Sevilla tiene un color especial, como dice la canción, y por ello, sus monumentos no podían ser como el resto. Además de las icónicas imágenes en la Torre del Oro o la Plaza de España, la capital andaluza tiene un lugar imprescindible al que deben acudir todos los que la visitan: la Giralda. Una torre que pertenece a la Catedral de Santa María y que guarda bastantes secretos, incluso para los sevillanos.. La torre de la Giralda se caracteriza por ser el punto más alto de la Catedral de Sevilla, así como por ser una de las imágenes más representativas de la ciudad. Su construcción se divide en dos etapas: la época almohade, en el siglo XII, en la que se empezó a edificar por orden del califa Abu Yaqub Yusuf como parte de la antigua mezquita mayor; y la época renacentista, en el siglo XVI, cuando se añadió el conocido como Giraldillo, lo que le dio su reconocible forma y altura.. La razón histórica por la que la Giralda tiene rampas en lugar de escaleras. Si se cuentan ambas construcciones, la célebre torre sevillana cuenta con 104,1 metros de altura. Debido a esta gran altura y a sus orígenes como alminar o minarete de la mezquita, la Giralda tiene una característica que la diferencia del resto de campanarios españoles: no tiene escaleras. En cambio, esta edificación cuenta con 35 rampas diseñadas por los almohades para que el almuédano, es decir, el encargado de llamar a la oración, pudiera llegar a caballo hasta la cima.. Este hecho convierte a la Giralda en un espacio en el que chocan y conviven las dos culturas que marcaron de forma permanente la tradición y arquitectura andaluza. La torre, de estilo almohade, data del siglo XII, y fue adaptada por los cristianos en el siglo XVI para que ejerciera la función de campanario de la Catedral de Santa María, cuya construcción comenzó en 1401 con la demolición de la antigua mezquita.. Una torre en la que chocan las dos culturas que marcaron la tradición y arquitectura andaluza. De hecho, para la construcción del minarete, ahora cuerpo del campanario, se basaron en el alminar que se encuentra en la mezquita Kutubía de Marrakech, en Marruecos. Esta es una de las mezquitas más grandes del mundo islámico y la construcción finalizó en el año 1158. Sin embargo, su minarete tiene una altura bastante inferior a la de la Giralda, pues mide 77 metros si se incluye la aguja y las esferas superiores.. Esta mezcla de culturas recuerda, ligeramente, a la que se puede encontrar en la mezquita de Córdoba. A diferencia de lo que le pasó a la antigua mezquita de la capital andaluza, la cordobesa, que mantuvo en pie y fue adaptada para albergar una catedral cristiana completa en su interior. Este hecho se produjo entre los siglos XVI y XVIII gracias al obispo Alonso Manrique y fue aprobado por el emperador Carlos V. Tanto la Mezquita-Catedral de Córdoba como la Giralda han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.. Otros secretos y datos interesantes del célebre campanario sevillano. Otra de las curiosidades de este famoso campanario sevillano es que cada una de sus campanas tiene un nombre. Esta torre cuenta con 24 campanas y la mayor de ellas, de 5.362 kilogramos, se llama Santa María Mayor y a la menor, con 138 kg, se la conoce como Santa Cecilia. Trece de ellas llevan el nombre de santos, nueve tienen nombre de santas y las tres restantes son Santa María, Omnium Sanctorum y Santa Cruz.. Su importancia para la construcción de la Catedral de Sevilla fue tal que, incluso, se puede observar una réplica escultórica del Giraldillo en la Puerta del Príncipe. Asimismo, su relevancia también ha pasado fronteras, pues la Giralda aparece en la primera novela del célebre escritor Dan Brown. Concretamente, esta fue el escenario de una de las escenas de su libro ‘La fortaleza digital’. No obstante, parece que el autor estadounidense desconocía que, a diferencia del resto de campanarios, la Giralda tiene rampas en lugar de escaleras.
El campanario más famoso de la capital de Andalucía esconde varios secretos y curiosidades que se deben a su origen histórico y arquitectónico
Sevilla tiene un color especial, como dice la canción, y por ello, sus monumentos no podían ser como el resto. Además de las icónicas imágenes en la Torre del Oro o la Plaza de España, la capital andaluza tiene un lugar imprescindible al que deben acudir todos los que la visitan: la Giralda. Una torre que pertenece a la Catedral de Santa María y que guarda bastantes secretos, incluso para los sevillanos.. La torre de la Giralda se caracteriza por ser el punto más alto de la Catedral de Sevilla, así como por ser una de las imágenes más representativas de la ciudad. Su construcción se divide en dos etapas: la época almohade, en el siglo XII, en la que se empezó a edificar por orden del califa Abu Yaqub Yusuf como parte de la antigua mezquita mayor; y la época renacentista, en el siglo XVI, cuando se añadió el conocido como Giraldillo, lo que le dio su reconocible forma y altura.. La razón histórica por la que la Giralda tiene rampas en lugar de escaleras. Si se cuentan ambas construcciones, la célebre torre sevillana cuenta con 104,1 metros de altura. Debido a esta gran altura y a sus orígenes como alminar o minarete de la mezquita, la Giralda tiene una característica que la diferencia del resto de campanarios españoles: no tiene escaleras. En cambio, esta edificación cuenta con 35 rampas diseñadas por los almohades para que el almuédano, es decir, el encargado de llamar a la oración, pudiera llegar a caballo hasta la cima.. Este hecho convierte a la Giralda en un espacio en el que chocan y conviven las dos culturas que marcaron de forma permanente la tradición y arquitectura andaluza. La torre, de estilo almohade, data del siglo XII, y fue adaptada por los cristianos en el siglo XVI para que ejerciera la función de campanario de la Catedral de Santa María, cuya construcción comenzó en 1401 con la demolición de la antigua mezquita.. Una torre en la que chocan las dos culturas que marcaron la tradición y arquitectura andaluza. De hecho, para la construcción del minarete, ahora cuerpo del campanario, se basaron en el alminar que se encuentra en la mezquita Kutubía de Marrakech, en Marruecos. Esta es una de las mezquitas más grandes del mundo islámico y la construcción finalizó en el año 1158. Sin embargo, su minarete tiene una altura bastante inferior a la de la Giralda, pues mide 77 metros si se incluye la aguja y las esferas superiores.. Esta mezcla de culturas recuerda, ligeramente, a la que se puede encontrar en la mezquita de Córdoba. A diferencia de lo que le pasó a la antigua mezquita de la capital andaluza, la cordobesa, que mantuvo en pie y fue adaptada para albergar una catedral cristiana completa en su interior. Este hecho se produjo entre los siglos XVI y XVIII gracias al obispo Alonso Manrique y fue aprobado por el emperador Carlos V. Tanto la Mezquita-Catedral de Córdoba como la Giralda han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.. Otros secretos y datos interesantes del célebre campanario sevillano. Otra de las curiosidades de este famoso campanario sevillano es que cada una de sus campanas tiene un nombre. Esta torre cuenta con 24 campanas y la mayor de ellas, de 5.362 kilogramos, se llama Santa María Mayor y a la menor, con 138 kg, se la conoce como Santa Cecilia. Trece de ellas llevan el nombre de santos, nueve tienen nombre de santas y las tres restantes son Santa María, Omnium Sanctorum y Santa Cruz.. Su importancia para la construcción de la Catedral de Sevilla fue tal que, incluso, se puede observar una réplica escultórica del Giraldillo en la Puerta del Príncipe. Asimismo, su relevancia también ha pasado fronteras, pues la Giralda aparece en la primera novela del célebre escritor Dan Brown. Concretamente, esta fue el escenario de una de las escenas de su libro ‘La fortaleza digital’. No obstante, parece que el autor estadounidense desconocía que, a diferencia del resto de campanarios, la Giralda tiene rampas en lugar de escaleras.
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