La Escolanía de San Lorenzo de El Escorial ha puesto la banda sonora a tres de los momentos más emotivos de la visita apostólica de León XIV a Madrid. El padre Pedro, director general de la institución, se muestra orgulloso del reconocimiento al prestigio musical y espiritual de una de las tradiciones corales más conocidas de España.. Han sido semanas de duro ensayo. LA RAZÓN los visitó en un precioso día en la sierra madrileña. La cita fue dentro del Monasterio, con entrada en la tercera puerta de la fachada principal del imponente palacio, dentro de un salón inmenso que inspira paz. En los pasillos del Real Monasterio se nota que algo está por pasar. El padre Pedro Alberto lo confirma: «Cuando los niños saben que van a actuar, y más para el Papa, se les nota diferentes, más inquietos pero muy felices».. En un aula en el fondo de uno de los corredores principales del monasterio, sentados en dos filas largas, los niños escolanos siguen las instrucciones de José María Abad, su director artístico. Me saludan todos a la vez y entro con mi cámara para grabar un momento único, el ensayo de las piezas que a pocas horas de esta entrevista cantarán delante del Santo Padre. Imposible no tener la piel de gallina al escuchar sus voces.. La historia es fantástica porque como el padre Pedro comenta, «cuando supe que iba a venir el Papa inmediatamente aspiré a que los niños de la Escolanía actuaran en uno de los actos». Pero todo fue caminando de tal manera que no solo actuaron en la Misa del Corpus Christi en Cibeles , sino que han grabado el hilo musical de los vuelos que el Papa hará con Iberia y no solo esto, sino que cantaron en la capilla del Palacio Real ante el Pontífice y los Reyes.. El padre Pedro Alberto es agustino del Monasterio de El Escorial, organista, maestro de capilla y director general de la Escolanía. Es su responsable desde el año 2010 y maestro de capilla, que se traduce a ser responsable de la música de todo el monasterio. Su vida ha estado ligada a la escolanía desde pequeño. «De niño, cuando tenía 10 años, me vine aquí y formé parte del coro durante cuatro años. A los 18 decidí ser fraile y compatibilicé mis estudios en Teología con el estudio del órgano y cuando me ordené sacerdote me fui a Roma a estudiar y terminé mi carrera en el Conservatorio de Santa Cecilia. Al regresar a España me apunté al Conservatorio de Madrid y estudié Pedagogía del Órgano».. En este curso hay 42 niños que van desde los 9 años hasta los 18. Para acceder, «la mayoría cuando llegan al monasterio a estudiar casi no saben ni lo que es esto de la Escolanía. Por eso organizamos campamentos de verano para contar lo que hacemos. Contacto con los padres y les explico que los niños reciben una beca para estudiar y vivir aquí en el internado, escuchamos sus cualidades musicales y sobre todo ponemos atención a qué les atrae. Es muy curioso porque desde el primer momento a los niños se les nota que esto les gusta, que les llama la atención y que se quieren apuntar al proyecto».. Hay niños procedentes de varias localidades españolas que pasan parte del curso viviendo aquí en el monasterio y en vacaciones van con sus familias. En este grupo hay críos de siete nacionalidades. Curiosamente, uno es peruano justamente de Chiclayo.. Benedicto XVI, cuando vino a la JMJ en el 2011, «se escapó» al monasterio para visitarlos y en la basílica tuvo un encuentro con las religiosas y religiosos jóvenes y también con el mundo de los universitarios en donde la Escolanía cantó para él. Pero con León han tenido una relación diferente: «Sabe muy bien qué es la Escolanía de El Escorial porque cuando era el prior general de la orden visitó el monasterio en repetidas ocasiones. En estas visitas los niños actuaron, por lo que los conoce muy bien y me conoce bien a mí de la época que estuve en Roma cuando él era general de la orden».. Y no solo ha sido en los muros del monasterio de los agustinos de San Lorenzo en donde Prevost ha estado en contacto con los escolanos. Antes de haber sido elegido pontífice estuvieron con él en el Vaticano: «Las dos últimas veces que hemos estado en Roma ya estaba allí el padre Robert Prevost, que acababa de llegar de Perú. El Papa Francisco le había llamado y como yo le conocía y me apetecía saludarlo, lo vimos. Yo le he estado escribiendo hasta el día del cónclave. Lo hice justamente ante de que se iniciara y le dije que a lo mejor salía elegido Papa, a lo que me contestó: ‘Muchas gracias. El Espíritu Santo hará lo que mejor convenga a la iglesia’. Desde entonces ya nunca más he podido comunicarme con él».. Los chicos han ido de sorpresa en sorpresa porque primero fue la llamada del padre de la iglesia de la Almudena, que les pidió que cantaran en la misa del domingo. Después recibieron la de un directivo de Iberia para invitarles a que grabaran algunas piezas para el hilo musical de los vuelos, y la tercera, para cantar en la Capilla Real.. Estos días se les ha podido oír interpretar música muy popular, la que se canta en las parroquias, hacia las que dirigen su arte aunque ensayen en todo un majestuoso monasterio.
Son el orgullo de los agustinos –como el Papa– que dirigen el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
La Escolanía de San Lorenzo de El Escorial ha puesto la banda sonora a tres de los momentos más emotivos de la visita apostólica de León XIV a Madrid. El padre Pedro, director general de la institución, se muestra orgulloso del reconocimiento al prestigio musical y espiritual de una de las tradiciones corales más conocidas de España.. Han sido semanas de duro ensayo. LA RAZÓN los visitó en un precioso día en la sierra madrileña. La cita fue dentro del Monasterio, con entrada en la tercera puerta de la fachada principal del imponente palacio, dentro de un salón inmenso que inspira paz. En los pasillos del Real Monasterio se nota que algo está por pasar. El padre Pedro Alberto lo confirma: «Cuando los niños saben que van a actuar, y más para el Papa, se les nota diferentes, más inquietos pero muy felices».. En un aula en el fondo de uno de los corredores principales del monasterio, sentados en dos filas largas, los niños escolanos siguen las instrucciones de José María Abad, su director artístico. Me saludan todos a la vez y entro con mi cámara para grabar un momento único, el ensayo de las piezas que a pocas horas de esta entrevista cantarán delante del Santo Padre. Imposible no tener la piel de gallina al escuchar sus voces.. La historia es fantástica porque como el padre Pedro comenta, «cuando supe que iba a venir el Papa inmediatamente aspiré a que los niños de la Escolanía actuaran en uno de los actos». Pero todo fue caminando de tal manera que no solo actuaron en la Misa del Corpus Christi en Cibeles , sino que han grabado el hilo musical de los vuelos que el Papa hará con Iberia y no solo esto, sino que cantaron en la capilla del Palacio Real ante el Pontífice y los Reyes.. El padre Pedro Alberto es agustino del Monasterio de El Escorial, organista, maestro de capilla y director general de la Escolanía. Es su responsable desde el año 2010 y maestro de capilla, que se traduce a ser responsable de la música de todo el monasterio. Su vida ha estado ligada a la escolanía desde pequeño. «De niño, cuando tenía 10 años, me vine aquí y formé parte del coro durante cuatro años. A los 18 decidí ser fraile y compatibilicé mis estudios en Teología con el estudio del órgano y cuando me ordené sacerdote me fui a Roma a estudiar y terminé mi carrera en el Conservatorio de Santa Cecilia. Al regresar a España me apunté al Conservatorio de Madrid y estudié Pedagogía del Órgano».. En este curso hay 42 niños que van desde los 9 años hasta los 18. Para acceder, «la mayoría cuando llegan al monasterio a estudiar casi no saben ni lo que es esto de la Escolanía. Por eso organizamos campamentos de verano para contar lo que hacemos. Contacto con los padres y les explico que los niños reciben una beca para estudiar y vivir aquí en el internado, escuchamos sus cualidades musicales y sobre todo ponemos atención a qué les atrae. Es muy curioso porque desde el primer momento a los niños se les nota que esto les gusta, que les llama la atención y que se quieren apuntar al proyecto».. Hay niños procedentes de varias localidades españolas que pasan parte del curso viviendo aquí en el monasterio y en vacaciones van con sus familias. En este grupo hay críos de siete nacionalidades. Curiosamente, uno es peruano justamente de Chiclayo.. Benedicto XVI, cuando vino a la JMJ en el 2011, «se escapó» al monasterio para visitarlos y en la basílica tuvo un encuentro con las religiosas y religiosos jóvenes y también con el mundo de los universitarios en donde la Escolanía cantó para él. Pero con León han tenido una relación diferente: «Sabe muy bien qué es la Escolanía de El Escorial porque cuando era el prior general de la orden visitó el monasterio en repetidas ocasiones. En estas visitas los niños actuaron, por lo que los conoce muy bien y me conoce bien a mí de la época que estuve en Roma cuando él era general de la orden».. Y no solo ha sido en los muros del monasterio de los agustinos de San Lorenzo en donde Prevost ha estado en contacto con los escolanos. Antes de haber sido elegido pontífice estuvieron con él en el Vaticano: «Las dos últimas veces que hemos estado en Roma ya estaba allí el padre Robert Prevost, que acababa de llegar de Perú. El Papa Francisco le había llamado y como yo le conocía y me apetecía saludarlo, lo vimos. Yo le he estado escribiendo hasta el día del cónclave. Lo hice justamente ante de que se iniciara y le dije que a lo mejor salía elegido Papa, a lo que me contestó: ‘Muchas gracias. El Espíritu Santo hará lo que mejor convenga a la iglesia’. Desde entonces ya nunca más he podido comunicarme con él».. Los chicos han ido de sorpresa en sorpresa porque primero fue la llamada del padre de la iglesia de la Almudena, que les pidió que cantaran en la misa del domingo. Después recibieron la de un directivo de Iberia para invitarles a que grabaran algunas piezas para el hilo musical de los vuelos, y la tercera, para cantar en la Capilla Real.. Estos días se les ha podido oír interpretar música muy popular, la que se canta en las parroquias, hacia las que dirigen su arte aunque ensayen en todo un majestuoso monasterio.
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