano. No le preocupa tanto la calidad de la formación, que ya la hay, sino el volumen de profesionales y, por eso, hace un llamamiento a las nuevas generaciones para que vean en la ingeniería y la industria un futuro sólido: «Lo que hay que hacer es animar a los jóvenes a que se metan en este rollo. En vez de ser influencers, que les guste el hidrógeno».. Con estas claves, el hidrógeno verde en el ejercicio 2026 se enfrenta al reto de demostrar que puede ser el motor de la industria andaluza y nacional, siempre y cuando el marco regulatorio y la infraestructura eléctrica dejen de ser un lastre y pasen a ser el motor del cambio.
El presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno considera que el sector se enfrenta a una carrera de obstáculos
El sector del hidrógeno verde ha entrado en una fase de realismo incierto. Tras años de grandes anuncios y planes estratégicos, los años 2026 y 2027 se presentan como los de la «ejecución», pero también como aquellos en los que se ha de dar respuesta a retos sin cuya consecución no será posible esa ejecución.. Francisco Montalbán, presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde, que hace unos días cerró en Huelva su tercera edición, analiza, en una entrevista con LA RAZÓN, el estado de un vector energético que, si bien es clave para la descarbonización, se enfrenta a una carrera de obstáculos técnica, regulatoria y económica.. Para Montalbán, la euforia inicial ha dado paso a una necesaria ordenación del mercado: «Se generó demasiada expectativa en su día y ahora lo que pasa es que el sector se va ordenando. Hay empresas que están abandonando y equipos de trabajo que se están reduciendo; es lo normal y no me asusta», explica.. Parte de la solución. Bajo su óptica, el hidrógeno no debe verse como la solución universal a la crisis climática, sino como «una patita más» de un cambio mucho más complejo.. A pesar de que este 2026 debería ser el año en el que se empiecen a «levantar ladrillos», existe un impedimento físico que amenaza con paralizar la inversión: la infraestructura de la red eléctrica española que, para Francisco Montalbán, constituye el «principal cuello de botella» para el desarrollo, es tajante al señalar que este es el principal freno para los proyectos de electrólisis a gran escala.. «Si yo no tengo puntos de conexión eléctrica en la red para poder poner un proyecto en marcha, no lo voy a poder hacer. O lo elimino o me lo llevo a otro lugar», advierte. El problema radica en que la ampliación de la red eléctrica no sigue el ritmo de la ambición industrial: «No puedo resolver un problema de falta de red en cuestión de meses, es cuestión de años. Este es hoy por hoy el peor cuello de botella que tenemos en nuestro país».. En el caso de la comunidad de Andalucía, la situación es crítica. Con Sevilla rozando el 90% de saturación y Huelva en niveles similares, la deslocalización de proyectos es un riesgo real. Sin embargo, Montalbán destaca el caso de éxito de empresas como Moeve, que han logrado desbloquear soluciones de conexión para seguir adelante con su planta, demostrando que donde hay «cable», hay proyecto.. Otro de los pilares que Montalbán defiende con vehemencia es la necesidad de que el hidrógeno sea competitivo económicamente. Descarbonizar a cualquier precio, asegura, podría condenar a la industria local a la desaparición.. El ejemplo más claro está en la industria térmica de alta temperatura, como la cerámica en Castellón. Aunque técnicamente es posible usar un 100% de hidrógeno, el coste actual del gas renovable podría quintuplicar al del gas natural: «Lo que no podemos hacer es descarbonizar una industria tanto y tan caro que al final la industria cierre y se vaya a Egipto, donde es más barato», señala Montalbán.. Por tanto, el presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde considera que, actualmente, el reto social y empresarial es incentivar el mercado para que los precios bajen sin que las empresas pierdan su músculo frente a competidores extranjeros.. El experto en hidrógeno verde tiene claro dónde será protagonista este vector energético, hidrógeno, señalando en primer lugar que «será ideal» para la descarbonización de la industria, es decir, sustituirá el hidrógeno gris (gas natural) en refinerías y plantas de fertilizantes. Esto dará lugar, también, a su uso en procesos químicos, lo que permitirá la producción de combustibles sintéticos y sostenibles como el SAF (Aviation Fuel).. También será clave, en su opinión, en el transporte pesado: Donde la batería no es viable por peso y tiempos de recarga. «El hidrógeno permite un comportamiento parecido al actual: un camionero para, toma un café, y en 15 minutos ha repostado para otros 700 kilómetros».. Para que los bancos financien este cambio, Montalbán reclama una regulación clara y ágil. Critica la lentitud en la trasposición de leyes como la RED III, que genera una inseguridad jurídica paralizante. «Si a mitad del partido te cambian la normativa y te dan uno cuando te dijeron cinco, el modelo de negocio cambia por completo».. Los profesionales. Finalmente, el presidente del Clúster Andaluz del Hidrógeno y del Comité Técnico del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde pone el foco en el capital humano. No le preocupa tanto la calidad de la formación, que ya la hay, sino el volumen de profesionales y, por eso, hace un llamamiento a las nuevas generaciones para que vean en la ingeniería y la industria un futuro sólido: «Lo que hay que hacer es animar a los jóvenes a que se metan en este rollo. En vez de ser influencers, que les guste el hidrógeno».. Con estas claves, el hidrógeno verde en el ejercicio 2026 se enfrenta al reto de demostrar que puede ser el motor de la industria andaluza y nacional, siempre y cuando el marco regulatorio y la infraestructura eléctrica dejen de ser un lastre y pasen a ser el motor del cambio.
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