La localidad onubense de Punta Umbría vive este fin de semana una de esas citas que tiene marcada en rojo en su calendario. Un evento esperado tanto por vecinos como por foráneos: la Feria Nacional de la Gamba, la Chirla y el Boquerón. Se trata de la parte lúdica de los actos con los que el municipio celebra su independencia de Cartaya –lograda hace ya 63 años–, que este 2026 conmemora todo un hito, alcanzar su 30 edición. Lo que comenzó como una modesta muestra de marisco se ha transformado en la actualidad en todo un gigante económico y turístico que espera congregar a 80.000 personas.. Para el alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, esta edición es la confirmación de una estrategia de éxito que busca mantener el pulso del municipio más allá del verano. «Sin duda es un evento que marca la continuidad de la temporada que se inicia con la Semana Santa. Es un revulsivo económico muy importante», explica el regidor a este periódico.. Según Hernández, la cita permite «alargar la temporada, esa desestacionalización que tanto trabajamos desde el Ayuntamiento y desde otras instituciones, empresarios y trabajadores». En palabras del alcalde, la localidad experimenta una transformación en la que «prácticamente nos ponemos llenos, como si fuera verano o el puente de Semana Santa».. «Se vende la marca Punta Umbría antes de la feria, durante la feria y después de la feria, y se vende a través de productos exquisitos de nuestra gastronomía», subraya el edil puntaumbrieño. Asimismo, para el equipo de Gobierno, la feria es el gancho para fidelizar al visitante, lo que definen como «una oportunidad, un escaparate para mucha gente para conocer nuestras playas, nuestro entorno, lo que sirve para que vuelvan a este paraíso en otras épocas del año y en temporada alta».. Dada esta trayectoria, el consistorio ha decidido dar un paso más. «Creemos que después de 30 años esta feria es un evento más que consolidado, posiblemente el decano de este tipo de eventos en toda la provincia de Huelva y uno de los decanos de Andalucía. Por ello, hemos solicitado a la Junta de Andalucía que se declare como fiesta de Interés Turístico de la región y esperamos que así se conceda», afirma con optimismo.. A lo largo de estas tres décadas la feria ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su alma marinera y su carácter lúdico, hasta el punto de que, según el alcalde, «está en su mejor momento». Pese al paso del tiempo, a lo largo de estos 30 años, «no ha perdido la esencia y se ha ido mejorando», relata, recordando cómo ha ido evolucionando desde una muestra gastronómica de un solo día centrada en la gamba hasta el gran formato actual a los que se sumaron, con posterioridad, el boquerón y la chirla.. Uno de los cambios más celebrados ha sido el regreso a la Plaza Pérez Pastor ya que según el regidor, esta ubicación es «inmejorable junto a la ría, un sitio emblemático en un espacio mucho mayor que permite una de las mayores carpas que se pueden instalar». Pero la innovación no es solo física, sino también conceptual, gracias a la implantación del «tardeo», lo que ha permitido «alargar la actividad de la feria, no circunscrita solamente al consumo de mediodía o por la noche», explica Hernández. «Hay actividad musical, hay flamenquito y orquestas después del concierto de mediodía hasta por la noche. Además, se han introducido cafeterías de dulces y bares de copas que vienen bien en la sobremesa», añade.. Por otro lado, para esta edición, el Ayuntamiento ha hecho hincapié en la experiencia del usuario, eliminando uno de los puntos críticos de años anteriores: las colas. «Pusimos en marcha que se pueda abonar en efectivo o con tarjeta en todos los stands y eso hace que no haya colas. Ha sido mucho más dinámico ya que te permite llegar, disfrutar de un concierto o tomarte una copa», destaca el alcalde.. Con 22 stands operativos, precios populares (7 euros el marisco y 6 euros los platos elaborados) y un plan especial de seguridad y limpieza, Punta Umbría espera cerrar este fin de semana revalidando su título como capital gastronómica de la costa onubense.
La fiesta, que tiene lugar este fin de semana, se enmarca en los actos con los que el municipio recuerda su independencia de Cartaya en 1963
La localidad onubense de Punta Umbría vive este fin de semana una de esas citas que tiene marcada en rojo en su calendario. Un evento esperado tanto por vecinos como por foráneos: la Feria Nacional de la Gamba, la Chirla y el Boquerón. Se trata de la parte lúdica de los actos con los que el municipio celebra su independencia de Cartaya –lograda hace ya 63 años–, que este 2026 conmemora todo un hito, alcanzar su 30 edición. Lo que comenzó como una modesta muestra de marisco se ha transformado en la actualidad en todo un gigante económico y turístico que espera congregar a 80.000 personas.. Para el alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, esta edición es la confirmación de una estrategia de éxito que busca mantener el pulso del municipio más allá del verano. «Sin duda es un evento que marca la continuidad de la temporada que se inicia con la Semana Santa. Es un revulsivo económico muy importante», explica el regidor a este periódico.. Según Hernández, la cita permite «alargar la temporada, esa desestacionalización que tanto trabajamos desde el Ayuntamiento y desde otras instituciones, empresarios y trabajadores». En palabras del alcalde, la localidad experimenta una transformación en la que «prácticamente nos ponemos llenos, como si fuera verano o el puente de Semana Santa».. «Se vende la marca Punta Umbría antes de la feria, durante la feria y después de la feria, y se vende a través de productos exquisitos de nuestra gastronomía», subraya el edil puntaumbrieño. Asimismo, para el equipo de Gobierno, la feria es el gancho para fidelizar al visitante, lo que definen como «una oportunidad, un escaparate para mucha gente para conocer nuestras playas, nuestro entorno, lo que sirve para que vuelvan a este paraíso en otras épocas del año y en temporada alta».. Dada esta trayectoria, el consistorio ha decidido dar un paso más. «Creemos que después de 30 años esta feria es un evento más que consolidado, posiblemente el decano de este tipo de eventos en toda la provincia de Huelva y uno de los decanos de Andalucía. Por ello, hemos solicitado a la Junta de Andalucía que se declare como fiesta de Interés Turístico de la región y esperamos que así se conceda», afirma con optimismo.. A lo largo de estas tres décadas la feria ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su alma marinera y su carácter lúdico, hasta el punto de que, según el alcalde, «está en su mejor momento». Pese al paso del tiempo, a lo largo de estos 30 años, «no ha perdido la esencia y se ha ido mejorando», relata, recordando cómo ha ido evolucionando desde una muestra gastronómica de un solo día centrada en la gamba hasta el gran formato actual a los que se sumaron, con posterioridad, el boquerón y la chirla.. Uno de los cambios más celebrados ha sido el regreso a la Plaza Pérez Pastor ya que según el regidor, esta ubicación es «inmejorable junto a la ría, un sitio emblemático en un espacio mucho mayor que permite una de las mayores carpas que se pueden instalar». Pero la innovación no es solo física, sino también conceptual, gracias a la implantación del «tardeo», lo que ha permitido «alargar la actividad de la feria, no circunscrita solamente al consumo de mediodía o por la noche», explica Hernández. «Hay actividad musical, hay flamenquito y orquestas después del concierto de mediodía hasta por la noche. Además, se han introducido cafeterías de dulces y bares de copas que vienen bien en la sobremesa», añade.. Por otro lado, para esta edición, el Ayuntamiento ha hecho hincapié en la experiencia del usuario, eliminando uno de los puntos críticos de años anteriores: las colas. «Pusimos en marcha que se pueda abonar en efectivo o con tarjeta en todos los stands y eso hace que no haya colas. Ha sido mucho más dinámico ya que te permite llegar, disfrutar de un concierto o tomarte una copa», destaca el alcalde.. Con 22 stands operativos, precios populares (7 euros el marisco y 6 euros los platos elaborados) y un plan especial de seguridad y limpieza, Punta Umbría espera cerrar este fin de semana revalidando su título como capital gastronómica de la costa onubense.
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