Mientras miles de personas disfrutan de la noche de San Juan entre reuniones, cenas y fuegos artificiales, para muchos perros estas horas pueden convertirse en una auténtica pesadilla.. Lo que para nosotros es una celebración, para ellos puede traducirse en miedo, estrés y una sensación de peligro difícil de gestionar.. La razón está en su extraordinaria capacidad auditiva. Los perros perciben sonidos que pasan desapercibidos para los humanos y los petardos pueden alcanzar niveles de ruido que les generan una gran ansiedad.. Por qué los petardos afectan tanto a los perros. Los fuertes estruendos pueden desencadenar reacciones muy diferentes dependiendo del animal. Algunos se muestran inquietos o nerviosos, mientras que otros llegan a experimentar auténtico pánico.. Entre los síntomas más habituales se encuentran:. Temblores y jadeo excesivo. Ladridos o llantos continuos. Intentos de esconderse o escapar. Nerviosismo e inquietud. Pérdida de apetito. Vómitos o diarrea provocados por el estrés. Por eso, los expertos recomiendan preparar con antelación un entorno seguro para minimizar el impacto de los fuegos artificiales.. Qué puedes hacer para ayudar a tu perro esta noche. La medida más importante es mantener al animal dentro de casa durante las horas en las que suelen concentrarse los petardos y los espectáculos pirotécnicos.. Además, conviene seguir algunas recomendaciones:. Cerrar puertas, ventanas y persianas para reducir el ruido exterior. Elegir la habitación más tranquila y aislada de la vivienda. Preparar un espacio con su cama, juguetes, agua y objetos que le resulten familiares. Dar un paseo más largo de lo habitual durante el día para que llegue más relajado y cansado por la noche. Mantener una actitud tranquila para transmitirle seguridad. Muchos perros buscan refugio cuando tienen miedo, por lo que es importante respetar ese comportamiento y facilitarles un lugar donde se sientan protegidos.. Un error que conviene evitar. Uno de los fallos más frecuentes es dejar al perro solo durante los fuegos artificiales. La ausencia de sus dueños puede aumentar la sensación de amenaza y empeorar la respuesta al estrés.. Tampoco debes reñirle si ladra, se muestra inquieto o busca refugio. Son reacciones normales ante una situación que percibe como peligrosa.. Lo más útil es acompañarlo, hablarle con calma y ofrecerle tranquilidad hasta que el ruido disminuya.. La música puede convertirse en una gran aliada. Otra estrategia que suele funcionar consiste en generar un sonido ambiente dentro de casa que ayude a disimular los petardos.. La televisión o la radio pueden reducir el contraste entre el silencio del hogar y los estruendos del exterior. Incluso mantener una conversación normal cerca del animal puede ayudar a desviar su atención de los fuegos artificiales.. La noche de San Juan es una fecha especial para muchas personas, pero también una de las más complicadas para las mascotas.. Con pequeñas medidas preventivas es posible reducir considerablemente su estrés y hacer que vivan estas horas de una forma mucho más tranquila.
Los fuegos artificiales y petardos de la noche de San Juan pueden provocar miedo extremo, ansiedad e incluso problemas físicos en muchos perros si no se toman algunas precauciones
Mientras miles de personas disfrutan de la noche de San Juan entre reuniones, cenas y fuegos artificiales, para muchos perros estas horas pueden convertirse en una auténtica pesadilla.. Lo que para nosotros es una celebración, para ellos puede traducirse en miedo, estrés y una sensación de peligro difícil de gestionar.. La razón está en su extraordinaria capacidad auditiva. Los perros perciben sonidos que pasan desapercibidos para los humanos y los petardos pueden alcanzar niveles de ruido que les generan una gran ansiedad.. Por qué los petardos afectan tanto a los perros. Los fuertes estruendos pueden desencadenar reacciones muy diferentes dependiendo del animal. Algunos se muestran inquietos o nerviosos, mientras que otros llegan a experimentar auténtico pánico.. Entre los síntomas más habituales se encuentran:. Temblores y jadeo excesivo. Ladridos o llantos continuos. Intentos de esconderse o escapar. Nerviosismo e inquietud. Pérdida de apetito. Vómitos o diarrea provocados por el estrés. Por eso, los expertos recomiendan preparar con antelación un entorno seguro para minimizar el impacto de los fuegos artificiales.. Qué puedes hacer para ayudar a tu perro esta noche. La medida más importante es mantener al animal dentro de casa durante las horas en las que suelen concentrarse los petardos y los espectáculos pirotécnicos.. Además, conviene seguir algunas recomendaciones:. Cerrar puertas, ventanas y persianas para reducir el ruido exterior. Elegir la habitación más tranquila y aislada de la vivienda. Preparar un espacio con su cama, juguetes, agua y objetos que le resulten familiares. Dar un paseo más largo de lo habitual durante el día para que llegue más relajado y cansado por la noche. Mantener una actitud tranquila para transmitirle seguridad. Muchos perros buscan refugio cuando tienen miedo, por lo que es importante respetar ese comportamiento y facilitarles un lugar donde se sientan protegidos.. Un error que conviene evitar. Uno de los fallos más frecuentes es dejar al perro solo durante los fuegos artificiales. La ausencia de sus dueños puede aumentar la sensación de amenaza y empeorar la respuesta al estrés.. Tampoco debes reñirle si ladra, se muestra inquieto o busca refugio. Son reacciones normales ante una situación que percibe como peligrosa.. Lo más útil es acompañarlo, hablarle con calma y ofrecerle tranquilidad hasta que el ruido disminuya.. La música puede convertirse en una gran aliada. Otra estrategia que suele funcionar consiste en generar un sonido ambiente dentro de casa que ayude a disimular los petardos.. La televisión o la radio pueden reducir el contraste entre el silencio del hogar y los estruendos del exterior. Incluso mantener una conversación normal cerca del animal puede ayudar a desviar su atención de los fuegos artificiales.. La noche de San Juan es una fecha especial para muchas personas, pero también una de las más complicadas para las mascotas.. Con pequeñas medidas preventivas es posible reducir considerablemente su estrés y hacer que vivan estas horas de una forma mucho más tranquila.
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