Javier Pérez Campos (Ciudad Real, 1989) tuvo muy claro desde la infancia que quería ser periodista y se aplicó para conseguirlo, con la inspiración de Iker Jiménez, uno de los máximos representantes del periodismo del misterio. Su tenacidad y, especialmente, su inagotable curiosidad le permitieron llegar a trabajar, codo con codo, con el célebre periodista vitoriano, en programas televisivos como Cuarto Milenio y Horizonte.. La mentalidad abierta que es requisito indispensable para abordar temas no siempre tangibles, le ha permitido hacer acopio de una inmensa cantidad de datos en múltiples frentes. Esa característica le llevó a participar en la charla titulada ‘Las mecánicas del terror’, dentro de la Play CyL Summit, un simposio celebrado en Zamora como antesala del CyL Games Show, que ha atraído a miles de personas aficionadas al sector de los videojuegos y las últimas tecnologías.. ¿Cómo llegó a convertirse en periodista del misterio?. Por casualidad, cayó en mis manos el libro ‘Enigmas sin resolver’, de Iker Jiménez, con una tapa blanca, con la Torre de Ochate en la portada. Lo tenía mi tío y, cuando yo iba a comer a su casa los domingos, me encantaba hojearlo. Hablaba de cosas extrañas de un pueblo maldito abandonado, en Vitoria, de un cuerpo extraño encontrado junto a las vías de un tren. Esas navidades, los Reyes Magos me regalaron la segunda parte de ese libro. Pensé que el autor, Iker Jiménez, tenía formación de periodista y, entonces, desde los doce años ya tuve claro que quería estudiar Periodismo. Fíjate lo bonito, la sincronía y la magia de este mundo que, al final, he terminado trabajando junto a Iker Jiménez.. ¿Cuáles son su temas preferidos?. Los que me fascinan son los que tienen que ver con lo trascendente, que es la gran pregunta que nos acompaña desde el origen de la conciencia. ¿Qué hay más allá de la muerte? Ahora hay grandes autores de best-sellers como Dan Brown que han hecho novelas sobre el tema, hay médicos y científicos que lo están estudiando desde el ámbito de la ciencia y la neurología, qué sucede cuando morimos, si realmente la muerte existe o si hay algo más allá. Ese es el tema al que he dedicado gran parte de mi obra. Tengo varios libros como ‘Los otros’, ‘Los guardianes’, ‘Los intrusos’, publicados con la editorial Planeta.. ¿Cuál ha sido la historia más apasionante que ha perseguido?. La de Ron DiFrancesco, un bróker que trabajaba en la planta 84 de la Torre Sur del World Trade Center y que fue la última en salir el 11 de septiembre de 2001. Dijo que le había guiado una voz. Pasé años buscándole. Averigüé que era de Canadá. Pasé días llamando con listines telefónicos a todos los que se apellidaban así. Al final, di con él y conseguí que viniera a España a contar su historia ante las cámaras de Cuarto Milenio. Para mí, es una historia muy bonita porque, además, establecimos un vínculo personal que hemos mantenido. Mientras todo el mundo subía para intentar llegar a la azotea, la voz le guió hacia abajo, le obligó a saltar columnas de fuego que, de manera racional, no habría saltado. Cuando salió de la torre, la voz desapareció para siempre. Un gran neurólogo, Oliver Sacks, estudió las voces que salvan vidas y le ha pasado a mucha más gente.. Y, ¿en Castilla y León?. He investigado el terrible accidente del autobús escolar que cayó al río Órbigo en Santa Cristina de la Polvorosa el 10 de abril de 1979. La historia me impresionó tanto que acabé escribiendo sobre ella en mi libro ‘Los ecos de la tragedia’. También me fascina el amplio bestiario de Castilla y León. Es un territorio muy rico en leyendas, seres mitológicos, tesoros… Mi libro de cabecera para conocer estos seres es ‘El mundo encantado de Castilla y León’, escrito por Jesús Callejo e ilustrado por Tomás Hijo.. Esa fascinación por el más allá ¿supone buscar una demostración empírica de la existencia de Dios?. Bueno, seguramente, en el fondo, todo está conectado, lo trascendente, el sentido de la existencia. También es muy interesante preguntarse por qué a unos les apareció esa voz que les salvó y a otros, no. ¿Por qué no tuvieron esa suerte? Otros dirían que hablan de la ‘teoría del pacto’ de J. J. Benítez. Yo he investigado a muchas personas que han salvado su vida de esta manera. Puede ser algo realmente exógeno y sobrenatural o puede ser algo no menos milagroso, que es el puro instinto de supervivencia; nuestro organismo, reaccionando de manera extrema a la necesidad de vivir y generando alucinaciones que nos salvan la vida. Esto nunca lo sabremos. Es lo bonito del misterio. Pero lo curioso es que todos los supervivientes de este tipo de tragedias han tenido la necesidad de ayudar, después, a otros. En mi libro ‘Los guardianes’, en el que yo hablaba de estos ayudantes sobrenaturales, termino dándome cuenta de que los verdaderos guardianes son los de carne y hueso. Son estas personas que terminan ayudando a otros.. Ante todo ese mundo misterioso, ¿qué hace un periodista hablando de ‘Las mecánicas del terror’ en un simposio sobre el sector de los videojuegos?. (Sonríe). Pues mira, a mí siempre me ha gustado experimentar el miedo, que ha sido una parte fundamental de mi vida porque creo que es una emoción que nos hace sentir vivos. Es una emoción muy profunda; seguramente, una de las más instintivas que custodiamos todavía en nuestro cerebro más primitivo. Hay unos miedos que tenemos guardados en nuestro ADN y, en mi experimentación, por el miedo, he llegado a ir a lugares como el Bosque de los Suicidios, en Japón, a pasar allí la noche, a dormir en un lugar marcado por la tragedia, la muerte y el misterio. He dormido en palacios abandonados, en sitios donde ocurren cosas extrañas y lo experimentado y lo he investigado, también, desde el ámbito de los videojuegos. El mundo del videojuego me parece el sector más puro desde el que uno puede experimentar lo más cercano a un miedo auténtico. Estos videojuegos en primera persona, como el Resident Evil 9, que ha vendido millones de copias, es una muestra de que la juventud y la gente de 30 y 40 años sigue queriendo exponerse a un miedo controlado.. El videojuego, que requiere entrenamiento, repeticiones, memoria y coordinación, ¿es el último reducto de la paciencia?. Es muy interesante esto que me dices porque este género, en particular, el ‘survival horror’, en el que el protagonista tiene que sobrevivir a amenazas exógenas, requiera un poco de pausa y es curioso porque no es un juego que ofrezca cientos de estímulos, que complazca fácilmente al jugador sino, más bien, le obliga a tener un poco de paciencia, tiene puzzles que requieren esfuerzo mental. Es curioso que juegos de este tipo estén funcionando también entre la juventud y es signo de que cada sector tecnológico tiene sus ritmos. El videojuego exige destreza y aprendizaje. Seguramente, el videojuego sea el último exponente de la paciencia.. ¿Estamos ‘ofuscados por el terror tecnológico’, como dijo Darth Vader al gobernador Tarkin en ‘Star Wars’?. Creo que la sociedad, en todas las etapas de la historia, se ha ofuscado con el terror a la modernidad. Seguramente, cuando llegó la imprenta era el terror y, también, cuando llegó la revolución industrial. Ahora, la Inteligencia Artificial supone otra especie de revolución industrial y hay sectores que ya se están preparando para el enorme impacto que esto puede producir. Sin ir más lejos, en un sector como el del videojuego, siempre se ha comentado y ha habido mucho miedo a que pudiera influir en las mentalidades de algunos psicópatas y que fuera las causa de algunas masacres en Estados Unidos, por ejemplo. Antes, se decía lo mismo del cine, de los cómics, del rock…. ¿Cuál es su videoconsola favorita?. La que me cambió la vida fue la PlayStation 1. La Game Boy estaba en casa de mis padres y fue el primer contacto. La primera Nintendo, la 64, también fue fundamental. Después PlayStation 1 fue como el shock brutal donde conocí juegos como Resident Evil y Crash Bandicoot. A partir de ahí, la que ha generado mayor shock fue la Nintendo Switch, por esa capacidad de ser una consola de sobremesa y, a la vez, una consola portátil.. ¿Cree en la vida extraterrestre o se queda con la paradoja de Fermi?. Me parece que es más probable que haya vida extraterrestre a que no la haya. Si fuéramos los únicos en un planeta habitable, sería un auténtico milagro, ¿no? Es decir, si la sopa de la vida se ha producido aquí, creo que podría haber vida en otros planetas, pero no como esta. A lo mejor, es microscópica.. ¿Eso presupone la existencia de una deidad o hay que creer en la teoría de la panspermia?. Bueno, no son incompatibles. Si sigues la teoría de la panspermia, te preguntas de dónde surge todo, terminas llegando a la misma pregunta y a la misma conclusión. Al final, es el problema y, a la vez, virtud de la fe. Yo no le quito el menor ápice de virtud a la fe.. Libertad para preguntar, libertad para no responder. ¿Es usted creyente?. Sí.. Y esa condición, ¿ayuda o constriñe?. A mí, me ayuda. Por ejemplo. En una situación de pérdida muy dolorosa, evidentemente, es un punto de apoyo muy importante. Creer que la gente buena, que la gente a la que quieres y que te ha protegido en momentos fundamentales de tu vida va a ir a un lugar mejor o va a seguir como una energía -porque ni se crea ni se destruye-, es un buen apoyo. De hecho, en el Nuevo Testamento hay una serie de valores que son casi preceptos también de conducta habitual en el día día. Venimos de una tradición judeocristiana que es fundamental en nuestro modo de comportamiento. Va todo increíblemente enlazado para quien lea un poquito al detalle la Biblia.. ¿Ezequiel vio la rueda?. Eso es. Hay muchas historias OVNI en la Biblia. Ezequiel vio la rueda, sí. Fíjate, una de las entrevistas más interesantes que he hecho en los últimos meses fue a Diana Walsh, es una profesora universitaria de las religiones en Estados Unidos y ha escrito un libro maravilloso que se llama ‘Los creyentes’. Ha hecho un estudio comparado entre la religión y el fenómeno OVNI. Resulta que, cuando estudias a los místicos que levitaban o que se bilocaban es, en el fondo, lo mismo que describe.. ¿Cuál es su siguiente proyecto?. Me voy a a Londres a estudiar unas estelas mesopotámicas maravillosas de los primeros fantasmas de la historia, que están allí expuestas. Voy a fotografiarlas, a entrevistar a algunos conservadores del Museo Británico donde se custodian estas estelas y a estudiar que algunos de estos conservadores afirman haber visto sombras en los fondos del Museo. Es una cosa fascinante porque se mezclan formación académica y científica.
El escritor y periodista del misterio participa en Zamora en la Play CyL Summit, en una charla titulada ‘Las mecánicas del terror’
Javier Pérez Campos (Ciudad Real, 1989) tuvo muy claro desde la infancia que quería ser periodista y se aplicó para conseguirlo, con la inspiración de Iker Jiménez, uno de los máximos representantes del periodismo del misterio. Su tenacidad y, especialmente, su inagotable curiosidad le permitieron llegar a trabajar, codo con codo, con el célebre periodista vitoriano, en programas televisivos como Cuarto Milenio y Horizonte.. La mentalidad abierta que es requisito indispensable para abordar temas no siempre tangibles, le ha permitido hacer acopio de una inmensa cantidad de datos en múltiples frentes. Esa característica le llevó a participar en la charla titulada ‘Las mecánicas del terror’, dentro de la Play CyL Summit, un simposio celebrado en Zamora como antesala del CyL Games Show, que ha atraído a miles de personas aficionadas al sector de los videojuegos y las últimas tecnologías.. ¿Cómo llegó a convertirse en periodista del misterio?. Por casualidad, cayó en mis manos el libro ‘Enigmas sin resolver’, de Iker Jiménez, con una tapa blanca, con la Torre de Ochate en la portada. Lo tenía mi tío y, cuando yo iba a comer a su casa los domingos, me encantaba hojearlo. Hablaba de cosas extrañas de un pueblo maldito abandonado, en Vitoria, de un cuerpo extraño encontrado junto a las vías de un tren. Esas navidades, los Reyes Magos me regalaron la segunda parte de ese libro. Pensé que el autor, Iker Jiménez, tenía formación de periodista y, entonces, desde los doce años ya tuve claro que quería estudiar Periodismo. Fíjate lo bonito, la sincronía y la magia de este mundo que, al final, he terminado trabajando junto a Iker Jiménez.. ¿Cuáles son su temas preferidos?. Los que me fascinan son los que tienen que ver con lo trascendente, que es la gran pregunta que nos acompaña desde el origen de la conciencia. ¿Qué hay más allá de la muerte? Ahora hay grandes autores de best-sellers como Dan Brown que han hecho novelas sobre el tema, hay médicos y científicos que lo están estudiando desde el ámbito de la ciencia y la neurología, qué sucede cuando morimos, si realmente la muerte existe o si hay algo más allá. Ese es el tema al que he dedicado gran parte de mi obra. Tengo varios libros como ‘Los otros’, ‘Los guardianes’, ‘Los intrusos’, publicados con la editorial Planeta.. ¿Cuál ha sido la historia más apasionante que ha perseguido?. La de Ron DiFrancesco, un bróker que trabajaba en la planta 84 de la Torre Sur del World Trade Center y que fue la última en salir el 11 de septiembre de 2001. Dijo que le había guiado una voz. Pasé años buscándole. Averigüé que era de Canadá. Pasé días llamando con listines telefónicos a todos los que se apellidaban así. Al final, di con él y conseguí que viniera a España a contar su historia ante las cámaras de Cuarto Milenio. Para mí, es una historia muy bonita porque, además, establecimos un vínculo personal que hemos mantenido. Mientras todo el mundo subía para intentar llegar a la azotea, la voz le guió hacia abajo, le obligó a saltar columnas de fuego que, de manera racional, no habría saltado. Cuando salió de la torre, la voz desapareció para siempre. Un gran neurólogo, Oliver Sacks, estudió las voces que salvan vidas y le ha pasado a mucha más gente.. Y, ¿en Castilla y León?. He investigado el terrible accidente del autobús escolar que cayó al río Órbigo en Santa Cristina de la Polvorosa el 10 de abril de 1979. La historia me impresionó tanto que acabé escribiendo sobre ella en mi libro ‘Los ecos de la tragedia’. También me fascina el amplio bestiario de Castilla y León. Es un territorio muy rico en leyendas, seres mitológicos, tesoros… Mi libro de cabecera para conocer estos seres es ‘El mundo encantado de Castilla y León’, escrito por Jesús Callejo e ilustrado por Tomás Hijo.. Esa fascinación por el más allá ¿supone buscar una demostración empírica de la existencia de Dios?. Bueno, seguramente, en el fondo, todo está conectado, lo trascendente, el sentido de la existencia. También es muy interesante preguntarse por qué a unos les apareció esa voz que les salvó y a otros, no. ¿Por qué no tuvieron esa suerte? Otros dirían que hablan de la ‘teoría del pacto’ de J. J. Benítez. Yo he investigado a muchas personas que han salvado su vida de esta manera. Puede ser algo realmente exógeno y sobrenatural o puede ser algo no menos milagroso, que es el puro instinto de supervivencia; nuestro organismo, reaccionando de manera extrema a la necesidad de vivir y generando alucinaciones que nos salvan la vida. Esto nunca lo sabremos. Es lo bonito del misterio. Pero lo curioso es que todos los supervivientes de este tipo de tragedias han tenido la necesidad de ayudar, después, a otros. En mi libro ‘Los guardianes’, en el que yo hablaba de estos ayudantes sobrenaturales, termino dándome cuenta de que los verdaderos guardianes son los de carne y hueso. Son estas personas que terminan ayudando a otros.. Ante todo ese mundo misterioso, ¿qué hace un periodista hablando de ‘Las mecánicas del terror’ en un simposio sobre el sector de los videojuegos?. (Sonríe). Pues mira, a mí siempre me ha gustado experimentar el miedo, que ha sido una parte fundamental de mi vida porque creo que es una emoción que nos hace sentir vivos. Es una emoción muy profunda; seguramente, una de las más instintivas que custodiamos todavía en nuestro cerebro más primitivo. Hay unos miedos que tenemos guardados en nuestro ADN y, en mi experimentación, por el miedo, he llegado a ir a lugares como el Bosque de los Suicidios, en Japón, a pasar allí la noche, a dormir en un lugar marcado por la tragedia, la muerte y el misterio. He dormido en palacios abandonados, en sitios donde ocurren cosas extrañas y lo experimentado y lo he investigado, también, desde el ámbito de los videojuegos. El mundo del videojuego me parece el sector más puro desde el que uno puede experimentar lo más cercano a un miedo auténtico. Estos videojuegos en primera persona, como el Resident Evil 9, que ha vendido millones de copias, es una muestra de que la juventud y la gente de 30 y 40 años sigue queriendo exponerse a un miedo controlado.. El videojuego, que requiere entrenamiento, repeticiones, memoria y coordinación, ¿es el último reducto de la paciencia?. Es muy interesante esto que me dices porque este género, en particular, el ‘survival horror’, en el que el protagonista tiene que sobrevivir a amenazas exógenas, requiera un poco de pausa y es curioso porque no es un juego que ofrezca cientos de estímulos, que complazca fácilmente al jugador sino, más bien, le obliga a tener un poco de paciencia, tiene puzzles que requieren esfuerzo mental. Es curioso que juegos de este tipo estén funcionando también entre la juventud y es signo de que cada sector tecnológico tiene sus ritmos. El videojuego exige destreza y aprendizaje. Seguramente, el videojuego sea el último exponente de la paciencia.. ¿Estamos ‘ofuscados por el terror tecnológico’, como dijo Darth Vader al gobernador Tarkin en ‘Star Wars’?. Creo que la sociedad, en todas las etapas de la historia, se ha ofuscado con el terror a la modernidad. Seguramente, cuando llegó la imprenta era el terror y, también, cuando llegó la revolución industrial. Ahora, la Inteligencia Artificial supone otra especie de revolución industrial y hay sectores que ya se están preparando para el enorme impacto que esto puede producir. Sin ir más lejos, en un sector como el del videojuego, siempre se ha comentado y ha habido mucho miedo a que pudiera influir en las mentalidades de algunos psicópatas y que fuera las causa de algunas masacres en Estados Unidos, por ejemplo. Antes, se decía lo mismo del cine, de los cómics, del rock…. ¿Cuál es su videoconsola favorita?. La que me cambió la vida fue la PlayStation 1. La Game Boy estaba en casa de mis padres y fue el primer contacto. La primera Nintendo, la 64, también fue fundamental. Después PlayStation 1 fue como el shock brutal donde conocí juegos como Resident Evil y Crash Bandicoot. A partir de ahí, la que ha generado mayor shock fue la Nintendo Switch, por esa capacidad de ser una consola de sobremesa y, a la vez, una consola portátil.. ¿Cree en la vida extraterrestre o se queda con la paradoja de Fermi?. Me parece que es más probable que haya vida extraterrestre a que no la haya. Si fuéramos los únicos en un planeta habitable, sería un auténtico milagro, ¿no? Es decir, si la sopa de la vida se ha producido aquí, creo que podría haber vida en otros planetas, pero no como esta. A lo mejor, es microscópica.. ¿Eso presupone la existencia de una deidad o hay que creer en la teoría de la panspermia?. Bueno, no son incompatibles. Si sigues la teoría de la panspermia, te preguntas de dónde surge todo, terminas llegando a la misma pregunta y a la misma conclusión. Al final, es el problema y, a la vez, virtud de la fe. Yo no le quito el menor ápice de virtud a la fe.. Libertad para preguntar, libertad para no responder. ¿Es usted creyente?. Sí.. Y esa condición, ¿ayuda o constriñe?. A mí, me ayuda. Por ejemplo. En una situación de pérdida muy dolorosa, evidentemente, es un punto de apoyo muy importante. Creer que la gente buena, que la gente a la que quieres y que te ha protegido en momentos fundamentales de tu vida va a ir a un lugar mejor o va a seguir como una energía -porque ni se crea ni se destruye-, es un buen apoyo. De hecho, en el Nuevo Testamento hay una serie de valores que son casi preceptos también de conducta habitual en el día día. Venimos de una tradición judeocristiana que es fundamental en nuestro modo de comportamiento. Va todo increíblemente enlazado para quien lea un poquito al detalle la Biblia.. ¿Ezequiel vio la rueda?. Eso es. Hay muchas historias OVNI en la Biblia. Ezequiel vio la rueda, sí. Fíjate, una de las entrevistas más interesantes que he hecho en los últimos meses fue a Diana Walsh, es una profesora universitaria de las religiones en Estados Unidos y ha escrito un libro maravilloso que se llama ‘Los creyentes’. Ha hecho un estudio comparado entre la religión y el fenómeno OVNI. Resulta que, cuando estudias a los místicos que levitaban o que se bilocaban es, en el fondo, lo mismo que describe.. ¿Cuál es su siguiente proyecto?. Me voy a a Londres a estudiar unas estelas mesopotámicas maravillosas de los primeros fantasmas de la historia, que están allí expuestas. Voy a fotografiarlas, a entrevistar a algunos conservadores del Museo Británico donde se custodian estas estelas y a estudiar que algunos de estos conservadores afirman haber visto sombras en los fondos del Museo. Es una cosa fascinante porque se mezclan formación académica y científica.
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