Rubén Olmo encara su última etapa como director del Ballet Nacional de España (dejará la compañía en 2027) igual que la inició: con un pie en la renovación y otro en lo clásico. Desde ambas orillas flota el programa doble que se estrenó la noche del sábado en el Teatro de la Zarzuela, formado por el estreno absoluto de Flamenco-Rock-Andaluz, que rinde homenaje a la banda Triana, y la reposición de Medea, el clásico de Granero de cuyo estreno se cumplen 42 años. Y desde uno y otro lado se alzan triunfadores los bailarines de la compañía estatal. Ya sea como un bloque colectivo y compacto en la primera obra (en la que los 28 intérpretes permanecen casi todo el rato en escena), o con representaciones individuales, como la Medea que desempeña la bailarina Inmaculada Salomón, absolutamente soberbia y a la altura de otras grandes que la encarnaron antes, como Manuela Vargas o Merche Esmeralda. Seguir leyendo
El Ballet Nacional de España recupera el clásico de Granero en el que brilla la primera bailarina de la compañía estatal
Rubén Olmo encara su última etapa como director del Ballet Nacional de España (dejará la compañía en 2027) igual que la inició: con un pie en la renovación y otro en lo clásico. Desde ambas orillas flota el programa doble que se estrenó la noche del sábado en el Teatro de la Zarzuela, formado por el estreno absoluto de Flamenco-Rock-Andaluz, que rinde homenaje a la banda Triana, y la reposición de Medea, el clásico de Granero de cuyo estreno se cumplen 42 años. Y desde uno y otro lado se alzan triunfadores los bailarines de la compañía estatal. Ya sea como un bloque colectivo y compacto en la primera obra (en la que los 28 intérpretes permanecen casi todo el rato en escena), o con representaciones individuales, como la Medea que desempeña la bailarina Inmaculada Salomón, absolutamente soberbia y a la altura de otras grandes que la encarnaron antes, como Manuela Vargas o Merche Esmeralda.
EL PAÍS
