Paola Pablo cantó ayer ante miles de jóvenes en la vigilia con León XIV en Madrid y vivió el encuentro como una confirmación de algo que repite con naturalidad: «No estamos viviendo esto solos». Cantautora católica, dominicana de nacimiento y madrileña de misión desde hace ocho años, participó en uno de los momentos más esperados de la visita del Papa a España con una canción que, tal como relató a LA RAZÓN, empezó a componer en Tierra Santa, «justamente en el monte Tabor», y que terminó a tiempo para acompañar el misterio de la Transfiguración durante el rosario.. No la cantó sola. Compartió ese instante con otros músicos católicos, en un ambiente que definió como «un momento de comunión muy bonito». También de alegría, esperanza y servicio. Y es que para esta joven cantautora la música no es solo un oficio ni una expresión artística, sino una forma de contar lo que ha pasado en su propia vida. «La música fue lo que el Señor usó para traer mi corazón hacia él», recordó. Todo comenzó en los grupos de jóvenes de Santiago, en República Dominicana, donde nació un deseo que después tomó forma en España: «Llevar a otros jóvenes hacia Dios a través de la música, comunicar su palabra, llevar esperanza». «Expreso lo que quiero vivir, lo que me cuesta en el camino, todo lo que le digo al Señor», explicó. «Mi oración es por la mañana y eso se nota un poquito en las canciones», reconoció.. Asimismo, reconoció que la vigilia llegó en un momento especial. Hacía quince años que un Papa no visitaba España, y para muchos jóvenes este ha sido su primer gran encuentro con el sucesor de Pedro. Paola lo vivió como una invitación a «alzar la mirada», el lema de este viaje. «El Papa nos ha invitado a no perder la esperanza y a ser protagonistas en este mundo», explicó. «Protagonista siempre es el Espíritu Santo, pero se trata de no tener una presencia pasiva, sino activa», añadió, asegurando que, para ella, esa llamada se traduce en vivir de forma concreta el Evangelio y en construir «un mundo más fraterno y más solidario».. Aunque subió al escenario, afirmó que también quiso estar «como una joven más» entre el público, escuchando y recibiendo lo que León XIV ha venido a ofrecer. Lo que más le impresionó fue ver a miles de jóvenes reunidos por la misma razón. «Es como una JMJ anticipada», dijo. Sin embargo, lo que más valoró no es la dimensión masiva del acto, sino lo que ocurrirá ahora, una vez pasado, en lo cotidiano. «Los encuentros cara a cara, cómo compartimos, cómo vemos a otros jóvenes. Eso enriquece la experiencia de la fe». Y es que, después de la vigilia, Paola se queda con esa imagen: miles de jóvenes cantando, rezando y descubriendo que la fe no se vive en solitario. «Jesús nos une y Jesús nos mueve», aseguró.
La cantautora Paola Pablo participó en la vigilia con León XIV en Madrid, donde interpretó una canción nacida en el monte Tabor
Paola Pablo cantó ayer ante miles de jóvenes en la vigilia con León XIV en Madrid y vivió el encuentro como una confirmación de algo que repite con naturalidad: «No estamos viviendo esto solos». Cantautora católica, dominicana de nacimiento y madrileña de misión desde hace ocho años, participó en uno de los momentos más esperados de la visita del Papa a España con una canción que, tal como relató a LA RAZÓN, empezó a componer en Tierra Santa, «justamente en el monte Tabor», y que terminó a tiempo para acompañar el misterio de la Transfiguración durante el rosario.. No la cantó sola. Compartió ese instante con otros músicos católicos, en un ambiente que definió como «un momento de comunión muy bonito». También de alegría, esperanza y servicio. Y es que para esta joven cantautora la música no es solo un oficio ni una expresión artística, sino una forma de contar lo que ha pasado en su propia vida. «La música fue lo que el Señor usó para traer mi corazón hacia él», recordó. Todo comenzó en los grupos de jóvenes de Santiago, en República Dominicana, donde nació un deseo que después tomó forma en España: «Llevar a otros jóvenes hacia Dios a través de la música, comunicar su palabra, llevar esperanza». «Expreso lo que quiero vivir, lo que me cuesta en el camino, todo lo que le digo al Señor», explicó. «Mi oración es por la mañana y eso se nota un poquito en las canciones», reconoció.. Asimismo, reconoció que la vigilia llegó en un momento especial. Hacía quince años que un Papa no visitaba España, y para muchos jóvenes este ha sido su primer gran encuentro con el sucesor de Pedro. Paola lo vivió como una invitación a «alzar la mirada», el lema de este viaje. «El Papa nos ha invitado a no perder la esperanza y a ser protagonistas en este mundo», explicó. «Protagonista siempre es el Espíritu Santo, pero se trata de no tener una presencia pasiva, sino activa», añadió, asegurando que, para ella, esa llamada se traduce en vivir de forma concreta el Evangelio y en construir «un mundo más fraterno y más solidario».. Aunque subió al escenario, afirmó que también quiso estar «como una joven más» entre el público, escuchando y recibiendo lo que León XIV ha venido a ofrecer. Lo que más le impresionó fue ver a miles de jóvenes reunidos por la misma razón. «Es como una JMJ anticipada», dijo. Sin embargo, lo que más valoró no es la dimensión masiva del acto, sino lo que ocurrirá ahora, una vez pasado, en lo cotidiano. «Los encuentros cara a cara, cómo compartimos, cómo vemos a otros jóvenes. Eso enriquece la experiencia de la fe». Y es que, después de la vigilia, Paola se queda con esa imagen: miles de jóvenes cantando, rezando y descubriendo que la fe no se vive en solitario. «Jesús nos une y Jesús nos mueve», aseguró.
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