Si usted ha visitado recientemente Londres o cualquier otra localidad inglesa a buen seguro que habrá entrado en un pub. Y se habrá pedido una pinta de cerveza. Y quizás haya subido una foto a Instagram o a TikTok pensando que está en un negocio en auge que jamás morirá.. Es un espejismo.. Los pubs ingleses están sufriendo una muerte lenta y silenciosa que preocupa, y mucho, a la sociedad. También a los políticos. Y, desde esta semana y de forma oficial, al Príncipe de Gales, que ha lanzado su particular “God save the pub” para salvar a estos establecimientos.. Primero, los datos. El diario británico The Telegraph lleva un tiempo haciendo un seguimiento al número de estos locales que están sirviendo su última pinta y ha concluido que el año pasado cerró un pub al día en Inglaterra y Gales, y desde el año 2000 unos 15.000 locales en todo Reino Unido.. Según datos de la Campaña por la Cerveza Artesanal (Camra), unos 534 pubs han anunciado su intención de cerrar desde enero. De estos, solo siete están luchando por reabrir, mientras que más de 153 buscan un nuevo propietario o inquilino.. El problema va camino de convertirse en un asunto de interés nacional, hasta el punto de que a finales de enero la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, se vio obligada a anunciar un paquete de ayudas para los pubs en dificultades tras la campaña del Telegraph. Su plan incluye un descuento de un 15% en el impuesto de sociedades y una congelación de dos años en los impuestos sobre las facturas.. Este alivio fiscal es en realidad una rectificación, ya que la ministra de Hacienda había anunciado previamente que las exenciones fiscales para el sector de la hostelería surgidas durante la pandemia de Covid se eliminaban por completo tras meses de progresivas reducciones.. Este revés, unido al aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleadores, el incremento de los impuestos sobre el alcohol y la subida del salario mínimo podían suponer la puntilla para el sector.. Aunque los propietarios de locales han acogido con satisfacción la rectificación de Reeves, la Asociación Británica de Cerveza y Pubs, que representa a más de 20.000 miembros, advirtió que el sector «sigue enfrentándose a enormes desafíos» e instó al Gobierno a ir más allá, según el Telegraph.. El Príncipe de Gales: «Amo los pubs». El último espaldarazo a los bares ingleses, muy simbólico aunque poco efectivo en la práctica, lo han recibido esta semana de parte del príncipe Guillermo de Gales, heredero al trono británico, que hizo toda una declaración de amor a los pubs y aseguró que es un deber del país «proteger» estos locales.. «Amo los pubs, y quiero hacer todo lo que esté en mi mano para apoyarlos porque amo a la comunidad. Tenemos que proteger nuestros pubs», afirmó en la visita al ‘Prince of Peckham’, un pub del sureste de Londres.. Con una pinta en la mano (que él mismo sirvió), departiendo de forma desenfadada con algunos parroquianos y derrochando selfies y sonrisas, Guillermo afirmó que los pubs «son el pegamento y el tejido de una comunidad”. «Podría quedarme aquí para siempre», proclamó.. Hará falta mucho más que eso, sin duda, para salvar al icono inglés y británico por excelencia.
Si usted ha visitado recientemente Londres o cualquier otra localidad inglesa a buen seguro que habrá entrado en un pub. Y se habrá pedido una pinta de cerveza. Y quizás haya subido una foto a Instagram o a TikTok pensando que está en un negocio en auge que jamás morirá.. Es un espejismo.. Los pubs ingleses están sufriendo una muerte lenta y silenciosa que preocupa, y mucho, a la sociedad. También a los políticos. Y, desde esta semana y de forma oficial, al Príncipe de Gales, que ha lanzado su particular “God save the pub” para salvar a estos establecimientos.. Primero, los datos. El diario británico The Telegraph lleva un tiempo haciendo un seguimiento al número de estos locales que están sirviendo su última pinta y ha concluido que el año pasado cerró un pub al día en Inglaterra y Gales, y desde el año 2000 unos 15.000 locales en todo Reino Unido.. Según datos de la Campaña por la Cerveza Artesanal (Camra), unos 534 pubs han anunciado su intención de cerrar desde enero. De estos, solo siete están luchando por reabrir, mientras que más de 153 buscan un nuevo propietario o inquilino.. El problema va camino de convertirse en un asunto de interés nacional, hasta el punto de que a finales de enero la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, se vio obligada a anunciar un paquete de ayudas para los pubs en dificultades tras la campaña del Telegraph. Su plan incluye un descuento de un 15% en el impuesto de sociedades y una congelación de dos años en los impuestos sobre las facturas.. Este alivio fiscal es en realidad una rectificación, ya que la ministra de Hacienda había anunciado previamente que las exenciones fiscales para el sector de la hostelería surgidas durante la pandemia de Covid se eliminaban por completo tras meses de progresivas reducciones.. Este revés, unido al aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleadores, el incremento de los impuestos sobre el alcohol y la subida del salario mínimo podían suponer la puntilla para el sector.. Aunque los propietarios de locales han acogido con satisfacción la rectificación de Reeves, la Asociación Británica de Cerveza y Pubs, que representa a más de 20.000 miembros, advirtió que el sector «sigue enfrentándose a enormes desafíos» e instó al Gobierno a ir más allá, según el Telegraph.. El Príncipe de Gales: «Amo los pubs». El último espaldarazo a los bares ingleses, muy simbólico aunque poco efectivo en la práctica, lo han recibido esta semana de parte del príncipe Guillermo de Gales, heredero al trono británico, que hizo toda una declaración de amor a los pubs y aseguró que es un deber del país «proteger» estos locales.. «Amo los pubs, y quiero hacer todo lo que esté en mi mano para apoyarlos porque amo a la comunidad. Tenemos que proteger nuestros pubs», afirmó en la visita al ‘Prince of Peckham’, un pub del sureste de Londres.. Con una pinta en la mano (que él mismo sirvió), departiendo de forma desenfadada con algunos parroquianos y derrochando selfies y sonrisas, Guillermo afirmó que los pubs «son el pegamento y el tejido de una comunidad”. «Podría quedarme aquí para siempre», proclamó.. Hará falta mucho más que eso, sin duda, para salvar al icono inglés y británico por excelencia.
Cada día, uno de estos icónicos bares cierra ahogado por los impuestos al alcohol y el aumento del salario mínimo. Hasta Guillermo de Gales ha pedido un plan nacional para salvarlos: «Amo los pubs»
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