El cantante y líder del grupo Nancys Rubias, Mario Vaquerizo, entra en una nueva etapa de su carrera artística. Esta vez, ha decidido subirse al escenario para protagonizar uno de los papeles principales del musical Cabaret, Emcee, el maestro de ceremonias, en el Espacio Delicias de Madrid. Un proyecto que llevará a cabo en la capital, en donde ya tiene seis pisos repartidos por la Gran Vía madrileña.. Según ha explicado en diferentes entrevistas, su multifacética carrera le ha llevado a acumular una gran riqueza, la cual ha ido invirtiendo en diferentes inmuebles en su tan querida Madrid. Concretamente, entre su patrimonio y la de la artista Alaska, su mujer, han logrado adquirir diferentes viviendas en la capital. Una decisión que no entraba en los planes de la cantante.. El cantante convenció a Alaska para comprar su primera vivienda. Como confesó María del Olvido Gara Jova, más conocida como Alaska, para la revista «Lecturas», ella nunca pensió en comprar una vivienda fija. Su carácter mutable, como lo define ella misma, la hizo vivir de alquiler hasta lo 36 años. Los planes de adquirir su propio hogar en el que formar una vida no llegó hasta su unión con Mario Vaquerizo, quien defiende que «es una cuestión de sentido común. Tener tu propia casa es una cuestión de visión de futuro».. El líder de las Nancys Rubias siempre tuvo claro el valor del ladrillo como inversión, «porque eso siempre va a valer dinero», aseguró en el pódcas ‘A solas con’. Y por ello, la pareja ha ido acumulando diferentes viviendas, la mayoría de ellas en la Gran Vía de Madrid y en los alrededores. Aunque no con el objetivo de sacar un beneficio económico, sino de tener diferentes espacios en los que convivir, trabajar e invitar a sus hallegados.. «Son para vivirlas, para disfrutarlas, y en el momento en el que no podamos tenerlas, nos desharemos de ellas. Mientras queremos divertirnos y ser felices viendo planos y decidiendo la decoración», explicó en el pódcast. Algo que refleja a la perfección una de sus grandes pasiones, la decoración de interiores. Las viviendas de la pareja se caracterizan por un marcado estilo personal y maximalista.. La Casa Rosa es su vivienda habitual. Como han declarado en diferentes ocasiones, y pudo observarse en el reality show que protagonizó la pareja, su residencia principal es «La Casa Rosa». Un piso situado en la calle de Los Libreros de Madrid y cuyo nombre recibe por las coloridas paredes de su interior. Sin embargo, no es la única propiedad que tienen en el edificio, pues también cuentan con «La Casa Azul», destinada a reuniones de trabajo» y otros pisos, incluyendo la portería.. Cuando quieren descansar y desconectar, la pareja decide trasladarse a «La Casa Bibiana», un chalet situado en Boadilla del Monte. En total, la propiedad cuenta con 2.000 metros cuadrados entre la vivienda y su gran jardín, con piscina incluida. Su nombre es un homenaje a Bibiana Fernández, íntima amiga del matrimonio, quien tuvo que venderla por dificultades económicas.. A pesar de ya contar con un gran número de propiedades, Mario Vaquerizo ha expresado su intención de seguir invertiendo en ladrillo. Así lo comunicó el pasado febrero en el programa ‘Y ahora Sonsoles’: «Me he comprado una casa porque me encanta comprarme casas. Y que nadie venga a decirme nada sobre el capitalismo: soy capitalista, me encanta la propiedad privada y me encanta que, con mi esfuerzo y con mi trabajo, pueda destinar mi dinero a lo que yo quiera».
El artista y líder del grupo Nancys Rubias convenció a Alaska de comprar su primera vivienda cuando ella ya tenía 40 años. Desde entonces, la pareja ha logrado adquirir seis pisos en la capital
El cantante y líder del grupo Nancys Rubias, Mario Vaquerizo, entra en una nueva etapa de su carrera artística. Esta vez, ha decidido subirse al escenario para protagonizar uno de los papeles principales del musical Cabaret, Emcee, el maestro de ceremonias, en el Espacio Delicias de Madrid. Un proyecto que llevará a cabo en la capital, en donde ya tiene seis pisos repartidos por la Gran Vía madrileña.. Según ha explicado en diferentes entrevistas, su multifacética carrera le ha llevado a acumular una gran riqueza, la cual ha ido invirtiendo en diferentes inmuebles en su tan querida Madrid. Concretamente, entre su patrimonio y la de la artista Alaska, su mujer, han logrado adquirir diferentes viviendas en la capital. Una decisión que no entraba en los planes de la cantante.. El cantante convenció a Alaska para comprar su primera vivienda. Como confesó María del Olvido Gara Jova, más conocida como Alaska, para la revista «Lecturas», ella nunca pensió en comprar una vivienda fija. Su carácter mutable, como lo define ella misma, la hizo vivir de alquiler hasta lo 36 años. Los planes de adquirir su propio hogar en el que formar una vida no llegó hasta su unión con Mario Vaquerizo, quien defiende que «es una cuestión de sentido común. Tener tu propia casa es una cuestión de visión de futuro».. El líder de las Nancys Rubias siempre tuvo claro el valor del ladrillo como inversión, «porque eso siempre va a valer dinero», aseguró en el pódcas ‘A solas con’. Y por ello, la pareja ha ido acumulando diferentes viviendas, la mayoría de ellas en la Gran Vía de Madrid y en los alrededores. Aunque no con el objetivo de sacar un beneficio económico, sino de tener diferentes espacios en los que convivir, trabajar e invitar a sus hallegados.. «Son para vivirlas, para disfrutarlas, y en el momento en el que no podamos tenerlas, nos desharemos de ellas. Mientras queremos divertirnos y ser felices viendo planos y decidiendo la decoración», explicó en el pódcast. Algo que refleja a la perfección una de sus grandes pasiones, la decoración de interiores. Las viviendas de la pareja se caracterizan por un marcado estilo personal y maximalista.. La Casa Rosa es su vivienda habitual. Como han declarado en diferentes ocasiones, y pudo observarse en el reality show que protagonizó la pareja, su residencia principal es «La Casa Rosa». Un piso situado en la calle de Los Libreros de Madrid y cuyo nombre recibe por las coloridas paredes de su interior. Sin embargo, no es la única propiedad que tienen en el edificio, pues también cuentan con «La Casa Azul», destinada a reuniones de trabajo» y otros pisos, incluyendo la portería.. Cuando quieren descansar y desconectar, la pareja decide trasladarse a «La Casa Bibiana», un chalet situado en Boadilla del Monte. En total, la propiedad cuenta con 2.000 metros cuadrados entre la vivienda y su gran jardín, con piscina incluida. Su nombre es un homenaje a Bibiana Fernández, íntima amiga del matrimonio, quien tuvo que venderla por dificultades económicas.. A pesar de ya contar con un gran número de propiedades, Mario Vaquerizo ha expresado su intención de seguir invertiendo en ladrillo. Así lo comunicó el pasado febrero en el programa ‘Y ahora Sonsoles’: «Me he comprado una casa porque me encanta comprarme casas. Y que nadie venga a decirme nada sobre el capitalismo: soy capitalista, me encanta la propiedad privada y me encanta que, con mi esfuerzo y con mi trabajo, pueda destinar mi dinero a lo que yo quiera».
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