El valor ambiental de las Islas Columbres es tan difícil de calcular como la inmensidad del mar. Están protegidas desde 1988, cuando fueron declaradas Parque Natural. Poco después, en 1990, su entorno marino pasó a ser reconocido oficialmente como Reserva Marina. El ecosistema que sostienen es de tal importancia que incluso están limitadas las visitas, motivo por el que requiere una vigilancia que el Ministerio de Agricultura no está garantizando.. La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, lleva meses alertando sobre esta situación, no solo a través de los medios de comunicación, sino a través de cartas oficiales. «La Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes no puede quedar expuesta a la amenaza constante de los pescadores furtivos por la falta de vigilancia presencial», advierte, y reclama una solución inmediata ante la llegada del periodo estival.. Carrasco ha vuelto a solicitar por carta una reunión con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para abordar la situación de la Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes.. Se trata de la segunda misiva que envía, la primera fue el pasado mes abril. En aquel escrito exponía la preocupación del Ayuntamiento por los recortes en el sistema de control de Columbretes. Casi un mes después, considera que siguen existiendo cuestiones pendientes y falta de respuestas concretas.. «Consideramos necesario mantener una reunión con el ministro Luis Planas a la mayor brevedad posible, para analizar el estado actual del sistema de control, contrastar los diferentes puntos de vista y definir actuaciones concretas ante un tema que preocupa profundamente a Castellón».. En su escrito, la alcaldesa incide en la urgencia de reforzar la seguridad de Columbretes de cara al comienzo de la temporada de verano, cuando aumenta de forma notable la afluencia de embarcaciones y visitantes. Por este motivo, reclama una solución inminente «desde la máxima lealtad institucional entre administraciones».. El equipo de gobierno advierte de las consecuencias que esta situación puede tener sobre un enclave natural de enorme valor ecológico.. Asegura que la ausencia de medios suficientes puede favorecer la presencia de pescadores furtivos y poner en riesgo la biodiversidad de la reserva. En este sentido, Carrasco subraya que la Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes es uno de los mayores tesoros medioambientales de Castellón y no puede quedar expuesta a la falta de vigilancia presencial.. Carrasco vuelve a reclamar diálogo, coordinación y medidas efectivas que garanticen su vigilancia durante todo el año, especialmente en las etapas de mayor presión sobre el entorno.. Una isla volcánica. L’ Illa Grossa, la Ferrera, la Foradada y el Carallot: Columbretes. A poco más de 50 kilómetros de la costa de Castellón se alza el archipiélago con más enigmas del Mediterráneo. Piratas, contrabandistas, náufragos y fareros imprimieron su huella en este tesoro natural que completa, junto a las Canarias, la lista de islas de origen volcánico en España.. Los fareros han sido siempre los únicos habitantes «legales» de Columbretes. Vivieron allí desde 1857 hasta 1975, cuando se automatizó el faro de L’ Illa Grossa.. Solo se puede visitar la Illa Grossa. Si se dispone de embarcación es importante contactar antes de llegar con el servicio de vigilancia de Columbretes a través del canal 9 de VHF. Además, está prohibido desembarcar.
Castellón reclama una reunión con el ministro Planas para garantizar la vigilancia de este archipiélago
El valor ambiental de las Islas Columbres es tan difícil de calcular como la inmensidad del mar. Están protegidas desde 1988, cuando fueron declaradas Parque Natural. Poco después, en 1990, su entorno marino pasó a ser reconocido oficialmente como Reserva Marina. El ecosistema que sostienen es de tal importancia que incluso están limitadas las visitas, motivo por el que requiere una vigilancia que el Ministerio de Agricultura no está garantizando.. La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, lleva meses alertando sobre esta situación, no solo a través de los medios de comunicación, sino a través de cartas oficiales. «La Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes no puede quedar expuesta a la amenaza constante de los pescadores furtivos por la falta de vigilancia presencial», advierte, y reclama una solución inmediata ante la llegada del periodo estival.. Carrasco ha vuelto a solicitar por carta una reunión con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para abordar la situación de la Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes.. Se trata de la segunda misiva que envía, la primera fue el pasado mes abril. En aquel escrito exponía la preocupación del Ayuntamiento por los recortes en el sistema de control de Columbretes. Casi un mes después, considera que siguen existiendo cuestiones pendientes y falta de respuestas concretas.. «Consideramos necesario mantener una reunión con el ministro Luis Planas a la mayor brevedad posible, para analizar el estado actual del sistema de control, contrastar los diferentes puntos de vista y definir actuaciones concretas ante un tema que preocupa profundamente a Castellón».. En su escrito, la alcaldesa incide en la urgencia de reforzar la seguridad de Columbretes de cara al comienzo de la temporada de verano, cuando aumenta de forma notable la afluencia de embarcaciones y visitantes. Por este motivo, reclama una solución inminente «desde la máxima lealtad institucional entre administraciones».. El equipo de gobierno advierte de las consecuencias que esta situación puede tener sobre un enclave natural de enorme valor ecológico.. Asegura que la ausencia de medios suficientes puede favorecer la presencia de pescadores furtivos y poner en riesgo la biodiversidad de la reserva. En este sentido, Carrasco subraya que la Reserva Natural Marina de las Islas Columbretes es uno de los mayores tesoros medioambientales de Castellón y no puede quedar expuesta a la falta de vigilancia presencial.. Carrasco vuelve a reclamar diálogo, coordinación y medidas efectivas que garanticen su vigilancia durante todo el año, especialmente en las etapas de mayor presión sobre el entorno.. Una isla volcánica. L’ Illa Grossa, la Ferrera, la Foradada y el Carallot: Columbretes. A poco más de 50 kilómetros de la costa de Castellón se alza el archipiélago con más enigmas del Mediterráneo. Piratas, contrabandistas, náufragos y fareros imprimieron su huella en este tesoro natural que completa, junto a las Canarias, la lista de islas de origen volcánico en España.. Los fareros han sido siempre los únicos habitantes «legales» de Columbretes. Vivieron allí desde 1857 hasta 1975, cuando se automatizó el faro de L’ Illa Grossa.. Solo se puede visitar la Illa Grossa. Si se dispone de embarcación es importante contactar antes de llegar con el servicio de vigilancia de Columbretes a través del canal 9 de VHF. Además, está prohibido desembarcar.
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