Hoy en día el abordaje del cáncer se realiza desde una perspectiva integral que combina tratamiento médico, acompañamiento emocional, y seguimiento continuo del paciente. Afrontar un diagnóstico de cáncer no significa enfrentarse a la enfermedad en soledad, sino contar con un equipo sanitario que acompaña durante todo el proceso.. «Disponer de información clara, de apoyo familiar, y de apoyo psicológico especializado, permite afrontar el diagnóstico de cáncer con mayor seguridad y bienestar emocional», señala el doctor Manuel Sureda, especialista de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja.. Afrontar adecuadamente un diagnóstico de cáncer implica aceptar que las emociones forman parte del proceso, siendo el miedo al cáncer o la preocupación ante los tratamientos reacciones normales que muchos pacientes experimentan, tal y como admite.. Cuando se recibe la noticia. “El momento en el que una persona recibe un diagnóstico de cáncer suele ir acompañado de una reacción emocional intensa. Muchas personas describen ese instante como un shock en el que aparecen la incredulidad, la tristeza, o el temor ante lo que vendrá después. El miedo al cáncer es una respuesta natural cuando se recibe una noticia que puede cambiar la vida del paciente y también la de su entorno”, subraya este doctor.. Tras el primer impacto comienzan a surgir numerosas preguntas relacionadas con el tratamiento, con el pronóstico, o con los cambios que la enfermedad puede provocar en la vida diaria: «En esta etapa inicial es habitual que aparezcan sentimientos de inseguridad o de preocupación; especialmente cuando el paciente intenta comprender cómo será el proceso médico».. Cunado la ansiedad entra en escena. A su vez, este oncólogo médico habla de la ansiedad relacionada con el cáncer, «una de las respuestas psicológicas más frecuentes cuando una persona debe afrontar este diagnóstico». Pero también resalta el factor incertidumbre, qué va a suceder en el futuro, las pruebas médicas, o los posibles tratamientos, ya que estos puede generar una preocupación constante.. «Esta ansiedad puede manifestarse a través de dificultades para dormir, pensamientos repetitivos sobre la enfermedad, o sensación de nerviosismo permanente. En muchos casos, la preocupación surge también por el impacto que el proceso puede tener en la familia o en la vida laboral», remarca el doctor Sureda.. Por esto, tal y como destaca, el apoyo psicológico es un «elemento fundamental» dentro de la atención oncológica actual: «Cada vez más hospitales integran profesionales especializados en psicooncología que acompañan a los pacientes desde el momento del diagnóstico».. El apoyo psicológico proporciona herramientas emocionales para afrontar los cambios que puede provocar la enfermedad y permite mejorar la adaptación del paciente durante las diferentes fases del tratamiento.. «Hablar abiertamente con el equipo médico, resolver dudas sobre la enfermedad, y compartir emociones con familiares o con amigos puede ayudar a reducir la sensación de incertidumbre. Contar con información clara y fiable permite al paciente sentirse más preparado para afrontar el diagnóstico y tomar decisiones sobre su tratamiento», aconseja en última instancia el doctor Sureda.
La psicooncología se integra cada vez más en los hospitales para acompañar al paciente desde el inicio de la enfermedad
Hoy en día el abordaje del cáncer se realiza desde una perspectiva integral que combina tratamiento médico, acompañamiento emocional, y seguimiento continuo del paciente. Afrontar un diagnóstico de cáncer no significa enfrentarse a la enfermedad en soledad, sino contar con un equipo sanitario que acompaña durante todo el proceso.. «Disponer de información clara, de apoyo familiar, y de apoyo psicológico especializado, permite afrontar el diagnóstico de cáncer con mayor seguridad y bienestar emocional», señala el doctor Manuel Sureda, especialista de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja.. Afrontar adecuadamente un diagnóstico de cáncer implica aceptar que las emociones forman parte del proceso, siendo el miedo al cáncer o la preocupación ante los tratamientos reacciones normales que muchos pacientes experimentan, tal y como admite.. Cuando se recibe la noticia. “El momento en el que una persona recibe un diagnóstico de cáncer suele ir acompañado de una reacción emocional intensa. Muchas personas describen ese instante como un shock en el que aparecen la incredulidad, la tristeza, o el temor ante lo que vendrá después. El miedo al cáncer es una respuesta natural cuando se recibe una noticia que puede cambiar la vida del paciente y también la de su entorno”, subraya este doctor.. Tras el primer impacto comienzan a surgir numerosas preguntas relacionadas con el tratamiento, con el pronóstico, o con los cambios que la enfermedad puede provocar en la vida diaria: «En esta etapa inicial es habitual que aparezcan sentimientos de inseguridad o de preocupación; especialmente cuando el paciente intenta comprender cómo será el proceso médico».. Cunado la ansiedad entra en escena. A su vez, este oncólogo médico habla de la ansiedad relacionada con el cáncer, «una de las respuestas psicológicas más frecuentes cuando una persona debe afrontar este diagnóstico». Pero también resalta el factor incertidumbre, qué va a suceder en el futuro, las pruebas médicas, o los posibles tratamientos, ya que estos puede generar una preocupación constante.. «Esta ansiedad puede manifestarse a través de dificultades para dormir, pensamientos repetitivos sobre la enfermedad, o sensación de nerviosismo permanente. En muchos casos, la preocupación surge también por el impacto que el proceso puede tener en la familia o en la vida laboral», remarca el doctor Sureda.. Por esto, tal y como destaca, el apoyo psicológico es un «elemento fundamental» dentro de la atención oncológica actual: «Cada vez más hospitales integran profesionales especializados en psicooncología que acompañan a los pacientes desde el momento del diagnóstico».. El apoyo psicológico proporciona herramientas emocionales para afrontar los cambios que puede provocar la enfermedad y permite mejorar la adaptación del paciente durante las diferentes fases del tratamiento.. «Hablar abiertamente con el equipo médico, resolver dudas sobre la enfermedad, y compartir emociones con familiares o con amigos puede ayudar a reducir la sensación de incertidumbre. Contar con información clara y fiable permite al paciente sentirse más preparado para afrontar el diagnóstico y tomar decisiones sobre su tratamiento», aconseja en última instancia el doctor Sureda.
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