La irrupción de la tecnología en las aulas ha transformado de manera radical los hábitos de consumo, impactando directamente en negocios tradicionales como el de Papelería Manila. A través de su perfil en TikTok (@papeleriamanilaa), una trabajadora del establecimiento ha compartido un testimonio que refleja el declive de artículos que, hasta hace poco, eran imprescindibles en colegios y oficinas. Productos que acumulan polvo en los estantes En una publicación que supera las 127.000 visitas, la empleada señala tres categorías de productos que han quedado desplazadas por las soluciones digitales. En primer lugar, los encuadernadores de latón, que han sido sustituidos por grapas, carpetas, canutillos y el uso de documentación digital. «Me quedan cajas enteras acumulando polvo», relata sobre la falta de salida de estos artículos que antes registraban ventas constantes. El segundo producto afectado son las tizas, un elemento que tradicionalmente se solicitaba por «cajas enteras» semanalmente. Según explica la trabajadora, la generalización de las pantallas táctiles en los centros educativos ha provocado que «hoy han desaparecido las pizarras de tiza de casi todas las aulas». Finalmente, la papelería destaca que los mapas son los grandes damnificados de esta era. «Nadie quiere papel», sentencia al analizar cómo el acceso inmediato a la información digital ha dejado obsoleto el formato físico en el ámbito geográfico. Reacciones ante el cambio de modelo educativo La publicación, que acumula más de 5.000 me gusta y cerca de un centenar de comentarios, ha generado un debate entre los usuarios. Mientras algunos internautas expresan su sorpresa ante la desaparición de elementos como los mapas, otros señalan que la transición no es uniforme. Diversos usuarios han advertido que en los centros de enseñanza de sus hijos las tizas siguen siendo necesarias, defendiendo el papel pedagógico que todavía desempeñan materiales tradicionales. Este fenómeno refleja un cambio de paradigma donde la digitalización no solo ha modificado la forma de enseñar, sino también la estructura de inventario de pequeños comercios que han visto cómo, en muy pocos años, objetos cotidianos han pasado a ser piezas de museo ante la hegemonía de las pantallas.
Un vídeo viral en TikTok expone cómo la digitalización en las aulas ha provocado la caída en ventas de productos clásicos como encuadernadores, mapas y tizas
La irrupción de la tecnología en las aulas ha transformado de manera radical los hábitos de consumo, impactando directamente en negocios tradicionales como el de Papelería Manila. A través de su perfil en TikTok (@papeleriamanilaa), una trabajadora del establecimiento ha compartido un testimonio que refleja el declive de artículos que, hasta hace poco, eran imprescindibles en colegios y oficinas.Productos que acumulan polvo en los estantesEn una publicación que supera las 127.000 visitas, la empleada señala tres categorías de productos que han quedado desplazadas por las soluciones digitales. En primer lugar, los encuadernadores de latón, que han sido sustituidos por grapas, carpetas, canutillos y el uso de documentación digital. «Me quedan cajas enteras acumulando polvo», relata sobre la falta de salida de estos artículos que antes registraban ventas constantes.El segundo producto afectado son las tizas, un elemento que tradicionalmente se solicitaba por «cajas enteras» semanalmente. Según explica la trabajadora, la generalización de las pantallas táctiles en los centros educativos ha provocado que «hoy han desaparecido las pizarras de tiza de casi todas las aulas». Finalmente, la papelería destaca que los mapas son los grandes damnificados de esta era. «Nadie quiere papel», sentencia al analizar cómo el acceso inmediato a la información digital ha dejado obsoleto el formato físico en el ámbito geográfico.Reacciones ante el cambio de modelo educativoLa publicación, que acumula más de 5.000 me gusta y cerca de un centenar de comentarios, ha generado un debate entre los usuarios. Mientras algunos internautas expresan su sorpresa ante la desaparición de elementos como los mapas, otros señalan que la transición no es uniforme. Diversos usuarios han advertido que en los centros de enseñanza de sus hijos las tizas siguen siendo necesarias, defendiendo el papel pedagógico que todavía desempeñan materiales tradicionales.Este fenómeno refleja un cambio de paradigma donde la digitalización no solo ha modificado la forma de enseñar, sino también la estructura de inventario de pequeños comercios que han visto cómo, en muy pocos años, objetos cotidianos han pasado a ser piezas de museo ante la hegemonía de las pantallas.
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