La freidora de aire se ha convertido en un aliado cotidiano para cocinar de forma rápida y ligera, pero su limpieza sigue siendo el punto débil para muchas usuarias. Los restos de grasa se adhieren con facilidad y obligan a frotar más de lo deseado, hasta que el ingeniero químico Diego Fernández compartió un método que simplifica el proceso y evita el desgaste del aparato. Fernández detalla en un vídeo que utiliza percarbonato de sodio, un compuesto que suele confundirse con el bicarbonato pero que actúa de manera distinta. Al mezclarse con agua muy caliente, libera oxígeno activo, una reacción que rompe las cadenas de lípidos y hace que la grasa se desprenda por sí sola de las superficies plásticas y metálicas de la airfryer. El procedimiento consiste en añadir una o dos cucharadas de percarbonato directamente en la cesta, sin retirar la rejilla, y verter agua casi hirviendo para activar la reacción. A partir de ese momento solo queda esperar unos quince minutos, tiempo en el que el oxígeno activo descompone la suciedad y la deja suspendida en el agua. Mientras el compuesto actúa, es posible limpiar el exterior del electrodoméstico con una bayeta húmeda y un desengrasante suave. Después, basta con vaciar el agua sucia por el fregadero y repasar la rejilla y la cesta con detergente lavavajillas. La grasa incrustada desaparece sin esfuerzo y la freidora recupera su aspecto original. Los expertos recurren a este método porque no daña los materiales. Los recubrimientos antiadherentes de las freidoras de aire son sensibles a productos abrasivos y a limpiadores con bases ácidas o alcalinas muy concentradas. El percarbonato, al actuar mediante oxidación y no por corrosión, se convierte en una alternativa más respetuosa y segura para mantener el electrodoméstico en buen estado.
Diego Fernández explica cómo este compuesto libera oxígeno activo y desintegra la grasa sin dañar el recubrimiento del electrodoméstico
La freidora de aire se ha convertido en un aliado cotidiano para cocinar de forma rápida y ligera, pero su limpieza sigue siendo el punto débil para muchas usuarias. Los restos de grasa se adhieren con facilidad y obligan a frotar más de lo deseado, hasta que el ingeniero químico Diego Fernández compartió un método que simplifica el proceso y evita el desgaste del aparato.Fernández detalla en un vídeo que utiliza percarbonato de sodio, un compuesto que suele confundirse con el bicarbonato pero que actúa de manera distinta. Al mezclarse con agua muy caliente, libera oxígeno activo, una reacción que rompe las cadenas de lípidos y hace que la grasa se desprenda por sí sola de las superficies plásticas y metálicas de la airfryer. El procedimiento consiste en añadir una o dos cucharadas de percarbonato directamente en la cesta, sin retirar la rejilla, y verter agua casi hirviendo para activar la reacción. A partir de ese momento solo queda esperar unos quince minutos, tiempo en el que el oxígeno activo descompone la suciedad y la deja suspendida en el agua. Mientras el compuesto actúa, es posible limpiar el exterior del electrodoméstico con una bayeta húmeda y un desengrasante suave. Después, basta con vaciar el agua sucia por el fregadero y repasar la rejilla y la cesta con detergente lavavajillas. La grasa incrustada desaparece sin esfuerzo y la freidora recupera su aspecto original. Los expertos recurren a este método porque no daña los materiales. Los recubrimientos antiadherentes de las freidoras de aire son sensibles a productos abrasivos y a limpiadores con bases ácidas o alcalinas muy concentradas. El percarbonato, al actuar mediante oxidación y no por corrosión, se convierte en una alternativa más respetuosa y segura para mantener el electrodoméstico en buen estado.
Noticias de Sociedad en La Razón
