China quiere reforzar su capacidad para detectar y, llegado el caso, desviar asteroides potencialmente peligrosos. La Administración Nacional del Espacio de China, CNSA, ha anunciado que construirá un sistema coordinado de vigilancia terrestre y espacial para asteroides cercanos a la Tierra, con el objetivo de proporcionar alerta temprana y apoyo a la defensa planetaria frente a posibles impactos. El anuncio llega en un contexto en el que la defensa planetaria ya no es una cuestión puramente teórica. Hasta junio de 2026 se habían descubierto y catalogado más de 40.000 asteroides cercanos a la Tierra, según la información difundida por CCTV de la que se hace eco Global Times. Ninguno de ellos está confirmado en una trayectoria de colisión segura con nuestro planeta, pero el problema está en los objetos que aún no se han detectado, sobre todo los de menor tamaño, que pueden pasar inadvertidos hasta fechas relativamente cercanas. El sistema chino combinará observatorios en tierra con sensores en el espacio. No basta con ver un objeto cuando ya está cerca; para que cualquier maniobra de defensa planetaria sea viable, hay que detectar el asteroide con años de margen, calcular su órbita con precisión y confirmar si representa una amenaza real. China asegura que ya ha logrado avances iniciales en modelos y algoritmos de alerta temprana para riesgos de impacto y que trabaja en un sistema operativo de aviso para asteroides cercanos a la Tierra. La segunda parte del problema es qué hacer una vez detectada la amenaza. El método más directo es el impacto cinético, que consiste en estrellar una nave o misil contra el asteroide para modificar ligeramente su trayectoria. No se trata de destruirlo, sino de cambiar su rumbo lo suficiente para que, con el paso del tiempo, deje de cruzarse con la Tierra. Hay otras opciones más complejas, según ha explicado Song Zhongping, experto en asuntos militares y tecnología aeroespacial, a Global Times. Un tractor gravitatorio sería una nave que volaría cerca del asteroide durante un periodo prolongado. Su propia gravedad, aunque muy pequeña, tiraría del objeto de forma constante hasta alterar su órbita. La ablación láser consistiría en calentar la superficie del asteroide con láseres para vaporizar parte del material. Ese material expulsado actuaría como una especie de empuje natural en sentido contrario. Las técnicas de empuje continuo buscan el mismo objetivo mediante una fuerza sostenida durante semanas o meses, por ejemplo con motores instalados en una nave acoplada al asteroide. Aunque todo esto pueda parecer más propio de la ciencia-ficción, existe el precedente de DART, la misión de la NASA que en septiembre de 2022 impactó contra Dimorphos, una pequeña luna del asteroide Didymos. La prueba logró modificar su órbita alrededor de Didymos y confirmó que el impacto cinético puede funcionar como técnica de defensa planetaria si se aplica con suficiente antelación. NASA comuni
El plan combinará observatorios terrestres y sensores espaciales para detectar amenazas con antelación, mientras Pekín prepara una prueba de desvío por impacto cinético hacia 2027
China quiere reforzar su capacidad para detectar y, llegado el caso, desviar asteroides potencialmente peligrosos. La Administración Nacional del Espacio de China, CNSA, ha anunciado que construirá un sistema coordinado de vigilancia terrestre y espacial para asteroides cercanos a la Tierra, con el objetivo de proporcionar alerta temprana y apoyo a la defensa planetaria frente a posibles impactos. El anuncio llega en un contexto en el que la defensa planetaria ya no es una cuestión puramente teórica. Hasta junio de 2026 se habían descubierto y catalogado más de 40.000 asteroides cercanos a la Tierra, según la información difundida por CCTV de la que se hace eco Global Times. Ninguno de ellos está confirmado en una trayectoria de colisión segura con nuestro planeta, pero el problema está en los objetos que aún no se han detectado, sobre todo los de menor tamaño, que pueden pasar inadvertidos hasta fechas relativamente cercanas.El sistema chino combinará observatorios en tierra con sensores en el espacio. No basta con ver un objeto cuando ya está cerca; para que cualquier maniobra de defensa planetaria sea viable, hay que detectar el asteroide con años de margen, calcular su órbita con precisión y confirmar si representa una amenaza real. China asegura que ya ha logrado avances iniciales en modelos y algoritmos de alerta temprana para riesgos de impacto y que trabaja en un sistema operativo de aviso para asteroides cercanos a la Tierra.La segunda parte del problema es qué hacer una vez detectada la amenaza. El método más directo es el impacto cinético, que consiste en estrellar una nave o misil contra el asteroide para modificar ligeramente su trayectoria. No se trata de destruirlo, sino de cambiar su rumbo lo suficiente para que, con el paso del tiempo, deje de cruzarse con la Tierra.Hay otras opciones más complejas, según ha explicado Song Zhongping, experto en asuntos militares y tecnología aeroespacial, a Global Times. Un tractor gravitatorio sería una nave que volaría cerca del asteroide durante un periodo prolongado. Su propia gravedad, aunque muy pequeña, tiraría del objeto de forma constante hasta alterar su órbita. La ablación láser consistiría en calentar la superficie del asteroide con láseres para vaporizar parte del material. Ese material expulsado actuaría como una especie de empuje natural en sentido contrario. Las técnicas de empuje continuo buscan el mismo objetivo mediante una fuerza sostenida durante semanas o meses, por ejemplo con motores instalados en una nave acoplada al asteroide o situada junto a él.Aunque todo esto pueda parecer más propio de la ciencia-ficción, existe el precedente de DART, la misión de la NASA que en septiembre de 2022 impactó contra Dimorphos, una pequeña luna del asteroide Didymos. La prueba logró modificar su órbita alrededor de Didymos y confirmó que el impacto cinético puede funcionar como técnica de defensa planetaria si se aplica con suficiente antela
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