Las cabinas telefónicas han vuelto este jueves a Salamanca en su forma británica roja icónica para que los viandantes puedan hacer una parada, y llamar a grandes literatos como Gloria Fuertes o Antonio Machado que les relaten un fragmento de sus obras.. Desde este mediodía, turistas y residentes han comenzado a experimentar con esta instalación participativa en la plaza de los Bandos, donde nació la escritora Carmen Martín Gaite, como parte del programa del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÀCYL).. Dentro de las cabinas, a través de un teléfono como los que ya nadie usa, se pueden escuchar las letras de Federico García Lorca o Emily Dickinson, o un fragmento del Quijote, una entrada del diccionario de María Moliner o unos versos de William Shakespeare en inglés.. La actividad puede disfrutarse este jueves y viernes por las mañanas de 12 a 14 horas y por las tardes de 18 a 21 horas, de manera libre e improvisada, como cuando había que hacer fila en una cabina callejera para comunicarse con alguien.. La compañía extremeña Proyecto Cultura estrena esta propuesta en Castilla y León en el marco del FÀCYL, como un espacio donde hacer reflexionar sobre la inmediatez de la era digital con el encuentro con un elemento antiguo, ya desconocido para el público más joven: cabinas de teléfono que ofrecen un escape hacia el pasado.. Un icono nostálgico. El transeúnte, sorprendido por la aparición de las cabinas en un lugar tan céntrico y tan de paso como la plaza de los Bandos, puede permitirse una pausa y un momento para la curiosidad, la reflexión, el silencio y la ruptura con la monotonía a través de la literatura.. El sonido del teléfono, el crujir de la línea, y las palabras que emergen a través del auricular llevan a quien se ha aventurado a entrar a la cabina a un lugar más íntimo, un espacio donde la poesía y la prosa se conviertan en experiencias sensoriales.. Proyecto Cultura ha escogido un elemento como la cabina por ser un icono de nostalgia, un símbolo de recuerdos que parecen ya lejanos sobre otras formas de comunicación previas a los teléfonos móviles y el entorno digital.. Y les dan una nueva función: conectar a las personas con las grandes mentes de la escritura para llevarles a un viaje desde la intimidad de un espacio pequeño y aislado, como si las palabras de los poetas y escritores fueran susurradas solo para el oyente.
Turistas y residentes han comenzado a experimentar con esta instalación participativa en la plaza de los Bandos
Las cabinas telefónicas han vuelto este jueves a Salamanca en su forma británica roja icónica para que los viandantes puedan hacer una parada, y llamar a grandes literatos como Gloria Fuertes o Antonio Machado que les relaten un fragmento de sus obras.. Desde este mediodía, turistas y residentes han comenzado a experimentar con esta instalación participativa en la plaza de los Bandos, donde nació la escritora Carmen Martín Gaite, como parte del programa del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León (FÀCYL).. Dentro de las cabinas, a través de un teléfono como los que ya nadie usa, se pueden escuchar las letras de Federico García Lorca o Emily Dickinson, o un fragmento del Quijote, una entrada del diccionario de María Moliner o unos versos de William Shakespeare en inglés.. La actividad puede disfrutarse este jueves y viernes por las mañanas de 12 a 14 horas y por las tardes de 18 a 21 horas, de manera libre e improvisada, como cuando había que hacer fila en una cabina callejera para comunicarse con alguien.. La compañía extremeña Proyecto Cultura estrena esta propuesta en Castilla y León en el marco del FÀCYL, como un espacio donde hacer reflexionar sobre la inmediatez de la era digital con el encuentro con un elemento antiguo, ya desconocido para el público más joven: cabinas de teléfono que ofrecen un escape hacia el pasado.. Un icono nostálgico. El transeúnte, sorprendido por la aparición de las cabinas en un lugar tan céntrico y tan de paso como la plaza de los Bandos, puede permitirse una pausa y un momento para la curiosidad, la reflexión, el silencio y la ruptura con la monotonía a través de la literatura.. El sonido del teléfono, el crujir de la línea, y las palabras que emergen a través del auricular llevan a quien se ha aventurado a entrar a la cabina a un lugar más íntimo, un espacio donde la poesía y la prosa se conviertan en experiencias sensoriales.. Proyecto Cultura ha escogido un elemento como la cabina por ser un icono de nostalgia, un símbolo de recuerdos que parecen ya lejanos sobre otras formas de comunicación previas a los teléfonos móviles y el entorno digital.. Y les dan una nueva función: conectar a las personas con las grandes mentes de la escritura para llevarles a un viaje desde la intimidad de un espacio pequeño y aislado, como si las palabras de los poetas y escritores fueran susurradas solo para el oyente.
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