Coincidiendo con el Día Mundial contra el Acoso Escolar, que se celebra el próximo 2 de mayo, la Fundación Affinity pone el foco en el papel que los animales de compañía pueden desempeñar en la prevención del bullying desde el entorno familiar.. Según datos recientes del informe PISA, el 6,5% del alumnado en España sufre acoso escolar de forma frecuente y un 15,8% lo padece varias veces al mes. Una realidad que tiene importantes consecuencias emocionales para las víctimas, como mayores niveles de ansiedad, miedo e infelicidad, y que en muchos casos se ve amplificada por el uso de redes sociales.. Ante este contexto, la fundación destaca que, además del ámbito educativo, el hogar también puede ser clave en la prevención. En concreto, subraya la importancia del vínculo con los animales de compañía como herramienta para fomentar habilidades sociales y emocionales en la infancia.. Un estudio publicado en The Journal of Pediatrics, basado en el seguimiento de más de 7.800 niños de entre 5 y 7 años, concluye que convivir con un perro está asociado a un mayor desarrollo de conductas prosociales —como ayudar, compartir o cooperar—, así como a menos problemas emocionales y dificultades en la relación con otros niños. De hecho, los menores con perro presentan alrededor de un 20% menos de probabilidad de sufrir problemas socioemocionales clínicamente relevantes.. Aunque la investigación no establece una relación directa con el acoso escolar, sí señala factores estrechamente vinculados a este fenómeno, como la falta de empatía, las dificultades sociales o la baja regulación emocional. En estos aspectos, precisamente, es donde el contacto con animales muestra efectos positivos, lo que sugiere que pueden actuar como un factor protector indirecto.. “La convivencia con un animal no es una solución directa frente al bullying, pero sí contribuye a desarrollar habilidades clave para relacionarse desde el respeto”, explica Loreto Sánchez, psicóloga colaboradora de la Fundación Affinity. “Cuidar de un perro implica reconocer señales emocionales, respetar límites y asumir responsabilidades, lo que refuerza la empatía”.. Los expertos también destacan el papel de los animales como “amortiguadores sociales”. Por un lado, ayudan a reducir el estrés y la ansiedad; por otro, proporcionan un entorno seguro en el que los niños pueden practicar habilidades sociales sin miedo al rechazo. Este efecto es especialmente relevante en menores sin hermanos, donde el animal puede desempeñar un rol similar al de un compañero en el aprendizaje social.. En esta línea, el director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jaume Fatjó, señala que el vínculo con animales “ofrece un entorno de seguridad emocional que puede trasladarse a otros ámbitos como la escuela”, aunque subraya la importancia del acompañamiento adulto para que esta relación sea positiva.. El impacto de este vínculo también se refleja en testimonios como el de Claudia Figuerola, quien sufrió acoso escolar durante su adolescencia. “Cuando llegaba a casa, mis perros eran como mis mejores amigos. Me hacían sentir acompañada y tranquila”, recuerda. Según explica, ese apoyo emocional fue clave para afrontar una etapa marcada por el aislamiento.. La Fundación Affinity insiste en que los animales de compañía no sustituyen otras medidas contra el acoso escolar, pero sí pueden complementar las estrategias de prevención al favorecer el desarrollo emocional de los menores.
El vínculo con perros y otros animales favorece el desarrollo emocional y social de los niños, reduciendo factores asociados al bullying según la evidencia científica
Coincidiendo con el Día Mundial contra el Acoso Escolar, que se celebra el próximo 2 de mayo, la Fundación Affinity pone el foco en el papel que los animales de compañía pueden desempeñar en la prevención del bullying desde el entorno familiar.. Según datos recientes del informe PISA, el 6,5% del alumnado en España sufre acoso escolar de forma frecuente y un 15,8% lo padece varias veces al mes. Una realidad que tiene importantes consecuencias emocionales para las víctimas, como mayores niveles de ansiedad, miedo e infelicidad, y que en muchos casos se ve amplificada por el uso de redes sociales.. Ante este contexto, la fundación destaca que, además del ámbito educativo, el hogar también puede ser clave en la prevención. En concreto, subraya la importancia del vínculo con los animales de compañía como herramienta para fomentar habilidades sociales y emocionales en la infancia.. Un estudio publicado en The Journal of Pediatrics, basado en el seguimiento de más de 7.800 niños de entre 5 y 7 años, concluye que convivir con un perro está asociado a un mayor desarrollo de conductas prosociales —como ayudar, compartir o cooperar—, así como a menos problemas emocionales y dificultades en la relación con otros niños. De hecho, los menores con perro presentan alrededor de un 20% menos de probabilidad de sufrir problemas socioemocionales clínicamente relevantes.. Aunque la investigación no establece una relación directa con el acoso escolar, sí señala factores estrechamente vinculados a este fenómeno, como la falta de empatía, las dificultades sociales o la baja regulación emocional. En estos aspectos, precisamente, es donde el contacto con animales muestra efectos positivos, lo que sugiere que pueden actuar como un factor protector indirecto.. “La convivencia con un animal no es una solución directa frente al bullying, pero sí contribuye a desarrollar habilidades clave para relacionarse desde el respeto”, explica Loreto Sánchez, psicóloga colaboradora de la Fundación Affinity. “Cuidar de un perro implica reconocer señales emocionales, respetar límites y asumir responsabilidades, lo que refuerza la empatía”.. Los expertos también destacan el papel de los animales como “amortiguadores sociales”. Por un lado, ayudan a reducir el estrés y la ansiedad; por otro, proporcionan un entorno seguro en el que los niños pueden practicar habilidades sociales sin miedo al rechazo. Este efecto es especialmente relevante en menores sin hermanos, donde el animal puede desempeñar un rol similar al de un compañero en el aprendizaje social.. En esta línea, el director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona, Jaume Fatjó, señala que el vínculo con animales “ofrece un entorno de seguridad emocional que puede trasladarse a otros ámbitos como la escuela”, aunque subraya la importancia del acompañamiento adulto para que esta relación sea positiva.. El impacto de este vínculo también se refleja en testimonios como el de Claudia Figuerola, quien sufrió acoso escolar durante su adolescencia. “Cuando llegaba a casa, mis perros eran como mis mejores amigos. Me hacían sentir acompañada y tranquila”, recuerda. Según explica, ese apoyo emocional fue clave para afrontar una etapa marcada por el aislamiento.. La Fundación Affinity insiste en que los animales de compañía no sustituyen otras medidas contra el acoso escolar, pero sí pueden complementar las estrategias de prevención al favorecer el desarrollo emocional de los menores.
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