La crisis abierta por el Estatuto Marco ha terminado de estallar este miércoles en el Consejo Interterritorial con una imagen inédita: todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PSOE, han firmado un documento conjunto en el que responsabilizan directamente al Ministerio de Sanidad del conflicto y reclaman reabrir la negociación de manera urgente. Como ha declarado el consejero vasco, Alberto Martínez, antes del pleno «la Ministra se ha quedado sola. Ya no cuenta con el apoyo de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas. Hoy podemos afirmar que la ministra está sola».. El documento, al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que firman las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas, afirma sin matices que el Estatuto Marco es una norma «cuya aprobación, modificación y desarrollo corresponde en exclusiva al Ministerio de Sanidad», y subraya que la huelga médica estatal responde a un conflicto «cuya raíz normativa no se sitúa en nuestro ámbito competencial». Las autonomías denuncian que están asumiendo “las consecuencias asistenciales y organizativas” de una crisis que no han provocado.. La declaración conjunta, inédita por su amplitud y por la coincidencia de gobiernos de distinto signo, remarca que la aprobación del anteproyecto en el Consejo de Ministros «no ha supuesto el cierre del conflicto» y que la persistencia de la huelga evidencia que «no se ha alcanzado el necesario consenso con el colectivo médico”. Las comunidades exigen al Ministerio «reabrir con urgencia un proceso de diálogo real, efectivo y constructivo”.. El Ámbito también le da la espalda. A la presión autonómica se suma ahora la de los cuatro grandes sindicatos del sector sanitario (SATSE, CCOO, UGT y CSIF), que han enviado una carta a la consejera madrileña, Fátima Matute, en la que denuncian que el Ministerio pretende introducir cambios sustanciales en el Estatuto Marco que «suponen un ataque directo a la línea de flotación del acuerdo alcanzado». Los sindicatos recuerdan que el anteproyecto fue negociado y respaldado por la “práctica totalidad de la representación sindical del personal estatutario” y advierten de que no aceptarán que se reabran cuestiones ya pactadas.. La misiva es especialmente dura al rechazar la posibilidad de crear unidades electorales o mesas sectoriales exclusivas para el colectivo médico, algo que consideran «inadmisible» porque rompe la negociación conjunta del personal estatutario. También alertan de que cualquier cambio en la jornada laboral del personal médico debe negociarse «en las propias mesas sectoriales» no imponerse desde el Consejo Interterritorial.. Mientras tanto, el malestar entre los médicos continúa creciendo. Las organizaciones convocantes de la huelga estatal insisten en que el Estatuto Marco aprobado por el Gobierno no responde a sus reivindicaciones y que la ministra ha ignorado sus propuestas. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) presentó ayer sus alegaciones formales al proyecto de Estatuto Marco y lanzó un llamamiento público para que todos los profesionales envíen también sus propias alegaciones de manera individual. Según informaron, el objetivo es «articipar masivamente en el proceso de audiencia e información pública» abierto por el Ministerio y cuyo plazo concluye el 26 de junio.. El sindicato ha puesto a disposición de los profesionales un modelo de escrito para enviar alegaciones al correo oficial del Ministerio, insistiendo en que es «imprescindible» identificarse con nombre y DNI y remitirlas dentro del plazo. La campaña, que forma parte de su estrategia de movilización contra el borrador, busca demostrar que el rechazo al texto no es solo sindical, sino también profesional y social.. El conflicto estalla, además, en un momento especialmente delicado para el sistema sanitario: déficit de profesionales, jubilaciones masivas, aumento de la cronicidad y presión asistencial creciente. Las comunidades recuerdan en su documento que llevan «años» reclamando medidas estructurales al Ministerio para reforzar la disponibilidad de médicos y garantizar la sostenibilidad del sistema.. Frente común contra Sanidad. La soledad política de García se ha hecho visible incluso entre gobiernos autonómicos socialistas. Navarra, aunque firma el documento con una nota aclaratoria por su régimen funcionarial propio, también señala que el Estatuto Marco solo le afecta parcialmente y que la mayoría de las reivindicaciones médicas son competencia autonómica. Cataluña, que no rubricó por motivos administrativos, ha trasladado igualmente su preocupación por la falta de consenso estatal.. En este contexto, el pleno del Cisns se ha convertido en un examen político para la ministra. Lo que pretendía ser una reunión para abordar la huelga médica ha terminado en un frente común contra Sanidad. Las autonomías reclaman diálogo. Los sindicatos amenazan con una huelga general del sector. CESM moviliza a los profesionales para colapsar el trámite de alegaciones. Y los médicos mantienen su convocatoria de huelga para la semana que viene.. La conclusión es inequívoca: Mónica García afronta la mayor crisis de su mandato completamente sola.
La ministra afronta la mayor crisis de su mandato con todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PSOE, en contra y con el rechazo del conjunto de los sindicatos: tanto del Ámbito como médicos
La crisis abierta por el Estatuto Marco ha terminado de estallar este miércoles en el Consejo Interterritorial con una imagen inédita: todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PSOE, han firmado un documento conjunto en el que responsabilizan directamente al Ministerio de Sanidad del conflicto y reclaman reabrir la negociación de manera urgente. Como ha declarado el consejero vasco, Alberto Martínez, antes del pleno «la Ministra se ha quedado sola. Ya no cuenta con el apoyo de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas. Hoy podemos afirmar que la ministra está sola».. El documento, al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que firman las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas, afirma sin matices que el Estatuto Marco es una norma «cuya aprobación, modificación y desarrollo corresponde en exclusiva al Ministerio de Sanidad», y subraya que la huelga médica estatal responde a un conflicto «cuya raíz normativa no se sitúa en nuestro ámbito competencial». Las autonomías denuncian que están asumiendo “las consecuencias asistenciales y organizativas” de una crisis que no han provocado.. La declaración conjunta, inédita por su amplitud y por la coincidencia de gobiernos de distinto signo, remarca que la aprobación del anteproyecto en el Consejo de Ministros «no ha supuesto el cierre del conflicto» y que la persistencia de la huelga evidencia que «no se ha alcanzado el necesario consenso con el colectivo médico”. Las comunidades exigen al Ministerio «reabrir con urgencia un proceso de diálogo real, efectivo y constructivo”.. El Ámbito también le da la espalda. A la presión autonómica se suma ahora la de los cuatro grandes sindicatos del sector sanitario (SATSE, CCOO, UGT y CSIF), que han enviado una carta a la consejera madrileña, Fátima Matute, en la que denuncian que el Ministerio pretende introducir cambios sustanciales en el Estatuto Marco que «suponen un ataque directo a la línea de flotación del acuerdo alcanzado». Los sindicatos recuerdan que el anteproyecto fue negociado y respaldado por la “práctica totalidad de la representación sindical del personal estatutario” y advierten de que no aceptarán que se reabran cuestiones ya pactadas.. La misiva es especialmente dura al rechazar la posibilidad de crear unidades electorales o mesas sectoriales exclusivas para el colectivo médico, algo que consideran «inadmisible» porque rompe la negociación conjunta del personal estatutario. También alertan de que cualquier cambio en la jornada laboral del personal médico debe negociarse «en las propias mesas sectoriales» no imponerse desde el Consejo Interterritorial.. Mientras tanto, el malestar entre los médicos continúa creciendo. Las organizaciones convocantes de la huelga estatal insisten en que el Estatuto Marco aprobado por el Gobierno no responde a sus reivindicaciones y que la ministra ha ignorado sus propuestas. La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) presentó ayer sus alegaciones formales al proyecto de Estatuto Marco y lanzó un llamamiento público para que todos los profesionales envíen también sus propias alegaciones de manera individual. Según informaron, el objetivo es «articipar masivamente en el proceso de audiencia e información pública» abierto por el Ministerio y cuyo plazo concluye el 26 de junio.. El sindicato ha puesto a disposición de los profesionales un modelo de escrito para enviar alegaciones al correo oficial del Ministerio, insistiendo en que es «imprescindible» identificarse con nombre y DNI y remitirlas dentro del plazo. La campaña, que forma parte de su estrategia de movilización contra el borrador, busca demostrar que el rechazo al texto no es solo sindical, sino también profesional y social.. El conflicto estalla, además, en un momento especialmente delicado para el sistema sanitario: déficit de profesionales, jubilaciones masivas, aumento de la cronicidad y presión asistencial creciente. Las comunidades recuerdan en su documento que llevan «años» reclamando medidas estructurales al Ministerio para reforzar la disponibilidad de médicos y garantizar la sostenibilidad del sistema.. Frente común contra Sanidad. La soledad política de García se ha hecho visible incluso entre gobiernos autonómicos socialistas.Navarra, aunque firma el documento con una nota aclaratoria por su régimen funcionarial propio, también señala que el Estatuto Marco solo le afecta parcialmente y que la mayoría de las reivindicaciones médicas son competencia autonómica. Cataluña, que no rubricó por motivos administrativos, ha trasladado igualmente su preocupación por la falta de consenso estatal.. En este contexto, el pleno del Cisns se ha convertido en un examen político para la ministra. Lo que pretendía ser una reunión para abordar la huelga médica ha terminado en un frente común contra Sanidad. Las autonomías reclaman diálogo. Los sindicatos amenazan con una huelga general del sector. CESM moviliza a los profesionales para colapsar el trámite de alegaciones. Y los médicos mantienen su convocatoria de huelga para la semana que viene.. La conclusión es inequívoca: Mónica García afronta la mayor crisis de su mandato completamente sola.
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