Se acerca uno de los momentos más esperados para los españoles, el «Puente de Mayo». Durante los próximos días los españoles nos preparamos para hacer la maleta y escapar del mundanal ruido de las grandes ciudades y descubrir maravillosos rincones, como puede ser el patrimonio medieval excepcional que conserva nuestro país, con pueblos que parecen detenidos en el tiempo.. Un pueblo medieval es un lugar cerrado dentro del paisaje agrícola y forestal, sirviendo de fortaleza defensiva y refugio de los habitantes y campesinos del entorno, a la vez que constituye el mercado del área de influencia. A estos centros acudían los campesinos a vender sus excedentes (cereales, frutas, carne, etc), a la vez que compraban artículos de uso cotidiano elaborados por los artesanos (herramientas, cerámica, o ropa…). Por ello el comercio ha sido caracterizado como su función principal, y por ese motivo se requirió que hubiera disposición de plazas o espacios públicos para poder realizar tareas de mercado.. Las villas medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección y algunas contaban con una fortaleza construida dentro del recinto de la ciudad conocida como ciudadela. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.. Los edificios más destacados eran la catedral, la casa consistorial, la universidad, la lonja, las iglesias y conventos, las hospederías, los hospitales y los palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas y los ajusticiamientos.. Son muchos los pueblos los pueblos medievales que existen en nuestro país, pero los más espectaculares para disfrutar al máximo del «Puente de Mayo» son:. Pedraza (Segovia). Esta localidad segoviana está considerada como uno de los rincones más hermosos de España y se cree que la historia de esta villa medieval comenzó en siglo IV antes de cristo, ya que en la explanada del castillo se han encontrado restos de cerámica realizada a mano que podrían ser de poblaciones celtas.. Pedraza puede presumir de ser uno de los pueblos medievales mejor conservados de toda España. Además, desde 2014 forma parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España y en 2019 fue elegido el Pueblo Más Bello de Castilla y León. Además, cuenta con la declaración de «Monumento Histórico».. Entre sus atractivos destacan:. Plaza Mayor. Es la quintaesencia de la Villa. Una plaza típica castellana, que se ha ido formando poco a poco a lo largo de los años. Irregular y algo anárquica, es una plaza hecha a retazos, con derribos aprovechados.. Nadie la diseñó y es hermosa, una de las plazas mayores más hermosas de España. El conjunto más llamativo son las casas porticadas frente a la iglesia. Originalmente dos casas del siglo XVI convertidas luego en cuatro viviendas. Los soportales se añadieron con posterioridad una vez que los señores feudales abandonaron el castillo al perder sus privilegios sobre la Villa. De hecho, los fustes y capiteles de las columnas pudieran proceder del propio castillo.. El Castillo. El castillo es una fortaleza edificada en el siglo XIII y reedificada en el siglo XV. De ese siglo es la torre del homenaje. Dentro del castillo, en la escalera que da paso al aljibe, se conserva el escudo de los Herrera, anteriores a los Fernández de Velasco. Los duques de Frías, condestables de Castilla, volvieron a reformarlo en el siglo XVI de donde data la estructura que actualmente se ve.. A este castillo se vinculan sucesos históricos como la prisión de los hijos del rey de Francisco I de Francia desde 1525 a 1529 y también alguna que otra leyenda. En 1926, cuando lo adquirió el pintor Ignacio Zuloaga, el interior del castillo estaba arruinado. Restauró una de las torres, donde instaló un taller y pintó paisajes y retratos de las gentes de Pedraza. En la actualidad cuenta con nuevos propietarios, entre los que se encuentran Santiago Seguro y José Mota, que están potenciando esta fortaleza con numerosas actividades.. Puerta o Arco de la Villa. Es la única puerta de acceso al municipio. Portones de álamo negro. Arco con dibujo de ladrillo mudéjar. En la parte superior central, escudo del Señorío de Velasco. En las paredes, a ambos lados de la puerta, esgrafiado.. La Cárcel de la Villa. Edificio medieval del siglo XIII y reconstruido en el siglo XVI propiedad de la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza que se abrió al público el 1 de abril de 1994 gracias al esfuerzo de la Fundación Villa de Pedraza, que desde entonces la gestiona y cuyos guías colaboradores se ocupan de mostrarla.. El visitante podrá ver cómo era una mazmorra, el cepo de pies para inmovilizar a los presos, un grillete para el cuello, la gran chimenea con escudo, los retretes de «caída libre», las lóbregas mazmorras de los pisos bajos y las originales celdas de madera, el camastro de los presos y un largo etcétera.. Frías (Burgos). La considerada como ciudad más pequeña del mundo cuenta con una riqueza patrimonial única entre las que destacan:. Castillo de los Duques de Frías. La principal visita en Frías es el Castillo de los Duques de Frías o de los Velasco. Está situado en lo alto del cerro de la Muela y se puede ver desde cualquier punto de la localidad. Su construcción data del siglo IX como fortaleza defensiva aunque la estructura que se observa en la actualidad es de finales del siglo XII y principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII. Se puede acceder a su interior cruzando un puente levadizo sobre un foso. Alrededor del patio de armas se conservan restos de las antiguas dependencias, como estancias de servicios, graneros y bodegas. Desde la parte superior de la torre del homenaje las vistas de Frías y de sus alrededores son impresionantes.. Casas Colgadas. Las Casas Colgadas son el principal emblema del municipio burgalés. Todas son de dos o tres alturas, y la mayoría de ellas conservan la bodega ya que Frías ha tenido una gran actividad vinícola a lo largo de su historia. Las casas cuelgan desde la roca y su fachada tiene entramados de madera. La calle Antonio Carpintero y la calle San Mayor de San Vítores son las mejores para observarlas en todo su esplendor. En la antigüedad estaban rodeadas por una muralla, de la que actualmente sólo quedan algunos restos y dos de las puertas, la de Medina y la del Postigo.. Palacio de los Salazar. Situado en la plaza de Alfonso VIII, en la actualidad acoge la Oficina de Turismo de Frías. Conserva el escudo con las 13 estrellas de los Salazar.. Puente Medieval. El puente medieval del pueblo tiene nueve arcos y 143 metros de longitud. A pesar de su nombre, su origen es románico. Fue en el siglo XIV cuando se le añadió una torre defensiva en la parte central.. Quienes quisieran cruzar el puente tenían que pagar el derecho de pontazgo en función de su lugar de residencia y los bienes que portaran.. Calzada Romana. Por Frías pasa una de las calzadas romanas más importantes de la Península Ibérica, que comunica el norte del país con la meseta castellana.. Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir y San Sebastián. Es el principal templo religioso de la localidad, y está ubicado en el casco antiguo. De la construcción primitiva románica apenas quedan algunos restos. La torre se cayó a principios del siglo XX y tuvo que ser levantada de nuevo. En los siglos XIV y XVI se añadieron la capilla del Santo Cristo de las Tentaciones y la capilla de la Visitación a la nave central.. Albarracín (Teruel). La localidad es Monumento Nacional desde 1961; posee la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes de 1996, y se encuentra propuesta por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la belleza e importancia de su patrimonio histórico. Albarracín es un lugar único. Pasear por sus calles, recorrer su muralla y adentrarse en sus monumentos es como hacer un viaje al medievo. El precioso legado arquitectónico y urbanístico de Albarracín transpira encanto y sosiego.. El visitante admirará cada rincón, sus casas de color rojizo, sus puertas y llamadores, sus diminutas ventanas con visillos de encaje, sus balcones corridos en rica forja y de madera tallada. Por no hablar de las maravillosas vistas que obtendrás desde su envidiable emplazamiento.. Entre sus principales atractivos se encuentran su Plaza Mayor, la catedral, las iglesias de Santiago y Santa María, la Casa-Museo Noble de la familia Pérez y Toyuela, el Museo Municipal y el Museo Diocesano. No te pierdas si vas con niños el Museo del Juguete.. Sigüenza (Guadalajara). Esta localidad castellano manchega situada estratégicamente para controlar el paso del alto Henares y los valles de los ríos Dulce y Salado. Esta es la razón por la que estuvo poblada ya desde el Paleolítico y Neolítico. Visitar Sigüenza es visitar la historia en cada uno de los pliegues del tiempo. Tras los vestigios de antiguos pobladores: celtíberos, romanos, visigodos y árabes; se impone una Sigüenza medieval que secuestra la mirada ya en la primera vista general.. El castillo domina la ciudad, la postal y contiene en sus cimientos, que ascienden hasta sus almenas, secretos de sus pobladores, que fueron todos. La Casa del Doncel, de obligada visita; La iglesia de San Vicente o de Santiago, los restos de murallas imbricados por la ciudad; la catedral, con su imponente interior de bóvedas y mausoleos… completan el puzle de este periodo.. Su Catedral es una visita imprescindible. Es, en conjunto, un bello ejemplar del cisterciense o primer gótico y en ella merecen especial interés: las Capillas de los Arces, de San Pedro, de la Anunciación, o de San Marcos, la estatua del Doncel y rosetones góticos de los siglos XII-XVI.. Conviene no perderse la parte renacentista y barroca que se imprime en las calles y plazas, que se refleja en palacios y casas, que se percibe en conventos y ermitas. Esta Sigüenza la encontramos en la Plaza Mayor o el Barrio Humanista, en la casa Plateresca o el Palacio Episcopal, en el Convento de San Francisco o Nuestra Señora de los Huertos… y en cada uno nos detendrá el paso la observación de sus fachadas, la visita interior o el descanso bajo las arquerías.. Tres son los espacios naturales protegidos en la comarca: el Parque Natural del Río Dulce, el Lugar de Interés Comunitario del Río Salado y la Microrreserva de los Saladares del Río Salado.. Besalú (Girona). Marcada por el paso del río Fluvià, al sur, y la riera de Capellades, al norte, Besalú ha sido, desde siempre, una importante encrucijada entre el noreste de Cataluña y el sur de Francia. Un puente entre la Costa Brava y los Pirineos.. En este sentido, artesanos, campesinos y comerciantes hicieron del mercado de Besalú uno de los más importantes de la zona, por lo menos desde el cambio de milenio hasta bien entrado el siglo XIV. Además, el destacado papel de la villa dentro del condado de Girona primero, como territorio con entidad propia más tarde (condado de Besalú) y, finalmente, integrada a partir del año 1111 en la casa de Barcelona, le permitió atesorar un importante patrimonio arquitectónico que, en 1966, le valió a la propia ciudad para ser declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico.. Entre sus atractivos destacan:. Casco Histórico. Es auténtico deleite para los sentidos. Un gran lienzo pétreo en el que se cuenta la historia de la comarca de la Garrotxa y, en general, de Cataluña. Recorrer sus viejas calles empedradas supone abrir un irresistible catálogo de construcciones, tanto civiles como religiosas, que hunden sus raíces en el tiempo y afloran, espléndidas, en nuestros días.. El Pont Vell. Símbolo de la villa, este extraordinario puente medieval sobre el río Fluvià –románico, del siglo XI, aunque reformado en el siglo XIV y reconstruido en el XX–es el elemento más destacado del conjunto histórico de Besalú. Compuesto por siete arcos y una torre fortificada, el Puente Viejo anticipa el gran valor de conjunto y la integridad arquitectónica de la ciudad.. Castillo de Besalú. Núcleo originario de la ciudad, asentado sobre la colina que marca la confluencia de los ríos Fluvià y Capellades, del antiguo castillo condal del siglo X prácticamente no queda nada. Sin embargo, en su histórico emplazamiento aún se mantienen los restos de la iglesia de Santa María (templo del castillo, delsiglo XI), que se convirtió en iglesia canónica agustiniana y, ya en el siglo XVI, en una colegiata.. Iglesia de Sant Vicenç. A los pies de la colina del castillo, este pequeño templo románico del siglo XII es también una de las joyas medievales más destacadas de Besalú. Además, al interior, en una capilla gótica dedicada a la Vera Cruz, se conserva un fragmento del propio madero que, según la tradición, fue utilizado por los romanos para crucificar a Jesús de Nazaret.. Iglesia del monasterio de Sant Pere de Besalú. Esta robusta iglesia románica es lo único que aún se mantiene en pie del antiguo monasterio de San Pedro, fundado en el año 977 por Miró II Bonfill, conde de Besalú y obispo de Girona. De planta basilical y tres naves –dentro de las cuales merece especial atención el deambulatorio–, es la iglesia más importante de las tres que hay en la villa.. Call Jueu. La judería (call, en catalán) de Besalú, el antiguo barrio judío, es también una de las piezas clave de este singular puzle medieval. Dejando atrás el Pont Vell, las calles de Tallaferro y del Portalet, la casa Astruc o Curia Real y la Plaza de los Judíos, donde se encontraba la antigua sinagoga, van dibujando el interesante relato de la comunidad sefardí que floreció en la villa.. El Micvé. Y si la judería de Besalú es un tesoro único, la joya de la corona es, sin duda, el micvé, una sala de baño ritual, bajo tierra. Esta singular casa de piedra, con bóveda de cañón típicamente románica, del siglo XII, representa –junto con el micvéde Girona– el único recinto de baños judíos descubierto hasta ahora en la Península Ibérica y uno de los 4 que se conservan en toda Europa.. Circusland. Alojado en un singular edificio racionalista de mediados del siglo XX y en una parte del antiguo convento benedictino de Sant Pere, a un costado de la iglesia, este extraordinario museo está dedicado íntegramente al pasado, presente y futuro de las artes circenses. También conocido como el Palacio Internacional del Circo, el lugar resguarda una de las colecciones más importantes del mundo relacionadas con el circo.
Un inmenso patrimonio histórico, artístico y cultural y una rica gastronomía son sus principales atractivos
Se acerca uno de los momentos más esperados para los españoles, el «Puente de Mayo». Durante los próximos días los españoles nos preparamos para hacer la maleta y escapar del mundanal ruido de las grandes ciudades y descubrir maravillosos rincones, como puede ser el patrimonio medieval excepcional que conserva nuestro país, con pueblos que parecen detenidos en el tiempo.. Un pueblo medieval es un lugar cerrado dentro del paisaje agrícola y forestal, sirviendo de fortaleza defensiva y refugio de los habitantes y campesinos del entorno, a la vez que constituye el mercado del área de influencia. A estos centros acudían los campesinos a vender sus excedentes (cereales, frutas, carne, etc), a la vez que compraban artículos de uso cotidiano elaborados por los artesanos (herramientas, cerámica, o ropa…). Por ello el comercio ha sido caracterizado como su función principal, y por ese motivo se requirió que hubiera disposición de plazas o espacios públicos para poder realizar tareas de mercado.. Las villas medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección y algunas contaban con una fortaleza construida dentro del recinto de la ciudad conocida como ciudadela. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.. Los edificios más destacados eran la catedral, la casa consistorial, la universidad, la lonja, las iglesias y conventos, las hospederías, los hospitales y los palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas y los ajusticiamientos.. Son muchos los pueblos los pueblos medievales que existen en nuestro país, pero los más espectaculares para disfrutar al máximo del «Puente de Mayo» son:. Pedraza (Segovia). Esta localidad segoviana está considerada como uno de los rincones más hermosos de España y se cree que la historia de esta villa medieval comenzó en siglo IV antes de cristo, ya que en la explanada del castillo se han encontrado restos de cerámica realizada a mano que podrían ser de poblaciones celtas.. Pedraza puede presumir de ser uno de los pueblos medievales mejor conservados de toda España. Además, desde 2014 forma parte de la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España y en 2019 fue elegido el Pueblo Más Bello de Castilla y León. Además, cuenta con la declaración de «Monumento Histórico».. Entre sus atractivos destacan:. Plaza Mayor. Es la quintaesencia de la Villa. Una plaza típica castellana, que se ha ido formando poco a poco a lo largo de los años. Irregular y algo anárquica, es una plaza hecha a retazos, con derribos aprovechados.. Nadie la diseñó y es hermosa, una de las plazas mayores más hermosas de España. El conjunto más llamativo son las casas porticadas frente a la iglesia. Originalmente dos casas del siglo XVI convertidas luego en cuatro viviendas. Los soportales se añadieron con posterioridad una vez que los señores feudales abandonaron el castillo al perder sus privilegios sobre la Villa. De hecho, los fustes y capiteles de las columnas pudieran proceder del propio castillo.. El Castillo. El castillo es una fortaleza edificada en el siglo XIII y reedificada en el siglo XV. De ese siglo es la torre del homenaje. Dentro del castillo, en la escalera que da paso al aljibe, se conserva el escudo de los Herrera, anteriores a los Fernández de Velasco. Los duques de Frías, condestables de Castilla, volvieron a reformarlo en el siglo XVI de donde data la estructura que actualmente se ve.. A este castillo se vinculan sucesos históricos como la prisión de los hijos del rey de Francisco I de Francia desde 1525 a 1529 y también alguna que otra leyenda. En 1926, cuando lo adquirió el pintor Ignacio Zuloaga, el interior del castillo estaba arruinado. Restauró una de las torres, donde instaló un taller y pintó paisajes y retratos de las gentes de Pedraza. En la actualidad cuenta con nuevos propietarios, entre los que se encuentran Santiago Seguro y José Mota, que están potenciando esta fortaleza con numerosas actividades.. Puerta o Arco de la Villa. Es la única puerta de acceso al municipio. Portones de álamo negro. Arco con dibujo de ladrillo mudéjar. En la parte superior central, escudo del Señorío de Velasco. En las paredes, a ambos lados de la puerta, esgrafiado.. La Cárcel de la Villa. Edificio medieval del siglo XIII y reconstruido en el siglo XVI propiedad de la Comunidad de Villa y Tierra de Pedraza que se abrió al público el 1 de abril de 1994 gracias al esfuerzo de la Fundación Villa de Pedraza, que desde entonces la gestiona y cuyos guías colaboradores se ocupan de mostrarla.. El visitante podrá ver cómo era una mazmorra, el cepo de pies para inmovilizar a los presos, un grillete para el cuello, la gran chimenea con escudo, los retretes de «caída libre», las lóbregas mazmorras de los pisos bajos y las originales celdas de madera, el camastro de los presos y un largo etcétera.. Frías (Burgos). La considerada como ciudad más pequeña del mundo cuenta con una riqueza patrimonial única entre las que destacan:. Castillo de los Duques de Frías. La principal visita en Frías es el Castillo de los Duques de Frías o de los Velasco. Está situado en lo alto del cerro de la Muela y se puede ver desde cualquier punto de la localidad. Su construcción data del siglo IX como fortaleza defensiva aunque la estructura que se observa en la actualidad es de finales del siglo XII y principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII. Se puede acceder a su interior cruzando un puente levadizo sobre un foso. Alrededor del patio de armas se conservan restos de las antiguas dependencias, como estancias de servicios, graneros y bodegas. Desde la parte superior de la torre del homenaje las vistas de Frías y de sus alrededores son impresionantes.. Casas Colgadas. Las Casas Colgadas son el principal emblema del municipio burgalés. Todas son de dos o tres alturas, y la mayoría de ellas conservan la bodega ya que Frías ha tenido una gran actividad vinícola a lo largo de su historia. Las casas cuelgan desde la roca y su fachada tiene entramados de madera. La calle Antonio Carpintero y la calle San Mayor de San Vítores son las mejores para observarlas en todo su esplendor. En la antigüedad estaban rodeadas por una muralla, de la que actualmente sólo quedan algunos restos y dos de las puertas, la de Medina y la del Postigo.. Palacio de los Salazar. Situado en la plaza de Alfonso VIII, en la actualidad acoge la Oficina de Turismo de Frías. Conserva el escudo con las 13 estrellas de los Salazar.. Puente Medieval. El puente medieval del pueblo tiene nueve arcos y 143 metros de longitud. A pesar de su nombre, su origen es románico. Fue en el siglo XIV cuando se le añadió una torre defensiva en la parte central.. Quienes quisieran cruzar el puente tenían que pagar el derecho de pontazgo en función de su lugar de residencia y los bienes que portaran.. Calzada Romana. Por Frías pasa una de las calzadas romanas más importantes de la Península Ibérica, que comunica el norte del país con la meseta castellana.. Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir y San Sebastián. Es el principal templo religioso de la localidad, y está ubicado en el casco antiguo. De la construcción primitiva románica apenas quedan algunos restos. La torre se cayó a principios del siglo XX y tuvo que ser levantada de nuevo. En los siglos XIV y XVI se añadieron la capilla del Santo Cristo de las Tentaciones y la capilla de la Visitación a la nave central.. Albarracín (Teruel). La localidad es Monumento Nacional desde 1961; posee la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes de 1996, y se encuentra propuesta por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la belleza e importancia de su patrimonio histórico. Albarracín es un lugar único. Pasear por sus calles, recorrer su muralla y adentrarse en sus monumentos es como hacer un viaje al medievo. El precioso legado arquitectónico y urbanístico de Albarracín transpira encanto y sosiego.. El visitante admirará cada rincón, sus casas de color rojizo, sus puertas y llamadores, sus diminutas ventanas con visillos de encaje, sus balcones corridos en rica forja y de madera tallada. Por no hablar de las maravillosas vistas que obtendrás desde su envidiable emplazamiento.. Entre sus principales atractivos se encuentran su Plaza Mayor, la catedral, las iglesias de Santiago y Santa María, la Casa-Museo Noble de la familia Pérez y Toyuela, el Museo Municipal y el Museo Diocesano. No te pierdas si vas con niños el Museo del Juguete.. Sigüenza (Guadalajara). Esta localidad castellano manchega situada estratégicamente para controlar el paso del alto Henares y los valles de los ríos Dulce y Salado. Esta es la razón por la que estuvo poblada ya desde el Paleolítico y Neolítico. Visitar Sigüenza es visitar la historia en cada uno de los pliegues del tiempo. Tras los vestigios de antiguos pobladores: celtíberos, romanos, visigodos y árabes; se impone una Sigüenza medieval que secuestra la mirada ya en la primera vista general.. El castillo domina la ciudad, la postal y contiene en sus cimientos, que ascienden hasta sus almenas, secretos de sus pobladores, que fueron todos. La Casa del Doncel, de obligada visita; La iglesia de San Vicente o de Santiago, los restos de murallas imbricados por la ciudad; la catedral, con su imponente interior de bóvedas y mausoleos… completan el puzle de este periodo.. Su Catedral es una visita imprescindible. Es, en conjunto, un bello ejemplar del cisterciense o primer gótico y en ella merecen especial interés: las Capillas de los Arces, de San Pedro, de la Anunciación, o de San Marcos, la estatua del Doncel y rosetones góticos de los siglos XII-XVI.. Conviene no perderse la parte renacentista y barroca que se imprime en las calles y plazas, que se refleja en palacios y casas, que se percibe en conventos y ermitas. Esta Sigüenza la encontramos en la Plaza Mayor o el Barrio Humanista, en la casa Plateresca o el Palacio Episcopal, en el Convento de San Francisco o Nuestra Señora de los Huertos… y en cada uno nos detendrá el paso la observación de sus fachadas, la visita interior o el descanso bajo las arquerías.. Tres son los espacios naturales protegidos en la comarca: el Parque Natural del Río Dulce, el Lugar de Interés Comunitario del Río Salado y la Microrreserva de los Saladares del Río Salado.. Besalú (Girona). Marcada por el paso del río Fluvià, al sur, y la riera de Capellades, al norte, Besalú ha sido, desde siempre, una importante encrucijada entre el noreste de Cataluña y el sur de Francia. Un puente entre la Costa Brava y los Pirineos.. En este sentido, artesanos, campesinos y comerciantes hicieron del mercado de Besalú uno de los más importantes de la zona, por lo menos desde el cambio de milenio hasta bien entrado el siglo XIV. Además, el destacado papel de la villa dentro del condado de Girona primero, como territorio con entidad propia más tarde (condado de Besalú) y, finalmente, integrada a partir del año 1111 en la casa de Barcelona, le permitió atesorar un importante patrimonio arquitectónico que, en 1966, le valió a la propia ciudad para ser declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico.. Entre sus atractivos destacan:. Casco Histórico. Es auténtico deleite para los sentidos. Un gran lienzo pétreo en el que se cuenta la historia de la comarca de la Garrotxa y, en general, de Cataluña. Recorrer sus viejas calles empedradas supone abrir un irresistible catálogo de construcciones, tanto civiles como religiosas, que hunden sus raíces en el tiempo y afloran, espléndidas, en nuestros días.. El Pont Vell. Símbolo de la villa, este extraordinario puente medieval sobre el río Fluvià –románico, del siglo XI, aunque reformado en el siglo XIV y reconstruido en el XX–es el elemento más destacado del conjunto histórico de Besalú. Compuesto por siete arcos y una torre fortificada, el Puente Viejo anticipa el gran valor de conjunto y la integridad arquitectónica de la ciudad.. Castillo de Besalú. Núcleo originario de la ciudad, asentado sobre la colina que marca la confluencia de los ríos Fluvià y Capellades, del antiguo castillo condal del siglo X prácticamente no queda nada. Sin embargo, en su histórico emplazamiento aún se mantienen los restos de la iglesia de Santa María (templo del castillo, delsiglo XI), que se convirtió en iglesia canónica agustiniana y, ya en el siglo XVI, en una colegiata.. Iglesia de Sant Vicenç. A los pies de la colina del castillo, este pequeño templo románico del siglo XII es también una de las joyas medievales más destacadas de Besalú. Además, al interior, en una capilla gótica dedicada a la Vera Cruz, se conserva un fragmento del propio madero que, según la tradición, fue utilizado por los romanos para crucificar a Jesús de Nazaret.. Iglesia del monasterio de Sant Pere de Besalú. Esta robusta iglesia románica es lo único que aún se mantiene en pie del antiguo monasterio de San Pedro, fundado en el año 977 por Miró II Bonfill, conde de Besalú y obispo de Girona. De planta basilical y tres naves –dentro de las cuales merece especial atención el deambulatorio–, es la iglesia más importante de las tres que hay en la villa.. Call Jueu. La judería (call, en catalán) de Besalú, el antiguo barrio judío, es también una de las piezas clave de este singular puzle medieval. Dejando atrás el Pont Vell, las calles de Tallaferro y del Portalet, la casa Astruc o Curia Real y la Plaza de los Judíos, donde se encontraba la antigua sinagoga, van dibujando el interesante relato de la comunidad sefardí que floreció en la villa.. El Micvé. Y si la judería de Besalú es un tesoro único, la joya de la corona es, sin duda, el micvé, una sala de baño ritual, bajo tierra. Esta singular casa de piedra, con bóveda de cañón típicamente románica, del siglo XII, representa –junto con el micvéde Girona– el único recinto de baños judíos descubierto hasta ahora en la Península Ibérica y uno de los 4 que se conservan en toda Europa.. Circusland. Alojado en un singular edificio racionalista de mediados del siglo XX y en una parte del antiguo convento benedictino de Sant Pere, a un costado de la iglesia, este extraordinario museo está dedicado íntegramente al pasado, presente y futuro de las artes circenses. También conocido como el Palacio Internacional del Circo, el lugar resguarda una de las colecciones más importantes del mundo relacionadas con el circo.
Noticias de Castilla y León: última hora local en La Razón
