Víctor Marx es un experto en defensa personal que ostenta el título no oficial del desarme de arma más rápido del mundo. Montero puede batir un nuevo registro de desarme electoral. La candidata andaluza dio la cara tras el derrumbe del suelo electoral hasta los 28 escaños y admitió que se plantea «todo». La propia candidata no garantizó explícitamente que vaya a seguir al frente del proyecto toda la legislatura. «Voy minuto a minuto, partido a partido», deslizó, del socialismo al ‘cholismo’. Montero evitó aclarar si volverá a ser candidata y se limitó a señalar que en política «en cuatro años pasan muchas cosas». El PSOE-A amaneció tras el 17-M entre la autocrítica, el intento de contener la hemorragia política y las primeras voces internas que reclaman una renovación profunda. El peor resultado histórico de los socialistas andaluces abre el debate sobre el liderazgo y sobre el rumbo de una federación que sigue sin encontrar la fórmula para volver a competir por la Junta casi ocho años después de perder la hegemonía de más de 36 años en San Telmo.. La socialista compareció tras los comicios con un discurso de asunción del golpe político, aunque sin despejar del todo las incógnitas sobre su continuidad. «Soy muy exigente y, tras los resultados, me planteo todo», admitió Montero, que aun así confirmó que dejará su escaño en el Congreso para ejercer como líder de la oposición en Andalucía. «Mi compromiso con mi partido y con la sociedad andaluza ha sido prestar un servicio. Estaré hasta que ese servicio esté concluido».. La dirigente socialista combinó autocrítica y resistencia en una jornada en la que el PSOE federal cerró filas oficialmente con ella mientras comenzaron los primeros movimientos internos. Entre ellos, el que fuera primer presidente socialista de la Junta, Rafael Escuredo: «El PSOE-A necesita imperiosamente a la gente joven para removerse y ganar. Demorarlo es perder el tiempo», advirtió. Montero insistió en que el partido necesita «hacer un diagnóstico correcto» para aplicar «el mejor tratamiento posible» y advirtió de que «de este tipo de situaciones no se puede salir de puntillas». Por la puerta de atrás, no de puntillas, se marchó Montero de la sede socialista de la calle San Vicente evitando a la prensa. Entrevistada en la SER, previamente, la candidata socialista reconoció que la campaña no logró movilizar suficientemente al electorado progresista y puso el foco en un fenómeno que inquieta en Ferraz y en San Vicente: el votante de izquierdas que acude a las generales pero se queda en casa en las autonómicas. Una suerte de votante de izquierdas de Schrödinger. «Tenemos que averiguar por qué», señaló. Montero apuntó también a las nuevas formas de comunicación. En paralelo, el PSOE-A intentó construir un relato que amortiguara la derrota. El secretario de Comunicación, Fernando López Gil, sostuvo que Moreno sale «muy debilitado y desacreditado» por perder la mayoría absoluta y quedar a expensas de Vox. Según el socialista, el PP «pasa de la vía andaluza a la vía Abascal». El PSOE-A también reivindica haber contribuido a aumentar la participación e impedido la mayoría absoluta popular. “Siempre recordaré cuando Mike y yo nos compenetramos para meter 70 puntos entre ambos”, señaló una vez Stacey King. Jordan anotó 69 puntos y él uno. A Moreno le faltan dos escaños para la mayoría absoluta.Los socialistas han perdido dos diputados más este 17-M y Adelante Andalucía ha cuadruplicado sus resultados, pasando de dos a ocho parlamentarios.
El PSOE-A entra en fase de reflexión mientras crecen las dudas sobre el futuro de Montero
Víctor Marx es un experto en defensa personal que ostenta el título no oficial del desarme de arma más rápido del mundo. Montero puede batir un nuevo registro de desarme electoral. La candidata andaluza dio la cara tras el derrumbe del suelo electoral hasta los 28 escaños y admitió que se plantea «todo». La propia candidata no garantizó explícitamente que vaya a seguir al frente del proyecto toda la legislatura. «Voy minuto a minuto, partido a partido», deslizó, del socialismo al ‘cholismo’. Montero evitó aclarar si volverá a ser candidata y se limitó a señalar que en política «en cuatro años pasan muchas cosas». El PSOE-A amaneció tras el 17-M entre la autocrítica, el intento de contener la hemorragia política y las primeras voces internas que reclaman una renovación profunda. El peor resultado histórico de los socialistas andaluces abre el debate sobre el liderazgo y sobre el rumbo de una federación que sigue sin encontrar la fórmula para volver a competir por la Junta casi ocho años después de perder la hegemonía de más de 36 años en San Telmo.. La socialista compareció tras los comicios con un discurso de asunción del golpe político, aunque sin despejar del todo las incógnitas sobre su continuidad. «Soy muy exigente y, tras los resultados, me planteo todo», admitió Montero, que aun así confirmó que dejará su escaño en el Congreso para ejercer como líder de la oposición en Andalucía. «Mi compromiso con mi partido y con la sociedad andaluza ha sido prestar un servicio. Estaré hasta que ese servicio esté concluido».. La dirigente socialista combinó autocrítica y resistencia en una jornada en la que el PSOE federal cerró filas oficialmente con ella mientras comenzaron los primeros movimientos internos. Entre ellos, el que fuera primer presidente socialista de la Junta, Rafael Escuredo: «El PSOE-A necesita imperiosamente a la gente joven para removerse y ganar. Demorarlo es perder el tiempo», advirtió. Montero insistió en que el partido necesita «hacer un diagnóstico correcto» para aplicar «el mejor tratamiento posible» y advirtió de que «de este tipo de situaciones no se puede salir de puntillas». Por la puerta de atrás, no de puntillas, se marchó Montero de la sede socialista de la calle San Vicente evitando a la prensa. Entrevistada en la SER, previamente, la candidata socialista reconoció que la campaña no logró movilizar suficientemente al electorado progresista y puso el foco en un fenómeno que inquieta en Ferraz y en San Vicente: el votante de izquierdas que acude a las generales pero se queda en casa en las autonómicas. Una suerte de votante de izquierdas de Schrödinger. «Tenemos que averiguar por qué», señaló. Montero apuntó también a las nuevas formas de comunicación. En paralelo, el PSOE-A intentó construir un relato que amortiguara la derrota. El secretario de Comunicación, Fernando López Gil, sostuvo que Moreno sale «muy debilitado y desacreditado» por perder la mayoría absoluta y quedar a expensas de Vox. Según el socialista, el PP «pasa de la vía andaluza a la vía Abascal». El PSOE-A también reivindica haber contribuido a aumentar la participación e impedido la mayoría absoluta popular. “Siempre recordaré cuando Mike y yo nos compenetramos para meter 70 puntos entre ambos”, señaló una vez Stacey King. Jordan anotó 69 puntos y él uno. A Moreno le faltan dos escaños para la mayoría absoluta.Los socialistas han perdido dos diputados más este 17-M y Adelante Andalucía ha cuadruplicado sus resultados, pasando de dos a ocho parlamentarios.
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