La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha completado con éxito su primera interceptación táctica de un objetivo orbital, una prueba en la que dos satélites de empresas privadas maniobraron en el espacio para simular la detección, aproximación e inspección de una nave potencialmente adversaria, informa Space.com. La interceptación no hay que entenderla como un impacto o una captura física, sino que consistió en localizar el objetivo, acercarse a él, seguirlo, fotografiarlo, caracterizarlo y alejarse después hacia una órbita segura. La misión se llama Victus Haze y forma parte del programa TacRS, las siglas en inglés de Espacio tácticamente responsivo. Si aparece un satélite no cooperativo en una órbita de interés, Estados Unidos quiere demostrar que puede reaccionar en cuestión de horas y no de meses. Primero con un lanzamiento rápido y después con una maniobra orbital capaz de identificar qué es ese objeto y qué está haciendo. La prueba llega poco después de que Rocket Lab batiera un récord de preparación para el vuelo espacial. La compañía lanzó el satélite Puma, de clase Pioneer, a bordo de un cohete Electron el 19 de junio desde Nueva Zelanda, solo 16 horas y 42 minutos después de recibir la orden de lanzamiento de la Fuerza Espacial. Puma era el segundo satélite de Victus Haze. En órbita ya esperaba JACKAL-0004, un vehículo de True Anomaly lanzado en mayo en un Falcon 9 de SpaceX. Una vez Puma estuvo en el espacio, Jackal recibió la tarea de adquirir el objetivo, aproximarse y obtener imágenes desde distintos ángulos. True Anomaly asegura que la operación orbital se completó en 61 horas, 11 horas antes del límite fijado de 72. La compañía ha explicado que ‘Jackal funcionó exactamente como estaba previsto, demostrando encendidos de propulsión precisos y una aproximación nominal, seguimiento autónomo de bucle cerrado, apuntamiento de precisión, obtención de imágenes y caracterización del objetivo antes de alejarse y regresar a su órbita base’. La maniobra es nueva para la Fuerza Espacial en este formato operativo, pero no convierte a Estados Unidos en el primer país que acerca satélites a otros objetos en órbita. Rusia y China han realizado durante años operaciones de encuentro y proximidad con satélites inspectores o de vigilancia, tecnologías de doble uso que pueden servir para inspección, mantenimiento o inteligencia militar. Otra categoría distinta son las pruebas antisatélite destructivas, como las realizadas por China en 2007, India en 2019 o Rusia en 2021, que destruyeron objetivos y generaron basura espacial. El logro de Victus Haze está en demostrar la capacidad militar de Estados Unidos para responder con rapidez ante un objeto sospechoso. ‘Victus Haze está preparada para seguir demostrando nuestra disposición a apoyarnos en nuestros socios comerciales para negar, interrumpir y contrarrestar cualquier ventaja adversaria, sin importar dónde intenten operar en el espa
La misión Victus Haze demuestra que Estados Unidos puede lanzar un satélite en muy poco tiempo y usarlo para identificar objetos sospechosos en órbita
La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha completado con éxito su primera interceptación táctica de un objetivo orbital, una prueba en la que dos satélites de empresas privadas maniobraron en el espacio para simular la detección, aproximación e inspección de una nave potencialmente adversaria, informa Space.com. La interceptación no hay que entenderla como un impacto o una captura física, sino que consistió en localizar el objetivo, acercarse a él, seguirlo, fotografiarlo, caracterizarlo y alejarse después hacia una órbita segura.La misión se llama Victus Haze y forma parte del programa TacRS, las siglas en inglés de Espacio tácticamente responsivo. Si aparece un satélite no cooperativo en una órbita de interés, Estados Unidos quiere demostrar que puede reaccionar en cuestión de horas y no de meses. Primero con un lanzamiento rápido y después con una maniobra orbital capaz de identificar qué es ese objeto y qué está haciendo.La prueba llega poco después de que Rocket Lab batiera un récord de preparación para el vuelo espacial. La compañía lanzó el satélite Puma, de clase Pioneer, a bordo de un cohete Electron el 19 de junio desde Nueva Zelanda, solo 16 horas y 42 minutos después de recibir la orden de lanzamiento de la Fuerza Espacial. Puma era el segundo satélite de Victus Haze. En órbita ya esperaba JACKAL-0004, un vehículo de True Anomaly lanzado en mayo en un Falcon 9 de SpaceX.Una vez Puma estuvo en el espacio, Jackal recibió la tarea de adquirir el objetivo, aproximarse y obtener imágenes desde distintos ángulos. True Anomaly asegura que la operación orbital se completó en 61 horas, 11 horas antes del límite fijado de 72. La compañía ha explicado que ‘Jackal funcionó exactamente como estaba previsto, demostrando encendidos de propulsión precisos y una aproximación nominal, seguimiento autónomo de bucle cerrado, apuntamiento de precisión, obtención de imágenes y caracterización del objetivo antes de alejarse y regresar a su órbita base’.La maniobra es nueva para la Fuerza Espacial en este formato operativo, pero no convierte a Estados Unidos en el primer país que acerca satélites a otros objetos en órbita. Rusia y China han realizado durante años operaciones de encuentro y proximidad con satélites inspectores o de vigilancia, tecnologías de doble uso que pueden servir para inspección, mantenimiento o inteligencia militar. Otra categoría distinta son las pruebas antisatélite destructivas, como las realizadas por China en 2007, India en 2019 o Rusia en 2021, que destruyeron objetivos y generaron basura espacial.El logro de Victus Haze está en demostrar la capacidad militar de Estados Unidos para responder con rapidez ante un objeto sospechoso. ‘Victus Haze está preparada para seguir demostrando nuestra disposición a apoyarnos en nuestros socios comerciales para negar, interrumpir y contrarrestar cualquier ventaja adversaria, sin importar dónde intenten operar en el espacio?
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