El suflé de la compra del Sevilla por parte de Sergio Ramos y sus socios argentinos de Five Eleven Capital se ha venido abajo de manera parece que irreversible. La afición estaba ilusionada con el cambio en la propiedad y lo dejó claro en el último partido de Liga, ante el Real Madrid, cuando despidieron al actual presidente y vicepresidente con un cántico que mezclaba un insulto con una evidente alegría. Las reuniones se sucedían y lo que se filtraba de ellas es que todo estaba acordado, pero de repente todo se dio la vuelta y la nueva oferta presentada era muy a la baja. Las partes habían acordado la compraventa del Sevilla en unos 450 millones de euros menos la deuda neta (cifrada en unos 90 millones), pero el giro radical de los términos reducía la inversión a unos 100, que ya no vendrían de Five Eleven Capital, sino de una familia originaria de Monterrey (México).. Los actuales accionistas mayoritarios no tardaron en confirmar que rompían las negociaciones, porque el nuevo ofrecimiento era «inaceptable». Si no hay un nuevo giro de guion, todo apunta a que el proceso de venta del club vuelve a la casilla de salida, con lo que se pueden reactivar alguna de las otras ofertas que en algún momento estuvieron sobre la mesa. Sergio Ramos era una cabeza visible sensacional para el grupo que ha estado cerca de quedarse con la entidad, ya que es un canterano, sevillista de cuna y que incluso regresó al equipo después de su etapa en el Real Madrid y limó asperezas con una buena parte de la afición que se empeñaba en recordarle algunas cuentas pendientes. Ahora pesaba más la ilusión por rescatar al Sevilla y volverlo a colocar donde ha estado en tiempos bastante recientes, pero parece que el plan se viene abajo.. Monchi, al Espanyol. Una decepción para la hinchada que además tiene un daño colateral que no es cualquier cosa: el alejamiento de Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, el directivo más importante de la historia del club de Nervión. En un principio se daba casi por hecho que la llegada de SR4 suponía de manera automática la del director deportivo que ideó la época dorada de los títulos europeos, pero un desencuentro sobre el papel que cada uno podría representar en la nueva estructura hizo que el exportero se embarcara primero en el reflote del San Fernando y después firmara por el Espanyol, que estaba luchando por la misma permanencia ante el Sevilla entre otros equipos. No gustó en la parte rojiblanca de la ciudad que Monchi celebrara de manera excesiva los goles españolistas que perjudicaban los intereses sevillistas cuando casi ni había tomado posesión en Cornellá y le sacaron de la hemeroteca la frase de que nunca podría ser director deportivo en otro equipo de la Liga EA Sports.. La ola de optimismo que había generado la posible llegada de Ramos a la propiedad del club se ha borrado de un plumazo y a ello se une el bajón por la ausencia de Monchi, que con alguna de las otras ofertas de compra era muy factible que regresara al club de sus amores, pero que ahora se ha comprometido con el Espanyol para hacerlo crecer tras una temporada complicada. La duda ahora es el nombre del entrenador. Luis García tiene contrato y Bordalás era el candidato de Sergio Ramos, pero ahora…
El director deportivo firmó con el Espanyol tras no entenderse con el excapitán sevillista, cuya oferta de compra del club se ha caído
El suflé de la compra del Sevilla por parte de Sergio Ramos y sus socios argentinos de Five Eleven Capital se ha venido abajo de manera parece que irreversible. La afición estaba ilusionada con el cambio en la propiedad y lo dejó claro en el último partido de Liga, ante el Real Madrid, cuando despidieron al actual presidente y vicepresidente con un cántico que mezclaba un insulto con una evidente alegría. Las reuniones se sucedían y lo que se filtraba de ellas es que todo estaba acordado, pero de repente todo se dio la vuelta y la nueva oferta presentada era muy a la baja. Las partes habían acordado la compraventa del Sevilla en unos 450 millones de euros menos la deuda neta (cifrada en unos 90 millones), pero el giro radical de los términos reducía la inversión a unos 100, que ya no vendrían de Five Eleven Capital, sino de una familia originaria de Monterrey (México).. Los actuales accionistas mayoritarios no tardaron en confirmar que rompían las negociaciones, porque el nuevo ofrecimiento era «inaceptable». Si no hay un nuevo giro de guion, todo apunta a que el proceso de venta del club vuelve a la casilla de salida, con lo que se pueden reactivar alguna de las otras ofertas que en algún momento estuvieron sobre la mesa. Sergio Ramos era una cabeza visible sensacional para el grupo que ha estado cerca de quedarse con la entidad, ya que es un canterano, sevillista de cuna y que incluso regresó al equipo después de su etapa en el Real Madrid y limó asperezas con una buena parte de la afición que se empeñaba en recordarle algunas cuentas pendientes. Ahora pesaba más la ilusión por rescatar al Sevilla y volverlo a colocar donde ha estado en tiempos bastante recientes, pero parece que el plan se viene abajo.. Monchi, al Espanyol. Una decepción para la hinchada que además tiene un daño colateral que no es cualquier cosa: el alejamiento de Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, el directivo más importante de la historia del club de Nervión. En un principio se daba casi por hecho que la llegada de SR4 suponía de manera automática la del director deportivo que ideó la época dorada de los títulos europeos, pero un desencuentro sobre el papel que cada uno podría representar en la nueva estructura hizo que el exportero se embarcara primero en el reflote del San Fernando y después firmara por el Espanyol, que estaba luchando por la misma permanencia ante el Sevilla entre otros equipos. No gustó en la parte rojiblanca de la ciudad que Monchi celebrara de manera excesiva los goles españolistas que perjudicaban los intereses sevillistas cuando casi ni había tomado posesión en Cornellá y le sacaron de la hemeroteca la frase de que nunca podría ser director deportivo en otro equipo de la Liga EA Sports.. La ola de optimismo que había generado la posible llegada de Ramos a la propiedad del club se ha borrado de un plumazo y a ello se une el bajón por la ausencia de Monchi, que con alguna de las otras ofertas de compra era muy factible que regresara al club de sus amores, pero que ahora se ha comprometido con el Espanyol para hacerlo crecer tras una temporada complicada. La duda ahora es el nombre del entrenador. Luis García tiene contrato y Bordalás era el candidato de Sergio Ramos, pero ahora…
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