Los hechos hablan más que las palabras. Y la agenda de la nueva consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, así lo atestigua en los menos de dos meses en el cargo. Sobre todo, si se le compara con su antecesor en el puesto, el conseller José Antonio Rovira (ahora al frente de Hacienda), que estuvo cerca de año y medio al frente de este departamento.. Además, en materia de visitas culturales, Ortí, en este pequeño espacio de tiempo, ha sido mucho más prolífica que Rovira, a quien era raro verle en alguna comparecencia pública relacionada con la cultura.. Desde su nombramiento, Ortí ha asistido a la ópera -incluso ha acudido a los ensayos de la nueva propuesta de Les Arts, «Eugenio Oneguin», al teatro y ha visitado el Museo de Bellas Artes de Valencia. La pinacoteca valenciana ha sido el primer espacio expositivo al que ha acudido Ortí en una ronda de encuentros que la llevarán por otros museos valencianos.. En el caso de Rovira, accedió al cargo de conseller de Educación con el cambio de Gobierno en la Generalitat Valenciana tras las elecciones de 2023 aunque asumió las competencias de Cultura en verano de 2024 cuando Vox rompió el pacto con el PP y el que fuera responsable de este departamento, el también vicepresidente Vicente Barrera, salió del Consell. Desde verano de 2024, Rovira fue responsable de la gestión cultural de la Generalitat Valenciana.. No obstante, hubo que esperar varios meses -a diferencia de Ortí, hasta enero de 2025, para que al fin acudiera al Bellas Artes. Fue a una rueda de prensa sobre la presentación de la obra «Santa Faz» de Zurbarán. En julio, también participó en la presentación de la exhibición sobre el artista Pedro Orrente. Unos meses antes, Rovira acudió a la presentación de la nueva directora del IVAM, Blanca de la Torre, nombrada el pasado abril. Y también se le pudo ver en diciembre de 2024 en la inauguración de la exposición «Deconstruyendo la Abstracción. Pintura Valenciana (1970-2024)» en el Centro del Carmen de Valencia. Una agenda cultural a cuentagotas, espaciada en el tiempo, y en la que solía delegar en la que fuera secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar. No en vano, ella ha llevado, hasta su destitución el pasado diciembre tras el cambio de presidente de la Generalitat, el peso de la reconstrucción cultural tras la dana. Es más, Tébar fue el rostro visible de las diferentes presentaciones y, sobre todo, en las conversaciones con los afectados del sector cultural por la riada.. En cambio, Ortí, en apenas estas semanas, ha llegado, incluso, a asistir a la representación teatral de «Canviarem bolquers segons el BOE», un montaje de Patrícia Pardo que se estrenó en el Rialto. Un pequeño gesto que, no obstante, tiene relevancia si se tiene en cuenta el malestar que existe en la actualidad entre los profesionales del sector de las artes escénicas valencianas por la situación que atraviesa el Institut Valencia de Cultura (el retraso en las ayudas, por poner un ejemplo).. En materia de Educación, las cosas también ejemplifican el empeño de Ortí de demostrar su talante negociador y de diálogo, a diferencia de su antecesor. La nueva consellera se encontró con una huelga en el sector apenas dos semanas después de acceder al cargo. No hubo ni cien días de gracia para ella. Así que Ortí, decidió reunirse con ellos inmediatamente. Nada más empezar el año, mantuvo encuentros con los representantes de los sindicatos educativos (STEPV, ANPE, CSIF, CCOO y UGT PV).. Allí, para intentar apaciguar más protestas, Educación aceptó el calendario de negociaciones para mejorar las condiciones laborales y salariales de los docentes. Asimismo, hace apenas unos días también se reunió con otros organismos educativos.. Pero si algo llama la atención, al contrario que su antecesor, es que la nueva consellera sí ha acudido a los centros escolares afectados por la dana, es decir, se ha dejado ver por los municipios asolados por la riada. Ortí visitó Utiel y Chiva, dos epicentros de la tragedia, y cuyos centros quedaron muy afectados. La reconstrucción de los colegios devastados es uno de los retos a los que se enfrenta la consellera, sobre todo porque, en algunos casos, hay alumnos que no estudian en sus colegios y están en otras dependencias. Además, Ortí tampoco se arrugó a la hora de visitar Alfafar, zona afectada y en cuyo instituto los alumnos denunciaron temperaturas casi gélidas de hasta 13 grados. Ortí acudió al centro y anunció que se iba a iniciar el arreglo de la calefacción.. Cabe destacar que Rovira no acudió a ningún centro escolar de las zonas afectadas el pasado septiembre, en un momento complicado porque no todos los alumnos, ante la adecuación de los colegios para poder retomar la actividad, obligó a retrasar algunos días el regreso de los alumnos. El por entonces conseller prefirió acudir al inicio de curso en un centro escolar de la ciudad de Castellón.. Una, como decíamos, frenética agenda en apenas dos meses que la diferencia de su antecesor. En estas semanas, Ortí ha dialogado con los sindicatos y ha realizado guiños al sector cultural. Y, parece, será la tónica de lo que dure su mandato.
Ortí, a diferencia de su antecesor, acude a actos culturales, se reúne con los sindicatos y visita colegios afectados por la dana en menos de dos meses
Los hechos hablan más que las palabras. Y la agenda de la nueva consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, así lo atestigua en los menos de dos meses en el cargo. Sobre todo, si se le compara con su antecesor en el puesto, el conseller José Antonio Rovira (ahora al frente de Hacienda), que estuvo cerca de año y medio al frente de este departamento.. Además, en materia de visitas culturales, Ortí, en este pequeño espacio de tiempo, ha sido mucho más prolífica que Rovira, a quien era raro verle en alguna comparecencia pública relacionada con la cultura.. Desde su nombramiento, Ortí ha asistido a la ópera -incluso ha acudido a los ensayos de la nueva propuesta de Les Arts, «Eugenio Oneguin», al teatro y ha visitado el Museo de Bellas Artes de Valencia. La pinacoteca valenciana ha sido el primer espacio expositivo al que ha acudido Ortí en una ronda de encuentros que la llevarán por otros museos valencianos.. En el caso de Rovira, accedió al cargo de conseller de Educación con el cambio de Gobierno en la Generalitat Valenciana tras las elecciones de 2023 aunque asumió las competencias de Cultura en verano de 2024 cuando Vox rompió el pacto con el PP y el que fuera responsable de este departamento, el también vicepresidente Vicente Barrera, salió del Consell. Desde verano de 2024, Rovira fue responsable de la gestión cultural de la Generalitat Valenciana.. No obstante, hubo que esperar varios meses -a diferencia de Ortí, hasta enero de 2025, para que al fin acudiera al Bellas Artes. Fue a una rueda de prensa sobre la presentación de la obra «Santa Faz» de Zurbarán. En julio, también participó en la presentación de la exhibición sobre el artista Pedro Orrente. Unos meses antes, Rovira acudió a la presentación de la nueva directora del IVAM, Blanca de la Torre, nombrada el pasado abril. Y también se le pudo ver en diciembre de 2024 en la inauguración de la exposición «Deconstruyendo la Abstracción. Pintura Valenciana (1970-2024)» en el Centro del Carmen de Valencia. Una agenda cultural a cuentagotas, espaciada en el tiempo, y en la que solía delegar en la que fuera secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar. No en vano, ella ha llevado, hasta su destitución el pasado diciembre tras el cambio de presidente de la Generalitat, el peso de la reconstrucción cultural tras la dana. Es más, Tébar fue el rostro visible de las diferentes presentaciones y, sobre todo, en las conversaciones con los afectados del sector cultural por la riada.. En cambio, Ortí, en apenas estas semanas, ha llegado, incluso, a asistir a la representación teatral de «Canviarem bolquers segons el BOE», un montaje de Patrícia Pardo que se estrenó en el Rialto. Un pequeño gesto que, no obstante, tiene relevancia si se tiene en cuenta el malestar que existe en la actualidad entre los profesionales del sector de las artes escénicas valencianas por la situación que atraviesa el Institut Valencia de Cultura (el retraso en las ayudas, por poner un ejemplo).. En materia de Educación, las cosas también ejemplifican el empeño de Ortí de demostrar su talante negociador y de diálogo, a diferencia de su antecesor. La nueva consellera se encontró con una huelga en el sector apenas dos semanas después de acceder al cargo. No hubo ni cien días de gracia para ella. Así que Ortí, decidió reunirse con ellos inmediatamente. Nada más empezar el año, mantuvo encuentros con los representantes de los sindicatos educativos (STEPV, ANPE, CSIF, CCOO y UGT PV).. Allí, para intentar apaciguar más protestas, Educación aceptó el calendario de negociaciones para mejorar las condiciones laborales y salariales de los docentes. Asimismo, hace apenas unos días también se reunió con otros organismos educativos.. Pero si algo llama la atención, al contrario que su antecesor, es que la nueva consellera sí ha acudido a los centros escolares afectados por la dana, es decir, se ha dejado ver por los municipios asolados por la riada. Ortí visitó Utiel y Chiva, dos epicentros de la tragedia, y cuyos centros quedaron muy afectados. La reconstrucción de los colegios devastados es uno de los retos a los que se enfrenta la consellera, sobre todo porque, en algunos casos, hay alumnos que no estudian en sus colegios y están en otras dependencias. Además, Ortí tampoco se arrugó a la hora de visitar Alfafar, zona afectada y en cuyo instituto los alumnos denunciaron temperaturas casi gélidas de hasta 13 grados. Ortí acudió al centro y anunció que se iba a iniciar el arreglo de la calefacción.. Cabe destacar que Rovira no acudió a ningún centro escolar de las zonas afectadas el pasado septiembre, en un momento complicado porque no todos los alumnos, ante la adecuación de los colegios para poder retomar la actividad, obligó a retrasar algunos días el regreso de los alumnos. El por entonces conseller prefirió acudir al inicio de curso en un centro escolar de la ciudad de Castellón.. Una, como decíamos, frenética agenda en apenas dos meses que la diferencia de su antecesor. En estas semanas, Ortí ha dialogado con los sindicatos y ha realizado guiños al sector cultural. Y, parece, será la tónica de lo que dure su mandato.
Noticias de la Comunidad Valenciana en La Razón
