La gestión de la Plaza de Toros de Zaragoza ha entrado en una fase de máxima tensión política y administrativa. El presidente de la Diputación, Juan Antonio Sánchez Quero, ha calificado este miércoles de «impecable» la actuación de la institución en el proceso de adjudicación del coso de La Misericordia. Estas declaraciones se producen apenas unas semanas después de que el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) anulara el concurso a mediados de marzo, tras los recursos presentados por las empresas Tauroemoción y Pueblos del Toreo, lo que ha provocado la suspensión definitiva de la Feria de San Jorge.. A pesar de que el proceso fue tumbado por la justicia administrativa debido a puntos polémicos como el elevado canon económico y la exigencia de presentar los carteles de El Pilar en febrero, el presidente socialista mantiene su postura. Sánchez Quero defiende que la DPZ no puede ir contra sus propios actos y ha anunciado que esperará a que el TSJA se pronuncie sobre las medidas cautelares solicitadas. Esta estrategia jurídica busca retomar la adjudicación original, a pesar de que el sector taurino considera el pliego inviable técnica y económicamente.. Durante su comparecencia, el presidente lanzó un dardo a los grupos de la oposición al cuestionar la validez de las ofertas de alquiler de la plaza que fueron rechazadas tras la anulación del concurso. «¿Qué propuesta aceptaríamos? ¿La de El Tato o la que nos llegó un día antes?», preguntó irónicamente a los diputados, justificando así que La Misericordia permanezca cerrada durante las festividades de abril. Esta decisión ha generado un profundo malestar entre los aficionados, que ven cómo la capital aragonesa pierde una de sus citas clave del calendario.. Sánchez Quero no ha dudado en utilizar la gestión del Partido Popular en mandatos anteriores para defender su postura actual. El presidente recordó la etapa de Luis María Beamonte, calificándola como «la peor gestión de la historia», aludiendo al desahucio de una empresa adjudicataria que dejó una deuda de un millón de euros en las arcas públicas. Con este argumento, el dirigente socialista intentó desviar las críticas actuales, acusando al PP de actuar por intereses políticos y no por una verdadera preocupación por la salud de la tauromaquia en la ciudad.. El escenario que se abre ahora para la Feria del Pilar es de absoluta incertidumbre. Con la Feria de San Jorge ya perdida, la Diputación de Zaragoza se enfrenta al reto de iniciar un nuevo procedimiento a contrarreloj para asegurar los festejos de octubre. La anulación del TACPA obliga a replantear las condiciones de un pliego que fue duramente criticado por los profesionales, quienes señalaron que las exigencias de la DPZ asfixiaban la viabilidad empresarial y artística de una plaza de primera categoría como es Zaragoza.. Mientras se espera el dictamen judicial definitivo, los aficionados zaragozanos asisten a un cruce de reproches políticos que deja el ruedo vacío en una fecha tan señalada como el 23 de abril. Sánchez Quero, sin embargo, ha querido enviar un mensaje de tranquilidad asegurando que «este año habrá toros», pero la realidad es que el retraso administrativo y la falta de consenso con las empresas del sector amenazan con empañar la organización de la feria más importante de la temporada en Aragón. El futuro de La Misericordia sigue, por tanto, en el aire.
La parálisis administrativa en La Misericordia desata un enfrentamiento total entre partidos, dejando a los aficionados como los principales perjudicados ante un futuro incierto para El Pilar
La gestión de la Plaza de Toros de Zaragoza ha entrado en una fase de máxima tensión política y administrativa. El presidente de la Diputación, Juan Antonio Sánchez Quero, ha calificado este miércoles de «impecable» la actuación de la institución en el proceso de adjudicación del coso de La Misericordia. Estas declaraciones se producen apenas unas semanas después de que el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (TACPA) anulara el concurso a mediados de marzo, tras los recursos presentados por las empresas Tauroemoción y Pueblos del Toreo, lo que ha provocado la suspensión definitiva de la Feria de San Jorge.. A pesar de que el proceso fue tumbado por la justicia administrativa debido a puntos polémicos como el elevado canon económico y la exigencia de presentar los carteles de El Pilar en febrero, el presidente socialista mantiene su postura. Sánchez Quero defiende que la DPZ no puede ir contra sus propios actos y ha anunciado que esperará a que el TSJA se pronuncie sobre las medidas cautelares solicitadas. Esta estrategia jurídica busca retomar la adjudicación original, a pesar de que el sector taurino considera el pliego inviable técnica y económicamente.. Durante su comparecencia, el presidente lanzó un dardo a los grupos de la oposición al cuestionar la validez de las ofertas de alquiler de la plaza que fueron rechazadas tras la anulación del concurso. «¿Qué propuesta aceptaríamos? ¿La de El Tato o la que nos llegó un día antes?», preguntó irónicamente a los diputados, justificando así que La Misericordia permanezca cerrada durante las festividades de abril. Esta decisión ha generado un profundo malestar entre los aficionados, que ven cómo la capital aragonesa pierde una de sus citas clave del calendario.. Sánchez Quero no ha dudado en utilizar la gestión del Partido Popular en mandatos anteriores para defender su postura actual. El presidente recordó la etapa de Luis María Beamonte, calificándola como «la peor gestión de la historia», aludiendo al desahucio de una empresa adjudicataria que dejó una deuda de un millón de euros en las arcas públicas. Con este argumento, el dirigente socialista intentó desviar las críticas actuales, acusando al PP de actuar por intereses políticos y no por una verdadera preocupación por la salud de la tauromaquia en la ciudad.. El escenario que se abre ahora para la Feria del Pilar es de absoluta incertidumbre. Con la Feria de San Jorge ya perdida, la Diputación de Zaragoza se enfrenta al reto de iniciar un nuevo procedimiento a contrarreloj para asegurar los festejos de octubre. La anulación del TACPA obliga a replantear las condiciones de un pliego que fue duramente criticado por los profesionales, quienes señalaron que las exigencias de la DPZ asfixiaban la viabilidad empresarial y artística de una plaza de primera categoría como es Zaragoza.. Mientras se espera el dictamen judicial definitivo, los aficionados zaragozanos asisten a un cruce de reproches políticos que deja el ruedo vacío en una fecha tan señalada como el 23 de abril. Sánchez Quero, sin embargo, ha querido enviar un mensaje de tranquilidad asegurando que «este año habrá toros», pero la realidad es que el retraso administrativo y la falta de consenso con las empresas del sector amenazan con empañar la organización de la feria más importante de la temporada en Aragón. El futuro de La Misericordia sigue, por tanto, en el aire.
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