Aratz Lakuntza llegó al juego de líder de esta semana como uno de los grandes favoritos para alzarse con el collar en Supervivientes. Iba en cabeza con clara ventaja sobre el resto de sus compañeros, pero Alvar Seguí acabó arrebatándole la victoria en el último momento.. Nada más terminar la prueba, el concursante no pudo contener la frustración: «Me cago en mi puta vida. ¡Puta rabia tío!», exclamó. La derrota se hizo aún más difícil de digerir cuando, además, salió nominado.. En la palapa, Aratz explicó ante Sandra Barneda qué había pasado por su cabeza: «Soy un poco intenso con estas cosas y las vivo mucho. Lo que más me llena son los juegos, me lo paso como un niño». El concursante reconoció que su malestar no tenía que ver con Alvar, sino consigo mismo: «Me dolió mucho que no me saliese la palabra, me volvió loco».. La situación se complicó al añadir el factor eliminación. «Al final perdí la prueba de líder, salí nominado y tengo posibilidad de no vivir la gran final», razonó. Consciente de ello, se sinceró: «No considero que tenga mal perder, pero el hecho de pensar en todo ello me raya mucho. Soy muy duro conmigo mismo en estas situaciones».. Fue entonces cuando Barneda tomó la palabra. «No seas duro, es humano. Lleváis 95 días, has ganado muchas pruebas de líder, en esta ibas en cabeza y finalmente ganó el liderazgo Alvar. Es normal que a estas alturas a uno le duela, es competición, no pasa nada, hay que aceptarlo», le tranquilizó la presentadora.
Tras perder el collar de líder, Sandra Barneda le recordó al concursante que llevaba 95 días en el concurso y que perder también forma parte de la competición.
20MINUTOS.ES – Televisión
Aratz Lakuntza llegó al juego de líder de esta semana como uno de los grandes favoritos para alzarse con el collar en Supervivientes. Iba en cabeza con clara ventaja sobre el resto de sus compañeros, pero Alvar Seguí acabó arrebatándole la victoria en el último momento.. Nada más terminar la prueba, el concursante no pudo contener la frustración: «Me cago en mi puta vida. ¡Puta rabia tío!», exclamó. La derrota se hizo aún más difícil de digerir cuando, además, salió nominado.. En la palapa, Aratz explicó ante Sandra Barneda qué había pasado por su cabeza: «Soy un poco intenso con estas cosas y las vivo mucho. Lo que más me llena son los juegos, me lo paso como un niño». El concursante reconoció que su malestar no tenía que ver con Alvar, sino consigo mismo: «Me dolió mucho que no me saliese la palabra, me volvió loco».. La situación se complicó al añadir el factor eliminación. «Al final perdí la prueba de líder, salí nominado y tengo posibilidad de no vivir la gran final», razonó. Consciente de ello, se sinceró: «No considero que tenga mal perder, pero el hecho de pensar en todo ello me raya mucho. Soy muy duro conmigo mismo en estas situaciones».. Fue entonces cuando Barneda tomó la palabra. «No seas duro, es humano. Lleváis 95 días, has ganado muchas pruebas de líder, en esta ibas en cabeza y finalmente ganó el liderazgo Alvar. Es normal que a estas alturas a uno le duela, es competición, no pasa nada, hay que aceptarlo», le tranquilizó la presentadora.
