La gestión de la plaza de toros de Zaragoza da un giro radical para garantizar la actividad taurina de este año. El presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), Juan Antonio Sánchez Quero, ha presentado este viernes un nuevo pliego de condiciones que convierte la adjudicación de La Misericordia en un arrendamiento patrimonial puro. Bajo este modelo, el único criterio para elegir al nuevo gestor será el precio al alza ofrecido por los licitadores en una subasta económica, eliminando cualquier baremo técnico o artístico previo.. Esta decisión supone una renuncia administrativa sin precedentes, ya que la DPZ no intervendrá en el número de festejos, la categoría de los mismos ni en el precio de las entradas. Según ha admitido el propio Sánchez Quero, no es el modelo de contrato deseado, pero se presenta como la «única vía» legal para desbloquear el coso tras la ofensiva de recursos que paralizó el proceso anterior. El objetivo prioritario es blindar la celebración de la próxima Feria del Pilar, cuya organización depende ahora de que este pliego no sea impugnado por el sector.. En cuanto a las condiciones económicas, el documento establece un alquiler diario mínimo de 2.466,67 euros (IVA excluido). Para la inminente temporada 2026, centrada en los meses de septiembre y octubre, el canon de salida se fija en 150.466,87 euros. La exigencia sube considerablemente para el año 2027 y su posible prórroga, donde el importe mínimo anual ascenderá a más de 527.000 euros, reflejando el valor patrimonial de un edificio que requiere un alto mantenimiento por su carácter monumental.. Para asegurar la viabilidad del proyecto, la Diputación exige a los interesados acreditar una solvencia mínima de 1,8 millones de euros. Además de esta capacidad financiera, el adjudicatario deberá depositar una fianza de 105.000 euros y una garantía adicional de 60.000 euros destinada específicamente a la protección del inmueble. Estas barreras de entrada pretenden atraer a empresas con músculo económico suficiente para gestionar uno de los cosos más importantes del calendario nacional sin riesgo de quiebra.. Durante la presentación, Sánchez Quero ha lanzado un mensaje frontal contra la asociación empresarial ANOET y los que ha calificado como «supuestos taurinos». El presidente ha denunciado un bloqueo sistemático mediante recursos judiciales y ha advertido de que, si este pliego vuelve a ser recurrido, la feria del Pilar y el futuro de los toros en Zaragoza estarán en grave peligro. La institución provincial reclama el cese de lo que denomina una «ofensiva impugnadora» para poder adjudicar la plaza antes del verano.. Con esta estrategia, Zaragoza se desmarca de los pliegos tradicionales para abrazar la ley de la oferta y la demanda. La libertad absoluta del futuro empresario para diseñar los carteles es la moneda de cambio para desbloquear una situación que mantenía el coso bajo una parálisis preocupante. Ahora, la pelota está en el tejado de los licitadores, quienes deberán decidir cuánto están dispuestos a pagar por controlar las llaves de La Misericordia en un escenario de incertidumbre administrativa y máxima responsabilidad profesional.
La Diputación de Zaragoza toma una decisión sin precedentes para intentar frenar el bloqueo judicial que amenaza con dejar a la ciudad sin su semana grande
La gestión de la plaza de toros de Zaragoza. Esta decisión supone una renuncia administrativa sin precedentes, ya que la DPZ no intervendrá en el número de festejos, la categoría de los mismos ni en el precio de las entradas. En cuanto a las condiciones económicas, el documento establece un alquiler diario mínimo de 2.466,67 euros. Para asegurar la viabilidad del proyecto, la Diputación exige a los interesados acreditar una solvencia mínima de 1,8 millones de euros. Durante la presentación, Sánchez Quero ha lanzado un mensaje frontal contra la asociación empresarial ANOET. Con esta estrategia, Zaragoza se desmarca de los pliegos tradicionales para abrazar la ley de la oferta y la demanda. La libertad absoluta del futuro empresario para diseñar los carteles es la moneda de cambio para desbloquear una situación que mantenía el coso bajo una parálisis preocupante. Ahora, la pelota está en el tejado de los licitadores, quienes deberán decidir cuánto están dispuestos a pagar por controlar las llaves de La Misericordia en un escenario de incertidumbre administrativa y máxima responsabilidad profesional.
Noticias de cultura en La Razón
