La muerte de cinco buceadores italianos en el sistema de cuevas de Devana Kandu, en Maldivas, podría tener una explicación: un error de orientación dentro de una cueva completamente oscura. Un equipo de especialistas finlandeses ha sugerido que el grupo tomó un túnel equivocado al intentar salir de la llamada “cueva de los tiburones”, situada a unos 49 metros de profundidad.. Según La Repubblica, los cuerpos fueron hallados en un corredor sin salida, a la izquierda de un banco de arena que, al entrar, se sortea con facilidad, pero que al salir “casi parece una pared”. Ese efecto óptico habría ocultado el pasadizo correcto. “Los cuerpos de los buzos fueron encontrados todos dentro, como si lo hubieran confundido con el correcto”, publicó el diario italiano.. La consejera delegada de DAN Europe, Laura Marroni, explicó que la cueva comienza con una cámara amplia y luminosa, seguida de un pasillo de unos 30 metros que conduce a una segunda sala sin luz natural. Entre ambas se encuentra el banco de arena que habría provocado la confusión fatal. “No había escapatoria”, afirmó Marroni.. Apenas diez minutos de aire: el margen imposible. Marroni calcula que, cuando se dieron cuenta del error, a los buceadores les quedaban 10 minutos o menos de aire. “Darse cuenta de que el camino es el equivocado y tener poco aire, quizás después de ir y venir varias veces, es aterrador. Entonces uno respira rápido y el suministro de aire disminuye”, explicó.. Entre las víctimas se encontraban la profesora de ecología Mónica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, la investigadora Muriel Oddenino, el biólogo marino Federico Gualtieri y el instructor Gianluca Benedetti. El marido de Montefalcone, Carlo Sommacal, declaró que su esposa había realizado unas 5.000 inmersiones y “nunca había sido imprudente”.. El grupo había zarpado desde el yate Duke of York, que no contaba con autorización para inmersiones por debajo de los 100 pies (unos 30 metros). El turoperador italiano negó haber aprobado una inmersión tan profunda, según declaró su abogado al Corriere della Sera.. Seis muertos en total: el peor accidente de buceo en la historia de Maldivas. Además de los cinco turistas, falleció el buzo militarMohamed Mahudhee, víctima de una enfermedad por descompresión durante las labores de rescate. Las autoridades locales califican el suceso como el peor incidente de buceo registrado en el país.. Los investigadores no descartan que una corriente repentina pudiera haber empujado al grupo hacia el interior de la cueva, un fenómeno conocido como efecto Venturi, que puede generar una succión inesperada en espacios estrechos.
La muerte de cinco buceadores italianos en el sistema de cuevas de Devana Kandu, en Maldivas, podría tener una explicación: un error de orientación dentro de una cueva completamente oscura. Un equipo de especialistas finlandeses ha sugerido que el grupo tomó un túnel equivocado al intentar salir de la llamada “cueva de los tiburones”, situada a unos 49 metros de profundidad.. Según La Repubblica, los cuerpos fueron hallados en un corredor sin salida, a la izquierda de un banco de arena que, al entrar, se sortea con facilidad, pero que al salir “casi parece una pared”. Ese efecto óptico habría ocultado el pasadizo correcto. “Los cuerpos de los buzos fueron encontrados todos dentro, como si lo hubieran confundido con el correcto”, publicó el diario italiano.. La consejera delegada de DAN Europe, Laura Marroni, explicó que la cueva comienza con una cámara amplia y luminosa, seguida de un pasillo de unos 30 metros que conduce a una segunda sala sin luz natural. Entre ambas se encuentra el banco de arena que habría provocado la confusión fatal. “No había escapatoria”, afirmó Marroni.. Apenas diez minutos de aire: el margen imposible. Marroni calcula que, cuando se dieron cuenta del error, a los buceadores les quedaban 10 minutos o menos de aire. “Darse cuenta de que el camino es el equivocado y tener poco aire, quizás después de ir y venir varias veces, es aterrador. Entonces uno respira rápido y el suministro de aire disminuye”, explicó.. Entre las víctimas se encontraban la profesora de ecología Mónica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, la investigadora Muriel Oddenino, el biólogo marino Federico Gualtieri y el instructor Gianluca Benedetti. El marido de Montefalcone, Carlo Sommacal, declaró que su esposa había realizado unas 5.000 inmersiones y “nunca había sido imprudente”.. El grupo había zarpado desde el yate Duke of York, que no contaba con autorización para inmersiones por debajo de los 100 pies (unos 30 metros). El turoperador italiano negó haber aprobado una inmersión tan profunda, según declaró su abogado al Corriere della Sera.. Seis muertos en total: el peor accidente de buceo en la historia de Maldivas. Además de los cinco turistas, falleció el buzo militar Mohamed Mahudhee, víctima de una enfermedad por descompresión durante las labores de rescate. Las autoridades locales califican el suceso como el peor incidente de buceo registrado en el país.. Los investigadores no descartan que una corriente repentina pudiera haber empujado al grupo hacia el interior de la cueva, un fenómeno conocido como efecto Venturi, que puede generar una succión inesperada en espacios estrechos.
Expertos finlandeses creen que el grupo quedó atrapado en un pasadizo sin salida tras perder la referencia visual en un banco de arena
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