“El amor todo lo vence; cedamos, pues, al amor”, aconsejaba ya Virgilio en sus ‘Bucólicas’ hace más de 20 siglos. Y es verdad que ese intento de relacionar el amor con el destino humano y con la idea del bien ha tenido muy ocupados a poetas, profetas y filósofos desde que el mundo es mundo. Puede, por tanto, que Lope de Vega no inventase nada cuando escribió ‘La dama boba’; pero sí fue bastante original a la hora de insertar, con su inagotable talento, aquella heredada preocupación, que podríamos llamar conceptual o teórica, en una comedia de enredo tan ligera, ingeniosa, simpática y juguetona.. Así es como ve también esta obra Josep Maria Mestres, que regresa ahora al Siglo de Oro para ponerla en pie, después de haber montado hace años para la Compañía Nacional de Teatro Clásico ‘La cortesía de España’ (2014), escrita también por Lope, y ‘El burlador de Sevilla’ (2018), atribuida en los últimos tiempos a Andrés de Claramonte. El director catalán asegura sentirse “fascinado por esta comedia”, que es para él “una de las mejores de Lope; la más deliciosa y la más redonda”.. Época de conquistas. Xus de la Cruz firma una versión del texto que incorpora algunas canciones con música de Alberto Granados -presente también como intérprete- y letra de la propia dramaturga. “Por lo demás -asegura el director-, simplemente se han reducido los personajes y se han hecho algunos pequeños retoques, muy quirúrgicos, para reforzar una idea o para hacerla más comprensible para un espectador de hoy en día”. “En esta época de conquistas feministas y de empoderamiento de la mujer -afirma Mestres-, tenía claro que la versión debía hacerla una mujer y que esta tenía que ser además joven, para ayudarme a mantener la pulsión que late en el texto de Lope”. La obra cuenta la historia de dos hermanas que representan dos arquetipos contrapuestos: Finea, boba como ella sola, y Nise, inteligente y despierta. Cuando sus respectivos pretendientes, Liseo y Laurencio, conozcan la personalidad y la dote de cada una, intercambiarán a sus pretendidas.. Pero ‘La dama boba’, cree su director, va mucho más allá del enredo amoroso, y eso es lo que ha querido transmitir en esta propuesta que levantará el telón mañana en los Teatros del Canal: “Lope nos está hablando de un ser que vive de una manera inconsciente, y aparentemente feliz, dentro de su burbuja, respondiendo un poco a un rol que ella misma se ha creado, o que le han adjudicado, en el que está más o menos cómoda; pero el detonante del amor pondrá todo patas arriba”. En efecto, ese amor la guiará hacia el conocimiento; y ese conocimiento, sostiene Mestres, “abre grietas”: “Nos obliga a mirar de otra manera, a poner en duda lo que creíamos firme. Y en ese proceso aparece también una forma distinta de libertad: la posibilidad de crecer, de transformarse, de aspirar a una versión más plena de uno mismo”.. Con una puesta en escena sencilla pero vistosa a la vez, el director ha tratado de plasmar esas ideas apoyándose, sobre todo, en un selecto elenco que combina veteranía y juventud (Joaquín Notario, Carolina Rubio, Silvana Navas, Carlos Serrano, Pablo Béjar, Markos Marín, Concha Delgado, Víctor de la Fuente y Alberto Granados): “Este tipo de teatro no pide grandes espacios ni adornos. Lo que se quiere poner de relieve es el trabajo del actor con la palabra; y, en este sentido, he tenido la suerte de contar con un reparto que sabe decir muy bien el verso, con técnica y con emoción; un reparto, para entendernos, que sabe tocar muy bien el instrumento que tiene entre manos”.. Dónde: Teatros del Canal, Madrid. Cuándo: hasta el 14 de junio. Cuánto: desde 9 euros.
En su segundo acercamiento al autor madrileño, el director Josep Maria Mestres se rodea de un sólido elenco para poner en pie «la mejor comedia» de Lope de Vega
“El amor todo lo vence; cedamos, pues, al amor”, aconsejaba ya Virgilio en sus ‘Bucólicas’ hace más de 20 siglos. Y es verdad que ese intento de relacionar el amor con el destino humano y con la idea del bien ha tenido muy ocupados a poetas, profetas y filósofos desde que el mundo es mundo. Puede, por tanto, que Lope de Vega no inventase nada cuando escribió ‘La dama boba’; pero sí fue bastante original a la hora de insertar, con su inagotable talento, aquella heredada preocupación, que podríamos llamar conceptual o teórica, en una comedia de enredo tan ligera, ingeniosa, simpática y juguetona.. Así es como ve también esta obra Josep Maria Mestres, que regresa ahora al Siglo de Oro para ponerla en pie, después de haber montado hace años para la Compañía Nacional de Teatro Clásico ‘La cortesía de España’ (2014), escrita también por Lope, y ‘El burlador de Sevilla’ (2018), atribuida en los últimos tiempos a Andrés de Claramonte. El director catalán asegura sentirse “fascinado por esta comedia”, que es para él “una de las mejores de Lope; la más deliciosa y la más redonda”.. Xus de la Cruz firma una versión del texto que incorpora algunas canciones con música de Alberto Granados -presente también como intérprete- y letra de la propia dramaturga. “Por lo demás -asegura el director-, simplemente se han reducido los personajes y se han hecho algunos pequeños retoques, muy quirúrgicos, para reforzar una idea o para hacerla más comprensible para un espectador de hoy en día”. “En esta época de conquistas feministas y de empoderamiento de la mujer -afirma Mestres-, tenía claro que la versión debía hacerla una mujer y que esta tenía que ser además joven, para ayudarme a mantener la pulsión que late en el texto de Lope”. La obra cuenta la historia de dos hermanas que representan dos arquetipos contrapuestos: Finea, boba como ella sola, y Nise, inteligente y despierta. Cuando sus respectivos pretendientes, Liseo y Laurencio, conozcan la personalidad y la dote de cada una, intercambiarán a sus pretendidas.. Pero ‘La dama boba’, cree su director, va mucho más allá del enredo amoroso, y eso es lo que ha querido transmitir en esta propuesta que levantará el telón mañana en los Teatros del Canal: “Lope nos está hablando de un ser que vive de una manera inconsciente, y aparentemente feliz, dentro de su burbuja, respondiendo un poco a un rol que ella misma se ha creado, o que le han adjudicado, en el que está más o menos cómoda; pero el detonante del amor pondrá todo patas arriba”. En efecto, ese amor la guiará hacia el conocimiento; y ese conocimiento, sostiene Mestres, “abre grietas”: “Nos obliga a mirar de otra manera, a poner en duda lo que creíamos firme. Y en ese proceso aparece también una forma distinta de libertad: la posibilidad de crecer, de transformarse, de aspirar a una versión más plena de uno mismo”.. Con una puesta en escena sencilla pero vistosa a la vez, el director ha tratado de plasmar esas ideas apoyándose, sobre todo, en un selecto elenco que combina veteranía y juventud (Joaquín Notario, Carolina Rubio, Silvana Navas, Carlos Serrano, Pablo Béjar, Markos Marín, Concha Delgado, Víctor de la Fuente y Alberto Granados): “Este tipo de teatro no pide grandes espacios ni adornos. Lo que se quiere poner de relieve es el trabajo del actor con la palabra; y, en este sentido, he tenido la suerte de contar con un reparto que sabe decir muy bien el verso, con técnica y con emoción; un reparto, para entendernos, que sabe tocar muy bien el instrumento que tiene entre manos”.. Dónde: Teatros del Canal, Madrid. Cuándo: hasta el 14 de junio. Cuánto: desde 9 euros.
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