Un juzgado de A Coruña ha dado una segunda oportunidad a un empresario que lo perdió todo tras el fracaso de su negocio. La titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 ha acordado exonerar una deuda de cerca de 488.000 euros a un hombre que acabó en insolvencia tras invertir más de 400.000 euros en un restaurante que nunca llegó a consolidarse y que terminó cerrando por impagos y por el impacto de la pandemia.. La resolución, dictada en aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad, pone fin a un proceso concursal que había dejado al afectado en una situación límite, tanto económica como personal. El tribunal concluye que el empresario actuó en todo momento de buena fe y que su situación fue consecuencia de factores ajenos a su control, especialmente la gestión negligente de sus socios y el desplome del consumo durante la crisis sanitaria.. El origen del problema se remonta a la puesta en marcha del restaurante, un proyecto en el que el empresario volcó sus ahorros y grandes expectativas. Sin embargo, la falta de viabilidad del negocio y la actuación de sus socios provocaron una acumulación de deudas que acabó afectando a empleados, proveedores y administraciones públicas. En 2022, según su propio testimonio, sus socios le comunicaron que dejarían de asumir pagos, dejándole solo ante una deuda creciente si quería mantener el negocio abierto.. A esta situación se sumaron los efectos persistentes del Covid-19, que golpearon con especial dureza al sector de la hostelería. En un intento por sostener el negocio y hacer frente a las nóminas, el empresario recurrió a préstamos, lo que agravó aún más su situación financiera. Finalmente, se vio obligado a cerrar el establecimiento, entrando en una espiral de endeudamiento que acabó siendo insostenible.. El deterioro no fue solo económico. El afectado llegó a desarrollar una enfermedad autoinmune y una profunda depresión, en un contexto marcado además por la presión constante de bancos y empresas de recobro. Según relató, incluso llegaron a presentarse en su domicilio para exigir el pago, generando una situación de gran angustia para él y su familia.. El punto de inflexión llegó en 2025, cuando decidió acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad tras conocer otros casos similares. A través de este mecanismo legal, diseñado para ofrecer una salida a deudores que han actuado de forma responsable, inició un proceso que ha culminado ahora con la cancelación total de su deuda.. La abogada que ha llevado, de Bergadà Abogados, el caso subraya que la clave ha sido demostrar que el empresario intentó en todo momento salvar su negocio y cumplir con sus obligaciones, pero que acabó atrapado por circunstancias externas.
Un juzgado de A Coruña exonera una deuda de 487.000 euros al considerar que actuó de buena fe tras el fracaso de su restaurante
Un juzgado de A Coruña ha dado una segunda oportunidad a un empresario que lo perdió todo tras el fracaso de su negocio. La titular del Juzgado de lo Mercantil número 2 ha acordado exonerar una deuda de cerca de 488.000 euros a un hombre que acabó en insolvencia tras invertir más de 400.000 euros en un restaurante que nunca llegó a consolidarse y que terminó cerrando por impagos y por el impacto de la pandemia.. La resolución, dictada en aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad, pone fin a un proceso concursal que había dejado al afectado en una situación límite, tanto económica como personal. El tribunal concluye que el empresario actuó en todo momento de buena fe y que su situación fue consecuencia de factores ajenos a su control, especialmente la gestión negligente de sus socios y el desplome del consumo durante la crisis sanitaria.. El origen del problema se remonta a la puesta en marcha del restaurante, un proyecto en el que el empresario volcó sus ahorros y grandes expectativas. Sin embargo, la falta de viabilidad del negocio y la actuación de sus socios provocaron una acumulación de deudas que acabó afectando a empleados, proveedores y administraciones públicas. En 2022, según su propio testimonio, sus socios le comunicaron que dejarían de asumir pagos, dejándole solo ante una deuda creciente si quería mantener el negocio abierto.. A esta situación se sumaron los efectos persistentes del Covid-19, que golpearon con especial dureza al sector de la hostelería. En un intento por sostener el negocio y hacer frente a las nóminas, el empresario recurrió a préstamos, lo que agravó aún más su situación financiera. Finalmente, se vio obligado a cerrar el establecimiento, entrando en una espiral de endeudamiento que acabó siendo insostenible.. El deterioro no fue solo económico. El afectado llegó a desarrollar una enfermedad autoinmune y una profunda depresión, en un contexto marcado además por la presión constante de bancos y empresas de recobro. Según relató, incluso llegaron a presentarse en su domicilio para exigir el pago, generando una situación de gran angustia para él y su familia.. El punto de inflexión llegó en 2025, cuando decidió acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad tras conocer otros casos similares. A través de este mecanismo legal, diseñado para ofrecer una salida a deudores que han actuado de forma responsable, inició un proceso que ha culminado ahora con la cancelación total de su deuda.. La abogada que ha llevado, de Bergadà Abogados, el caso subraya que la clave ha sido demostrar que el empresario intentó en todo momento salvar su negocio y cumplir con sus obligaciones, pero que acabó atrapado por circunstancias externas.
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