La Policía Judicial portuguesa ha localizado en una vivienda de Penalva do Castelo un conjunto de 278 obras de arte atribuidas a autores como Pablo Picasso, Joan Miró, David Hockney, Albrecht Dürer, Pierre Bonnard o Juan Downey. Las piezas pertenecían a un coleccionista estadounidense fallecido en 2024 que no era una figura conocida en el mundo del arte.. La investigación se activó tras el intento de venta de algunas de estas obras por parte del mayordomo del propietario, un hombre de unos 70 años. Ese movimiento levantó las sospechas y llevó a los agentes a inspeccionar varias propiedades vinculadas al caso, donde apareció el conjunto.. Una colección de gran valor, aún por confirmar. Según las primeras informaciones, no solo se han encontrado pinturas o grabados. El lote incluye también esculturas y objetos arqueológicos, algunos de ellos con una antigüedad que podría remontarse a la Prehistoria o a épocas como la grecorromana. Parte de las piezas procederían de regiones como Persia, Oriente Próximo, África, China o América.. El interés del hallazgo no está solo en la cantidad de obras, sino en los nombres a los que se atribuyen. Picasso y Miró son dos de las grandes referencias del arte del siglo XX, mientras que Hockney es uno de los artistas contemporáneos más cotizados. A ellos se suman figuras como Dürer o Bonnard, lo que da una idea de la magnitud potencial de la colección.. Aun así, la autenticidad de las obras sigue en el aire. Que estén atribuidas a estos artistas no significa necesariamente que sean originales, algo que ahora tratan de aclarar los expertos del Museo Nacional Machado de Castro, en Coímbra, que ya trabajan junto a la policía para analizar las piezas y determinar su origen y su valor.. El caso sigue abierto y lo investiga la fiscalía de Viseu. Por ahora, quedan varias incógnitas: cómo llegaron las obras a la vivienda, si tenían algún tipo de documentación o en qué estado se conservan. También está por aclarar qué papel jugó el mayordomo y si hubo más personas implicadas en el intento de venta.
Un intento de vender varias obras de arte ha destapado en Portugal un hallazgo inesperado: casi 300 piezas atribuidas a nombres como Picasso o Miró, ocultas durante años en una vivienda y ahora bajo investigación
La Policía Judicial portuguesa ha localizado en una vivienda de Penalva do Castelo un conjunto de 278 obras de arte atribuidas a autores como Pablo Picasso, Joan Miró, David Hockney, Albrecht Dürer, Pierre Bonnard o Juan Downey. Las piezas pertenecían a un coleccionista estadounidense fallecido en 2024 que no era una figura conocida en el mundo del arte.. La investigación se activó tras el intento de venta de algunas de estas obras por parte del mayordomo del propietario, un hombre de unos 70 años. Ese movimiento levantó las sospechas y llevó a los agentes a inspeccionar varias propiedades vinculadas al caso, donde apareció el conjunto.. Según las primeras informaciones, no solo se han encontrado pinturas o grabados. El lote incluye también esculturas y objetos arqueológicos, algunos de ellos con una antigüedad que podría remontarse a la Prehistoria o a épocas como la grecorromana. Parte de las piezas procederían de regiones como Persia, Oriente Próximo, África, China o América.. El interés del hallazgo no está solo en la cantidad de obras, sino en los nombres a los que se atribuyen. Picasso y Miró son dos de las grandes referencias del arte del siglo XX, mientras que Hockney es uno de los artistas contemporáneos más cotizados. A ellos se suman figuras como Dürer o Bonnard, lo que da una idea de la magnitud potencial de la colección.. Aun así, la autenticidad de las obras sigue en el aire. Que estén atribuidas a estos artistas no significa necesariamente que sean originales, algo que ahora tratan de aclarar los expertos del Museo Nacional Machado de Castro, en Coímbra, que ya trabajan junto a la policía para analizar las piezas y determinar su origen y su valor.. El caso sigue abierto y lo investiga la fiscalía de Viseu. Por ahora, quedan varias incógnitas: cómo llegaron las obras a la vivienda, si tenían algún tipo de documentación o en qué estado se conservan. También está por aclarar qué papel jugó el mayordomo y si hubo más personas implicadas en el intento de venta.
Noticias de cultura en La Razón
