En el minuto 83 del partido que jugaron el Barcelona y el Betis, correspondiente a la jornada 37 de Liga, Lewandowski remató por primera vez a portería. Pedri le buscó descaradamente, porque el pase al polaco no era la opción más fácil, pero no hay mejor despedida para un goleador que con un gol. El tiro, con la izquierda, se fue alto y entonces llegó el cambio: Flick sacó del campo al “9”, que no tardó en empezar a llorar.. Lewandowski se abrazó con todos sus compañeros, también se saludó con algunos jugadores del Betis, y al llegar al banquillo, todo el que estaba por allí el ofrecía sus brazos. Durante el encuentro, lució el brazalete de capitán: lo hablaron Araujo, Pedri y Raphinha y pensaron que podía ser un bonito gesto. Los aplausos de la afición continuaron un rato, y Lewandowski se lo agradeció con una mano dándose golpes en el corazón. Durante los últimos diez minutos, no hizo más que salir del banquillo para devolver los aplausos.. El sábado se hizo oficial que el delantero, que en agosto cumple de 38 años, no iba a renovar con el club en el que ha estado cuatro temporadas y al que llegó asumiendo mucho riesgo, pues se fue de la seguridad del Bayern a un Barça con muchas dudas, con problemas económicos en la era post Messi. Fue un poco el símbolo de la nueva era, y se va con tres Ligas, tres Supercopas, una Copa del Rey y 109 goles, de momento, pues le queda la última jornada contra el Valencia.. Los azulgrana vencieron por 3-1, con dos goles de Raphinha y uno de Cancelo. Isco marcó de penalti el tanto del Betis, que fue el 2-1. Al acabar, al polaco lo mantearon sus compañeros y recibió una placa del club.. Después, llegó el momento de su discurso. “Para mí es un día muy emocionante y muy difícil. Cuando llegué, sabía que era un club grande, pero por vuestro cariño ha sido increíble. Desde el primer día me sentí como en casa. Nunca olvidaré cuando cantabais mi nombre. Me gustaría decir gracias a mis compañeros, a los entrenadores y a todos los que trabajan en este club. Ha sido un honor jugar por este club. Hemos vivido grandes momentos en estos cuatro años, me siento orgulloso de lo que hemos hecho juntos, hoy me despido en el estadio, pero siempre lo llevaré en el corazón. Muchas gracias a vosotros, afición, visca el Barça y visca Cataluña”.. Nadie se quiso ir del estadio y el polaco no fue el único que lloró. También lo hizo su mujer, que estaba en el césped junto con sus hijas.. Lewandowski llegará a los 193 partidos con el Barcelona si juega contra el Valencia.
El Barcelona venció por 3-1 al Betis, con doblete de Raphinha y gol de Cancelo. En los andaluces marcó Isco, de penalti. Lewandowski fue homenajeado en su último partido en el Camp Nou
En el minuto 83 del partido que jugaron el Barcelona y el Betis, correspondiente a la jornada 37 de Liga, Lewandowski remató por primera vez a portería. Pedri le buscó descaradamente, porque el pase al polaco no era la opción más fácil, pero no hay mejor despedida para un goleador que con un gol. El tiro, con la izquierda, se fue alto y entonces llegó el cambio: Flick sacó del campo al “9”, que no tardó en empezar a llorar.. Lewandowski se abrazó con todos sus compañeros, también se saludó con algunos jugadores del Betis, y al llegar al banquillo, todo el que estaba por allí el ofrecía sus brazos. Durante el encuentro, lució el brazalete de capitán: lo hablaron Araujo, Pedri y Raphinha y pensaron que podía ser un bonito gesto. Los aplausos de la afición continuaron un rato, y Lewandowski se lo agradeció con una mano dándose golpes en el corazón. Durante los últimos diez minutos, no hizo más que salir del banquillo para devolver los aplausos.. El sábado se hizo oficial que el delantero, que en agosto cumple de 38 años, no iba a renovar con el club en el que ha estado cuatro temporadas y al que llegó asumiendo mucho riesgo, pues se fue de la seguridad del Bayern a un Barça con muchas dudas, con problemas económicos en la era post Messi. Fue un poco el símbolo de la nueva era, y se va con tres Ligas, tres Supercopas, una Copa del Rey y 109 goles, de momento, pues le queda la última jornada contra el Valencia.. Los azulgrana vencieron por 3-1, con dos goles de Raphinha y uno de Cancelo. Isco marcó de penalti el tanto del Betis, que fue el 2-1. Al acabar, al polaco lo mantearon sus compañeros y recibió una placa del club.. Después, llegó el momento de su discurso. “Para mí es un día muy emocionante y muy difícil. Cuando llegué, sabía que era un club grande, pero por vuestro cariño ha sido increíble. Desde el primer día me sentí como en casa. Nunca olvidaré cuando cantabais mi nombre. Me gustaría decir gracias a mis compañeros, a los entrenadores y a todos los que trabajan en este club. Ha sido un honor jugar por este club. Hemos vivido grandes momentos en estos cuatro años, me siento orgulloso de lo que hemos hecho juntos, hoy me despido en el estadio, pero siempre lo llevaré en el corazón. Muchas gracias a vosotros, afición, visca el Barça y visca Cataluña”.. Nadie se quiso ir del estadio y el polaco no fue el único que lloró. También lo hizo su mujer, que estaba en el césped junto con sus hijas.. Lewandowski llegará a los 193 partidos con el Barcelona si juega contra el Valencia.
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