Florentino Pérez va a continuar como presidente del Real Madrid tras su triunfo en las elecciones, según todas las encuestas a pie de urnas. El mandatario blanco habría obtenido cerca del 65% del votos de los socios. Así, su entrenador va a ser Mourinho. Y el portugués ya le ha pedido una pieza.. Esa pieza, según el As, tiene nombre y compatriota: Bernardo Silva. El ex centrocampista del Manchester City cumplirá 32 años en el horizonte de la próxima temporada y su futuro está más abierto que nunca, porque ningún contrato le ata ya a los citizens y cualquier club puede hacerse con él sin pagar un euro de traspaso. El Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid llevan semanas rondando su situación, y los tres han sondeado el terreno con sus representantes.. Bernardo Silva, sin prisa. El problema, si es que eso puede llamarse problema, es que Bernardo Silva no tiene prisa. El jugador ha dejado claro que todavía no ha elegido su próximo destino y que no lo hará mientras compita en el Mundial. Portugal es su prioridad ahora mismo, y el centrocampista quiere llegar al torneo en las mejores condiciones posibles, rendir con su selección y, solo después, sentarse a decidir. Jorge Mendes, su agente, ha confirmado que la resolución llegará una vez que Portugal quede eliminado o levante el título, y que hasta entonces cualquier negociación permanece en pausa.. Lo llamativo del caso es el papel que ha jugado Mourinho en todo esto. Bernardo Silva fue ofrecido al Real Madrid antes de que el portugués aterrizara en el proyecto blanco, y el club no le prestó demasiada atención en aquel momento. Fue después, cuando Mourinho se incorporó y empezó a trazar su plantel ideal, cuando el nombre del centrocampista saltó al primer plano de Valdebebas. El técnico lo quiere, ha pedido expresamente su incorporación y eso ha cambiado por completo la posición del club ante un fichaje que antes apenas figuraba en la agenda.. Un equipo donde le quieran. «Bueno, la verdad es que tengo muchas opciones, entonces no he tomado mi decisión todavía. Y no voy a hablar de un club si no he tomado mi decisión y si no estoy fichado en ese club. Entonces tengo mucho respeto por todos los equipos. Al final voy a intentar procurar estar en un equipo donde me quieran, donde sientan que me quieren de verdad. Eso es muy importante. Y el día que tome mi decisión la vas a saber», declaró Bernardo Silva sobre su decisión.. Esas palabras son una invitación abierta para quien quiera leerlas. Silva no cierra puertas, pero sí pone condiciones que van más allá de lo económico. Quiere sentir que un club lo necesita de verdad, que su llegada responde a una convicción técnica y no a una oportunidad de mercado. En ese terreno, la petición expresa de Mourinho le da al Real Madrid un argumento que el Barcelona o el Atlético tendrán difícil igualar, porque pocas señales de interés son más directas que la de un entrenador reclamando un nombre concreto a su directiva.. Jorge Mendes mueve los hilos con paciencia, consciente de que el tiempo juega a favor de su cliente. Cada semana que pasa sin que Bernardo Silva firme en ningún sitio es una semana en la que los clubes interesados refuerzan sus ofertas y mejoran sus condiciones. El agente portugués conoce el mercado mejor que nadie y sabe que un jugador libre, en plena forma y con el escaparate del Mundial por delante, vale más con el paso de los días que cuando empieza el verano. La estrategia es esperar, dejar que el torneo hable por Silva sobre el césped, y entonces elegir.. El Real Madrid tiene la ventaja de Mourinho, pero también tiene competencia real. El Barcelona necesita centrocampistas de calidad contrastada y Silva encajaría en cualquier sistema que pueda plantear su cuerpo técnico. El Atlético, por su parte, lleva tiempo buscando ese perfil de mediapunta con criterio y desequilibrio entre líneas. Los tres clubes españoles están en la carrera y los tres esperan que el Mundial aclare el panorama.. Mientras tanto, Silva entrena, compite y no habla de clubes. Mourinho espera. Florentino escucha. Y el verano, que llega cargado de movimientos en el mercado, tiene en este fichaje uno de sus capítulos más interesantes antes de que se escriba la primera letra.
El máximo mandatario blanco seguirá cuatro años más en el club. Mourinho ya está listo para entrenar y tiene claro qué futbolista quiere
Florentino Pérez va a continuar como presidente del Real Madrid tras su triunfo en las elecciones, según todas las encuestas a pie de urnas. El mandatario blanco habría obtenido cerca del 65% del votos de los socios. Así, su entrenador va a ser Mourinho. Y el portugués ya le ha pedido una pieza.. Esa pieza, según el As, tiene nombre y compatriota: Bernardo Silva. El ex centrocampista del Manchester City cumplirá 32 años en el horizonte de la próxima temporada y su futuro está más abierto que nunca, porque ningún contrato le ata ya a los citizens y cualquier club puede hacerse con él sin pagar un euro de traspaso. El Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid llevan semanas rondando su situación, y los tres han sondeado el terreno con sus representantes.. Bernardo Silva, sin prisa. El problema, si es que eso puede llamarse problema, es que Bernardo Silva no tiene prisa. El jugador ha dejado claro que todavía no ha elegido su próximo destino y que no lo hará mientras compita en el Mundial. Portugal es su prioridad ahora mismo, y el centrocampista quiere llegar al torneo en las mejores condiciones posibles, rendir con su selección y, solo después, sentarse a decidir. Jorge Mendes, su agente, ha confirmado que la resolución llegará una vez que Portugal quede eliminado o levante el título, y que hasta entonces cualquier negociación permanece en pausa.. Lo llamativo del caso es el papel que ha jugado Mourinho en todo esto. Bernardo Silva fue ofrecido al Real Madrid antes de que el portugués aterrizara en el proyecto blanco, y el club no le prestó demasiada atención en aquel momento. Fue después, cuando Mourinho se incorporó y empezó a trazar su plantel ideal, cuando el nombre del centrocampista saltó al primer plano de Valdebebas. El técnico lo quiere, ha pedido expresamente su incorporación y eso ha cambiado por completo la posición del club ante un fichaje que antes apenas figuraba en la agenda.. Un equipo donde le quieran. «Bueno, la verdad es que tengo muchas opciones, entonces no he tomado mi decisión todavía. Y no voy a hablar de un club si no he tomado mi decisión y si no estoy fichado en ese club. Entonces tengo mucho respeto por todos los equipos. Al final voy a intentar procurar estar en un equipo donde me quieran, donde sientan que me quieren de verdad. Eso es muy importante. Y el día que tome mi decisión la vas a saber», declaró Bernardo Silva sobre su decisión.. Esas palabras son una invitación abierta para quien quiera leerlas. Silva no cierra puertas, pero sí pone condiciones que van más allá de lo económico. Quiere sentir que un club lo necesita de verdad, que su llegada responde a una convicción técnica y no a una oportunidad de mercado. En ese terreno, la petición expresa de Mourinho le da al Real Madrid un argumento que el Barcelona o el Atlético tendrán difícil igualar, porque pocas señales de interés son más directas que la de un entrenador reclamando un nombre concreto a su directiva.. Jorge Mendes mueve los hilos con paciencia, consciente de que el tiempo juega a favor de su cliente. Cada semana que pasa sin que Bernardo Silva firme en ningún sitio es una semana en la que los clubes interesados refuerzan sus ofertas y mejoran sus condiciones. El agente portugués conoce el mercado mejor que nadie y sabe que un jugador libre, en plena forma y con el escaparate del Mundial por delante, vale más con el paso de los días que cuando empieza el verano. La estrategia es esperar, dejar que el torneo hable por Silva sobre el césped, y entonces elegir.. El Real Madrid tiene la ventaja de Mourinho, pero también tiene competencia real. El Barcelona necesita centrocampistas de calidad contrastada y Silva encajaría en cualquier sistema que pueda plantear su cuerpo técnico. El Atlético, por su parte, lleva tiempo buscando ese perfil de mediapunta con criterio y desequilibrio entre líneas. Los tres clubes españoles están en la carrera y los tres esperan que el Mundial aclare el panorama.. Mientras tanto, Silva entrena, compite y no habla de clubes. Mourinho espera. Florentino escucha. Y el verano, que llega cargado de movimientos en el mercado, tiene en este fichaje uno de sus capítulos más interesantes antes de que se escriba la primera letra.
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