Pablo Hernández de Cos, presidente del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), ha logrado algo insólito en la política española: poner de acuerdo a PSOE y Partido Popular en el respaldo a su candidatura para presidir el Banco Central Europeo (BCE). El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se acaba de sumar al apoyo expresado en septiembre por Pedro Sánchez para dirigir la institución que guía los destinos del euro, y este respaldo refuerza las opciones del español para el puesto. No es habitual que ambos políticos expresen su acuerdo sobre casi ninguna cuestión. En vísperas de una campaña electoral tensa y polarizada, este consenso es digno de elogio, y sería deseable que se extendiera a otros ámbitos donde también están en juego los intereses de España y de Europa.. Seguir leyendo
El consenso a favor del candidato para presidir el BCE debería ser la norma siempre que esté en juego el peso internacional de España
editorial. Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional. El consenso a favor del candidato para presidir el BCE debería ser la norma siempre que esté en juego el peso internacional de España. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. El director gerente del BIS, Pablo Hernández de Cos, durante una entrega de premios, en julio pasado en Madrid. Kiko Huesca (EFE). Pablo Hernández de Cos, presidente del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS), ha logrado algo insólito en la política española: poner de acuerdo a PSOE y Partido Popular en el respaldo a su candidatura para presidir el Banco Central Europeo (BCE). El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se acaba de sumar al apoyo expresado en septiembre por Pedro Sánchez para dirigir la institución que guía los destinos del euro, y este respaldo refuerza las opciones del español para el puesto. No es habitual que ambos políticos expresen su acuerdo sobre casi ninguna cuestión. En vísperas de una campaña electoral tensa y polarizada, este consenso es digno de elogio, y sería deseable que se extendiera a otros ámbitos donde también están en juego los intereses de España y de Europa.. No sucede a menudo que un país tenga el nombre adecuado para un cargo determinado y la ocasión propicia de imponerlo. Este es uno de esos momentos y esta la oportunidad que tiene España. La unidad de los partidos en torno a un candidato nacional es decisiva ante una decisión de carácter político: quienes nombrarán al próximo Comité Ejecutivo del BCE serán los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete en el Consejo Europeo. Lo peor habría sido que, como ha sido demasiado frecuente tiempos recientes, la imagen de bronca y división se hubiese trasladado a Bruselas, con el consiguiente daño a la influencia española. Ocurrió cuando el PP torpedeó en el Senado el acuerdo de amistad con Francia. No debería volver a repetirse.. Pablo Hernández de Cos es un candidato solvente y prestigioso en el reducido mundo de los banqueros centrales. Pocos currículos acumulan tanta experiencia en política monetaria, supervisión financiera y diplomacia macroeconómica. El economista de 55 años ya trabajó en el BCE entre 2004 y 2007. Fue gobernador del Banco de España entre 2018, cuando lo nombró Mariano Rajoy, y 2024. Desde junio de 2025 está al frente del BIS, conocido como el banco central de los bancos centrales. Hay pocas figuras que aúnen como él una trayectoria y una reputación fuera de discusión y el apoyo más allá de ideologías. Y ha empezado la carrera con buen pie, después de que Pedro Sánchez haya sido el primer jefe de Gobierno europeo en postular a su candidato a la presidencia del banco central. Era condición indispensable para tener opciones en una carrera en la que su principal competidor es el neerlandés Klaus Knot.. La ventaja de España es que, a diferencia de Países Bajos, en estos momentos no tiene representación en el comité ejecutivo de la entidad, tras finalizar en mayo el mandato de Luis de Guindos como vicepresidente. Pese a que la economía española es la cuarta del euro, este país nunca ha dirigido la entidad, cuyo primer presidente fue el también neerlandés Wim Duisenberg.. Aunque el mandato de Christine Lagarde como presidenta de la institución no termina hasta octubre de 2027, las especulaciones sobre su salida anticipada son incesantes, y esto precipitaría el relevo al que optaría Hernández de Cos. Se abre una ventana que no puede desaprovecharse. Los nombres españoles en las cúpulas del poder internacional, que ahora a lideran Teresa Ribera en la Comisión Europea y Nadia Calviño en el Banco Europeo de Inversiones, reflejan la excelencia de estas personalidades, pero su número sigue siendo reducido. Que España cuente con una representación global a la altura de su peso político y económico empieza por una unidad como la exhibida por PSOE y PP en torno a Hernández de Cos.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Opinión Editorial. Pablo Hernández de Cos. Economía. BCE. Christine Lagarde. Pedro Sánchez. Alberto Núñez Feijóo. PSOE. PP. Política monetaria única. Política monetaria. Unión Europea. Euro. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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