El régimen iraní animó ayer a los iraníes a asistir «masivamente» a los funerales del anterior líder supremo, Alí Jamenei, asesinado a los 86 años en un bombardeo israelí sobre su búnker en Teherán el 28 de febrero pasado. Los actos darán comienzo mañana sábado con el inicio del velatorio público en la capital (aunque hoy viernes hay ya un acto público de homenaje) y concluirán con el entierro de los restos del ayatolá el próximo 9 de julio en su ciudad natal de Mashad. Espoleada por su «victoria» en la guerra, la República Islámica de Irán espera convertir las exequias en una manifestación de adhesión popular al régimen.El funeral de Jamenei –al que no está previsto que asista su hijo y actual jefe del Estado iraní, Mojtaba Jamenei, a quien no se ve desde su nombramiento– supondrá también un paréntesis en el proceso de negociaciones con EE UU tras la cita con carácter técnico de este miércoles en Doha, de las que tanto las autoridades qataríes como estadounidenses destacaron «avances positivos».«La desnuclearización de Irán avanza bien», llegó a decir este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, a los periodistas. El Ministerio de Exteriores qatarí aseguró, por su parte, que la próxima ronda de conversaciones se celebrará tras el largamente postergado funeral de Jamenei.Con mucho menos entusiasmo, desde Doha el viceministro de Exteriores iraní y líder de la delegación de su país, Kazem Gharibabadi, se limitó a asegurar que el encuentro de dos días auspiciado por Qatar y Pakistán –en el que las autoridades iraníes evitaron mantener careos con representantes de la Administración Trump– estuvo centrado en las «violaciones estadounidenses del Memorando de Entendimiento, en particular en relación al alto el fuego en Líbano».También en anunciar la formación de un grupo de trabajo dedicado a la implementación del acuerdo y en aseverar la revisión de los mecanismos de gasto de los 6.000 millones de dólares de activos del Banco Central Iraní retenidos en Qatar desde 2023. Irán afirma que los utilizará para adquirir bienes esenciales e industriales según sus propias necesidades, rechazando cualquier tipo de restricción externa.Entretanto, desde Teherán el ministro interino de Defensa, Majid Ebn al-Reza, declaró que el programa de misiles y drones de la República Islámica es una «línea roja» que no se negociará ni ahora ni en el futuro. Paralelamente a la cita de Doha, las autoridades militares iraníes reafirmaron en las últimas horas su soberanía «indiscutible» sobre Ormuz, justificando que si un barco extranjero es interceptado ello se deberá a no haber seguido las rutas estrictamente dictadas por la Guardia Revolucionaria en el estratégico estrecho.Así las cosas, el tono de las distintas autoridades del régimen no ha hecho sino elevarse a medida que se acerca el inicio de las exequias por el ayatolá Alí Jamenei. Ayer, desde el mando central d
El régimen iraní animó ayer a los iraníes a asistir «masivamente» a los funerales del anterior líder supremo, Alí Jamenei, asesinado a los 86 años en un bombardeo israelí sobre su búnker en Teherán el 28 de febrero pasado. Los actos darán comienzo mañana sábado con el inicio del velatorio público en la capital (aunque hoy viernes hay ya un acto público de homenaje) y concluirán con el entierro de los restos del ayatolá el próximo 9 de julio en su ciudad natal de Mashad. Espoleada por su «victoria» en la guerra, la República Islámica de Irán espera convertir las exequias en una manifestación de adhesión popular al régimen. El funeral de Jamenei –al que no está previsto que asista su hijo y actual jefe del Estado iraní, Mojtaba Jamenei, a quien no se ve desde su nombramiento– supondrá también un paréntesis en el proceso de negociaciones con EE UU tras la cita con carácter técnico de este miércoles en Doha, de las que tanto las autoridades qataríes como estadounidenses destacaron «avances positivos». «La desnuclearización de Irán avanza bien», llegó a decir este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, a los periodistas. El Ministerio de Exteriores qatarí aseguró, por su parte, que la próxima ronda de conversaciones se celebrará tras el largamente postergado funeral de Jamenei. Con mucho menos entusiasmo, desde Doha el viceministro de Exteriores iraní y líder de la delegación de su país, Kazem Gharibabadi, se limitó a asegurar que el encuentro de dos días auspiciado por Qatar y Pakistán –en el que las autoridades iraníes evitaron mantener careos con representantes de la Administración Trump– estuvo centrado en las «violaciones estadounidenses del Memorando de Entendimiento, en particular en relación al alto el fuego en Líbano». También en anunciar la formación de un grupo de trabajo dedicado a la implementación del acuerdo y en aseverar la revisión de los mecanismos de gasto de los 6.000 millones de dólares de activos del Banco Central Iraní retenidos en Qatar desde 2023. Irán afirma que los utilizará para adquirir bienes esenciales e industriales según sus propias necesidades, rechazando cualquier tipo de restricción externa. Entretanto, desde Teherán el ministro interino de Defensa, Majid Ebn al-Reza, declaró que el programa de misiles y drones de la República Islámica es una «línea roja» que no se negociará ni ahora ni en el futuro. Paralelamente a la cita de Doha,[[LINK:INTERNO|||Article|||6a4361deeb71b0e45ed784ee||| las autoridades militares iraníes reafirmaron en las últimas horas su soberanía «indiscutible» sobre Ormuz]], justificando que si un barco extranjero es interceptado ello se deberá a no haber seguido las rutas estrictamente dictadas por la Guardia Revolucionaria en el estratégico estrecho. Así las cosas, el tono de las distintas autoridades del régimen no ha hecho sino elevarse a medida que se acerca el inicio de las exequia
El régimen ultima los preparativos para las exequias del líder supremo tras los «positivos avances» en la negociación
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