Un nuevo paso de peatones en Vigo se ha convertido en protagonista inesperado tras aparecer en una calle… que no conduce a ninguna parte. La señalización, recién pintada, termina directamente frente a un muro, sin acera ni continuidad para los peatones.. La peculiar obra ha sido descubierta por los vecinos tras unas recientes labores de urbanización en la zona. Desde entonces, muchos no salen de su asombro ante lo que consideran un claro sinsentido urbanístico. “El paso de peatones que no va a ningún sitio”, lo han bautizado, mientras algunos lo califican como “una obra sin ninguna estructura mental”.. Una calle sin salida. El paso está ubicado en una pequeña calle sin salida, que en el pasado iba a servir como conexión entre vías, aunque ese proyecto nunca llegó a completarse. Como resultado, el espacio quedó convertido en una especie de callejón, donde ahora conviven un paso de cebra y una acera que tampoco llevan a ningún destino.. Además del desconcierto, algunos residentes han mostrado su malestar por la pérdida de plazas de aparcamiento en la zona, sin entender el objetivo final de la intervención. Incluso se plantean trasladar quejas al Ayuntamiento para pedir explicaciones.. Mientras tanto, el paso de peatones permanece prácticamente sin uso, convertido en una curiosidad urbana que ya atrae a vecinos y curiosos que se acercan a verlo en persona.
La señalización, recién pintada, termina directamente frente a un muro
Un nuevo paso de peatones en Vigo se ha convertido en protagonista inesperado tras aparecer en una calle… que no conduce a ninguna parte. La señalización, recién pintada, termina directamente frente a un muro, sin acera ni continuidad para los peatones.. La peculiar obra ha sido descubierta por los vecinos tras unas recientes labores de urbanización en la zona. Desde entonces, muchos no salen de su asombro ante lo que consideran un claro sinsentido urbanístico. “El paso de peatones que no va a ningún sitio”, lo han bautizado, mientras algunos lo califican como “una obra sin ninguna estructura mental”.. El paso está ubicado en una pequeña calle sin salida, que en el pasado iba a servir como conexión entre vías, aunque ese proyecto nunca llegó a completarse. Como resultado, el espacio quedó convertido en una especie de callejón, donde ahora conviven un paso de cebra y una acera que tampoco llevan a ningún destino.. Además del desconcierto, algunos residentes han mostrado su malestar por la pérdida de plazas de aparcamiento en la zona, sin entender el objetivo final de la intervención. Incluso se plantean trasladar quejas al Ayuntamiento para pedir explicaciones.. Mientras tanto, el paso de peatones permanece prácticamente sin uso, convertido en una curiosidad urbana que ya atrae a vecinos y curiosos que se acercan a verlo en persona.
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