No son días sencillos para la ministra valenciana y secretaria general del PSPV, Diana Morant. Si el lunes todos los ojos estaban puestos en su figura tras el segundo fracaso electoral de una ministra en unas elecciones autonómicas, ayer la imputación por supuesto tráfico de influencias, organización criminal y blanqueo de capitales al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue un nuevo golpe para la que se presentó como la «niña de Zapatero» en 2019.. Morant tuvo que salir a defender ayer en Madrid en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros su idoneidad para liderar la candidatura socialista al Palau de la Generalitat. «Para mí, levantarme hoy en Madrid, o en Valencia, o en Bruselas no hace que mi prioridad no sea la mejora de la vida de los valencianos y las valencianas», dijo ayer. «¿Si yo ahora siguiera siendo alcaldesa sería mejor candidata a presidenta de la Generalitat?», preguntó al aire, en una clara referencia al perfil del actual presidente, Juanfran Pérez Llorca, quien en su currículum databa su mandato como primer edil de Finestrat. «Para mí, mi acción como ministra es mejor que la de los valencianos para los valencianos», dijo.. Morant fue nombrada ministra en 2021 tras haber sido alcaldesa de Gandía desde 2015, un bastión socialista en La Safor. El fracaso electoral de Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero en Andalucía puesto en el ojo del huracán la estrategia socialista y las posibilidades de una Morant que no ha conseguido despegar en las encuestas, ni en los peores momentos de popularidad del ya expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón. Su cercanía con Zapatero ahora también le puede jugar una mala pasada.. En 2019, Morant le invitó a hacer campaña con él para su reelección como alcaldesa en Gandía junto con el entonces presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y entre risas y aplausos, afirmó en público que el expresidente del Gobierno había sido su mentor. «José Luis, yo me he definido muchísimas veces como una niña de Zapatero. Y lo digo así porque te considero mi padre político. Contigo tuve un despertar», afirmó.. Desde el PPCV buscan explotar este momento de debilidad del Gobierno para poner en entredicho el perfil de Morant. Si el lunes el síndico del PPCV en Les Corts, Nando Pastor, pronosticó que «no hay dos sin tres» derrotas en referencia a su futuro político, ayer el portavoz del Consell pidió que aclarara su relación con Zapatero, ironizando sobre lo «visionaria» que ha sido con sus socios políticos: «Su padre político es el triple imputado Zapatero; tuvo de número 2 a Ábalos, en la cárcel; y como número 1, a José María Ángel, presuntamente falsificando un título que ella mismo acreditó como ministra que era falso», listó Miguel Barrachina.
Los populares explotan ya su cercanía al expresidente tras su imputación y su condición de ministras tras el fracaso de Pilar Alegría y María Jesús Montero en Aragón y Andalucía
No son días sencillos para la ministra valenciana y secretaria general del PSPV, Diana Morant. Si el lunes todos los ojos estaban puestos en su figura tras el segundo fracaso electoral de una ministra en unas elecciones autonómicas, ayer la imputación por supuesto tráfico de influencias, organización criminal y blanqueo de capitales al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue un nuevo golpe para la que se presentó como la «niña de Zapatero» en 2019.. Morant tuvo que salir a defender ayer en Madrid en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros su idoneidad para liderar la candidatura socialista al Palau de la Generalitat. «Para mí, levantarme hoy en Madrid, o en Valencia, o en Bruselas no hace que mi prioridad no sea la mejora de la vida de los valencianos y las valencianas», dijo ayer. «¿Si yo ahora siguiera siendo alcaldesa sería mejor candidata a presidenta de la Generalitat?», preguntó al aire, en una clara referencia al perfil del actual presidente, Juanfran Pérez Llorca, quien en su currículum databa su mandato como primer edil de Finestrat. «Para mí, mi acción como ministra es mejor que la de los valencianos para los valencianos», dijo.. Morant fue nombrada ministra en 2021 tras haber sido alcaldesa de Gandía desde 2015, un bastión socialista en La Safor. El fracaso electoral de Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero en Andalucía puesto en el ojo del huracán la estrategia socialista y las posibilidades de una Morant que no ha conseguido despegar en las encuestas, ni en los peores momentos de popularidad del ya expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón. Su cercanía con Zapatero ahora también le puede jugar una mala pasada.. En 2019, Morant le invitó a hacer campaña con él para su reelección como alcaldesa en Gandía junto con el entonces presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y entre risas y aplausos, afirmó en público que el expresidente del Gobierno había sido su mentor. «José Luis, yo me he definido muchísimas veces como una niña de Zapatero. Y lo digo así porque te considero mi padre político. Contigo tuve un despertar», afirmó.. Desde el PPCV buscan explotar este momento de debilidad del Gobierno para poner en entredicho el perfil de Morant. Si el lunes el síndico del PPCV en Les Corts, Nando Pastor, pronosticó que «no hay dos sin tres» derrotas en referencia a su futuro político, ayer el portavoz del Consell pidió que aclarara su relación con Zapatero, ironizando sobre lo «visionaria» que ha sido con sus socios políticos: «Su padre político es el triple imputado Zapatero; tuvo de número 2 a Ábalos, en la cárcel; y como número 1, a José María Ángel, presuntamente falsificando un título que ella mismo acreditó como ministra que era falso», listó Miguel Barrachina.
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